31 de enero de 2008

YO VENDO UNOS VOTOS NEGROS, ¿QUIÉN ME LOS QUIERE COMPRAR? (1)

LOS CUATROCIENTOS GOLPES... DIGO EUROS

La verdad, no sé a quién se habrá buscado de asesores Zapatero (bueno, lo malo es que lo sospecho; tengo cierta idea de quiénes son los que le asesoran en materia de filosofía -todo menos positivistas; bastante postmodernos-, así que deduzco que los asesores económicos serán igual de patéticos). La ocurrencia de los 400 euros por barba (bueno, según qué barbas: sólo asalariados) es para que hasta el catedrático de Hacienda Pública más socialdemócrata de la universidad le casque un 0 en un examen al alumno que la pusiera. Poco han tardado en romper la promesa hecha a Solbes de que el control de los asuntos económicos debería tenerlo él. Tiene razón (como casi siempre) el fabuloso
blog Tabula Rasa cuando indica que la irracionalidad en materia económica de una parte significativa de la intelectualidad izquierdosa es tan profunda y tan temible (o tal vez más, por sus repercusiones) como la de los adalides del creacionismo.
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Hay que reconocer que la propuesta de reforma del PP es más razonable, no porque vaya a cambiar mucho (en el fondo, ambas son una mera rebajilla de impuestos), sino porque al menos se presenta con una cierta apariencia de haber sido elaborada de manera ortodoxa y con las cuentas hechas. Por otro lado, si Rajoy dice en un mitin que a los ciudadanos "les vamos a devolver tanto y tanto gracias a esta reforma del IRPF", la "compra de votos" es exactamente la misma. Sólo que ZP no lo ha sabido disimular.
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Lo malo, de todas formas, es que las dos propuestas ponen de manifiesto que ninguno de los dos grandes partidos tiene absolutamente ninguna intención de entrar de lleno en los problemas principales de nuestro sistema fiscal. (No nos pilla de susto, tampoco tienen intención de cambiar otras cosas igual de importantes, como iremos viendo en próximas entradas). Y el problema más grave del sistema fiscal es, como todo el mundo sabe, que se ceba en las rentas del trabajo. Cuando se estudia Hacienda Pública en la universidad, te enseñan los principios básicos de un sistema tributario: justicia, transparencia, capacidad de pago, etc., pero suele olvidarse que uno de estos principios es el de la facilidad de cobro. Es un principio técnico, más que jurídico, pero no es menos importante por esto: Hacienda tiende a cobrar aquello que al contribuyente le resulta más difícil esconder. Así que las rentas del trabajo y los rendimientos explícitos del capital (los intereses) son las fuentes principales de ingresos para Hacienda. Quien puede cobrar "en negro", o simplemente quien puede hacer que su empresa compre para él ciertos bienes (coches, viajes, viviendas...), se libra de un buen pellizco fiscal. Si algún partido propone multiplicar por veinte el número de inspectores fiscales (y de paso, los de trabajo y sanidad) y ponerles a trabajar a comisión, yo le votaría ahora mismo. Pero está claro que ninguno de los grandes quiere.
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Se argumenta (con razón) que el aumento de la presión fiscal sobre las actividades empresariales haría menos competitiva nuestra economía (pues las empresas se irían a otros países). Pero creo que existen numerosos medios con los que se podría gravar la riqueza de los más ricos, sin temor a que hubiera una desbandada. En particular, creo que la herramienta de los impuestos sobre el consumo de bienes de lujo debería desempolvarse (con permiso de la UE): ¿por qué, p. ej., no un IVA del 50 % sobre la compra de todoterrenos, o en general de coches de más de 30.000 euros?, y lo mismo para la compra muchísimos otros productos que sólo puede consumir quien tiene unas rentas muy elevadas. Una buena parte de ese IVA podría ser devuelto con la declaración de la renta del usuario del vehículo, lo que incentivaría que se declarasen muchas rentas que ahora son ocultadas (y si no, al menos permitiría identificar a las personas cuyos ingresos declarados no justifican los gastos en que han incurrido). También se podía convertir el actual IBI, esa pequeña migaja que el Estado concede a los ayuntamientos, en un verdadero impuesto redistributivo, incrementando su cuota hasta extraer una parte sustancial de los ingresos que el propietario puede obtener de una vivienda, y estableciendo unos mínimos para la primera vivienda, y en función de su valor económico.
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No tengo ninguna duda de que nuestras universidades tienen suficientes expertos en fiscalidad como para idear mecanismos más eficientes e imaginativos, pero seguro que entre la gente con sentido común también pueden surgir propuestas. ¿Alguien más se anima?
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30 de enero de 2008

VENDER LA CIENCIA

Interesantísimo artículo del biólogo Xavier Pujol hoy en Madri+d, sobre la celebración del próximo EuroScience Forum (ESOF) en Barcelona, y de paso, sobre el escaso interés por la ciencia entre nuestros ciudadanos, nuestros políticos, y nuestros medios de comunicación.

