Si no te importa, y aunque no tiene nada que ver con la entrada, ¿porqué te ha parecido ininteligible Penrose? Estaba pensando leerlo próiximamente. ¿Es un libro del tipo o nivel de La Nueva Mente del Emperador?
Planck: pues porque está lleno de fórmulas y más fórmulas, sin explicar gran cosa de de dónde salen. Pienso que debe ser complicado incluso para muchos estudiantes de física que no estén muy familiarizados con la cosmología. . No tiene mucho que ver con "La nueva mente..."; ése era un libro para el gran público; este es para especialistas (a pesar de comenzar con un pseudocuentecito).
¿Y...? Porque yo sólo veo un chasis similar a aquellos de los robots de Honda (perdón por mi ignorancia en temas de robótica) con una cabeza de Einstein que parece sacada del Museo de Madame Tussaud. Aparte de eso no sé qué más decir, la verdad. Es una imagen poco "inspiring", que dirían los británicos.
Saludos. Tecnológicamente hablando el ASIMO de Honda es equiparable a nuestro ilustre Albert: es revolucionario, e inspira a nuevas generaciones hacia la concepción abstracta de que la inteligencia no es mas que un proceso inconsciente (para nosotros, los humanos) que puede ser aprendido mediante una conducta repetitiva y un proceso analógico de secuencias binarias(robots). En esencia, esa imagen (que tiene poco de graciosa), nos lleva hacia la representación futurista de nuestro propio entendimiento.
Es que nadie entendía a R2-D2 (Arturito) de la Guerra de las Galaxias… de ahí la necesidad de un nuevo modelo de referencia robo-intelectual. (Estoy bromeando… jajjaja). Pero, lo cierto es que la robótica japonesa ha revolucionado muchas disciplinas… incluyendo la ciencia aplicada. Quizás algún día podamos obtener mejores respuesta a lo desconocido.
P.d. Me disculpo por comentar, fue que me recomendaron su blog. Y como una imagen dice más que mil palabras, es mejor abundar sobre lo plasmado.
Esta ilustración yo creo que es una especie de test de Rorschach que pone Zamora. Ahora vendrán varios cada uno con sus manías: que si la deshumanización de la tecnología, que si la ciencia no comprende que tenemos alma, que si los robots tendrán o no conciencia algún día, que si en ese caso nos robarán o no la merienda y nos dejarán para hacer de baterías, que si la conciencia no reside -o sí- en la materia, que si qué es lo que nos hace humanos...
HE ESTADO LEYENDO... (con nota). Lista iniciada en diciembre de 2009.
182. El abuelo que saltó por la ventana y se largo. Jonas Jonasson. Una especie de Forrest Gump en Ikea, pero sin gracia y sin la intriga de Millenium. (3)
181. The number sense. Stanislas Deahene. Interesante exposición sobre la psciología y neurología del pensamiento matemático, aunque no se esperen much filosofía profunda. (7)
180. The Ego Tunnel: The Science of the Mind and the Myth of the Self. Thomas Metzinger. Fascinante exposición sobre el estudio científico de la conciencia y sus repercusiones éticas y sociales. (8)
179. An introduction to the philosophy of mathematics. Marc Colyvan. Tremendamente claro, aunque no se mete en muchos berenjenales. (8)
178. Yo confieso. Jordi Cabré. Estupenda, en la trama y en la escritura; lástima que del resto de España sólo parezca que existe Franco. (8,5)
177. Following the rules. Joseph Heath. Demasiado moralista, aunque razonable. (6)
176. La vida bajo escrutinio. Antonio Diéguez. La mejor introducción en castellano a la filosofía de la biología, con la claridad característica de este autor. (8)
175. The music instinct. Philip Ball. Introducción bastante clara a por qué sabemos tanto de música incluso los legos, y muchas más cosas. (7)
174. Radicales libres. La anarquía secreta de la ciencia. Michael Brooks. Filosófica y sociológicamente trivial, aunque con algunas anécdotas interesantes. Políticamente más incisivo. (6)
173. La entropía desvelada. Arieh Ben-Naim. Muy instructivo, aunque no explica bien el problema de la flecha del tiempo. (6)
172. La delicadeza. David Foenkinos. Cursi, pero agradable y fácil de leer. (6)
171. Los pentáculos de Turing. Enrique Alonso. Proyecto de novela de misterio basada en una supuesta conexión entre Turing y Gödel. (7)
170. Sin noticias de Gurb. Eduardo Mendoza. Tronchante relectura, casi veinte años después.
169. Second Nature. George Edelman. Típico ejemplar de la especie "reflexiones filosóficas seniles de una eminencia en lo suyo". Al menos, es breve. (4)
168. Yo! and Lo! The pragmatic topography of the space of reasons.. Rebecca Kukla y Mark Lance. Algunas ideas muy originales, pero bastantes triviales también. (7)
167. Beethoven: the ninth symphony. David Benjamin Levy. Polifacética monografía sobre esta obra cumbre. Un poco demasiado técnica a ratos, pero no hay más remedio. (7).
166. Between saying and doing. Robert Brandom. O sea, "del dicho al hecho". Simplemente genial. (9)
165. Beethoven, the universal composer. Edmun Morris. Interesante, aunque demasiado ligera. (6)
164. El contable hindú. David Leavitt. Apasionante novela sobre el matemático G.H. Hardy y la homosexualidad en Inglaterra hace un siglo, con la excusa de Ramanujan. (8)
163. No turning back. Richard Ellis. Una monocorde divagación sobre la extinción de las especies. (3,5)
10 comentarios:
Prefiero una muñeca hinchable.
Si no te importa, y aunque no tiene nada que ver con la entrada, ¿porqué te ha parecido ininteligible Penrose? Estaba pensando leerlo próiximamente. ¿Es un libro del tipo o nivel de La Nueva Mente del Emperador?
Gracias
Planck:
pues porque está lleno de fórmulas y más fórmulas, sin explicar gran cosa de de dónde salen. Pienso que debe ser complicado incluso para muchos estudiantes de física que no estén muy familiarizados con la cosmología.
.
No tiene mucho que ver con "La nueva mente..."; ése era un libro para el gran público; este es para especialistas (a pesar de comenzar con un pseudocuentecito).
¿Y...? Porque yo sólo veo un chasis similar a aquellos de los robots de Honda (perdón por mi ignorancia en temas de robótica) con una cabeza de Einstein que parece sacada del Museo de Madame Tussaud. Aparte de eso no sé qué más decir, la verdad. Es una imagen poco "inspiring", que dirían los británicos.
Anónimo. Totalmente de acuerdo. Es que me aburría.
Un robot con cabeza de perroflauta de izquierdas... Que guay!
Saludos. Tecnológicamente hablando el ASIMO de Honda es equiparable a nuestro ilustre Albert: es revolucionario, e inspira a nuevas generaciones hacia la concepción abstracta de que la inteligencia no es mas que un proceso inconsciente (para nosotros, los humanos) que puede ser aprendido mediante una conducta repetitiva y un proceso analógico de secuencias binarias(robots). En esencia, esa imagen (que tiene poco de graciosa), nos lleva hacia la representación futurista de nuestro propio entendimiento.
Es que nadie entendía a R2-D2 (Arturito) de la Guerra de las Galaxias… de ahí la necesidad de un nuevo modelo de referencia robo-intelectual. (Estoy bromeando… jajjaja). Pero, lo cierto es que la robótica japonesa ha revolucionado muchas disciplinas… incluyendo la ciencia aplicada. Quizás algún día podamos obtener mejores respuesta a lo desconocido.
P.d. Me disculpo por comentar, fue que me recomendaron su blog. Y como una imagen dice más que mil palabras, es mejor abundar sobre lo plasmado.
Nada que disculpar, Fran. Saludos
Esta ilustración yo creo que es una especie de test de Rorschach que pone Zamora.
Ahora vendrán varios cada uno con sus manías: que si la deshumanización de la tecnología, que si la ciencia no comprende que tenemos alma, que si los robots tendrán o no conciencia algún día, que si en ese caso nos robarán o no la merienda y nos dejarán para hacer de baterías, que si la conciencia no reside -o sí- en la materia, que si qué es lo que nos hace humanos...
A mí esto me sugiere una especie de ecuación: Poncairé y Lorentz fueron a Einstein lo mismo que Tesla fue a Edison.
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