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28 de enero de 2008

11-M: CARTAS AL DIRECTOR


Me pide Eulogio Paz, padre de uno de los asesinados el 11-M, que recomiende aquí el libro que ha publicado hace poco. Es un honor hacerlo.

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¿YA LE HAN HECHO LA EUTANASIA...?, DIGO ¿HA DIMITIDO YA MANUEL LAMELA?

Archivado el caso de la presunta trama de eutanasias de Leganés (y seguimos sin saber quién denunció).

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27 de enero de 2008

SÓLO TE PERCIBES A Ti MISMO (3)

Una ilusión óptico-auditiva, que he encontrado en el Blog de Estupinyà (ver allí la explicación). La ilusión se percibe escuchando lo que dice el individuo mirándole a la cara, y luego escuchándolo con los ojos cerrados. ¿Qué es lo que dice?

¡Las jugarretas que puede hacernos nuestro cerebro!


Sólo te percibes a ti mismo (1)

25 de enero de 2008

A HOMBROS DE GIGANTES, DE RADIO 5

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Me entero por el blog de Victor Ruiz que Radio 5 tiene colgados en internet los programas de su espacio semanal "A hombros de gigantes", dirigido por Manuel Seara. A la tripulación del Otto Neurath nos parece, desde luego, una iniciativa fabulosa, que esperamos que se generalice.
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22 de enero de 2008

CRECIMIENTO Y SOSTENIBILIDAD

Con el muy malthusiano título de "¿Quién cabe en el mundo?" (aunque curiosamente en ningún momento se plantea la cuestión de si una posible solución sería generalizar al resto del mundo la limitación "a la europea" o "a la china" del crecimiento demográfico), mi colega filósofo Carlos Fernández Liria, de la Complutense, publica hoy un artículo en Público en el que comenta unos datos sobre desarrollo y sostenibilidad, estadísticas según las cuales Cuba es el país que mejor combina ambos aspectos. Curiosamente, la variable "desarrollo humano" que se emplea en esos datos no tiene en cuenta factores tan importantes para el desarrollo personal como la libertad de opinión, el acceso a la información y a la cultura (venga de donde venga), y la capacidad de influir en el gobierno de modo democrático. Eso sí, mide el nivel de educación de la población, que en Cuba (donde obligatoriamente todos los alumnos deben ser aprobados, y donde lo que mejor se aprende en el colegio son las tonadillas revolucionarias) es de los más altos del mundo.

Le he mandado al autor un comentario (que copio debajo) en la página de Público; confío en que, si le pilla al autor marchándose a vivir definitivamente al paraíso cubano (como se deduce de su artículo), y cambiando su sueldo de profesor universtario español por el de uno del edén caribeño, al menos tenga allí la posibilidad de que la página web de ese diario no esté filtrada y pueda leerlo.

En cualquier caso, salud, compañeros, y hasta la victoria siempre (que dicen en el Calderón).


Todo necio confunde valor y precio. Un crecimiento del 3 %, o del 30%, no implica necesariamente que tengamos más todoterrenos, más urbanizaciones en (lo que antes era) la playa, o más pulseras magnéticas. Significa sencillamente que el valor de los bienes y servicios producidos un año es un 3 % (o un 30 %) mayor que los que se produjeron el año anterior; si ese incremento de valor corresponde a que ha mejorado la calidad de los bienes (no su cantidad; tal vez incluso puede que haya disminuído), y ese incremento de la calidad ha sido fundamentalmente en mejoras que tienen que ver con la preservación del ambiente, pues el crecimiento económico será no sólo compatible con la sostenibilidad, sino que la potenciará.

El capitalismo es el mejor sistema inventado para satisfacer los deseos de la gente. Lo que hace falta no es terminar con el capitalismo, sino hacer que la gente desee bienes y servicios de calidad (incluyendo su contribución a la sostenibilidad), y las empresas capitalistas lucharán a muerte por satisfacer esa demanda.

21 de enero de 2008

DE COPAS CON AUTORES INTELECTUALES


Gadafi se reúne en privado con Aznar en Sevilla antes de su visita oficial

De la bitácora Derrota urgente:

"Aznar, que ya elogiara a Gadafi por “los pasos en la lucha contra el terrorismo”, no ha dudado en reunirse con el Jefe de Gobierno libio. Una persona que, no lo olvidemos, fue declarada responsable de la autoría intelectual de dos atentados aéreos por los que fue condenado a pagar indemnizaciones millonarias. Los atentados de Lockerbie, donde murieron 270 personas, y de Níger, donde murieron 170 personas, son sólo la punta de lanza de un régimen que siempre ha coqueteado con el terrorismo como una más de sus opciones. De hecho, en Lisboa ha declarado recientemente que “es normal el recurso al terrorismo”."

Claro, que los autores intelectuales del 11-M deben tener menos amigos con petroleras; total, una cosa es un "morito" y otra muy distinta el presidente de una república. En fin, parece que lo de hacer lo contrario de lo que se dice es una costumbre muy extendida.


SIEMPRE HAY UN ROTO PARA UN DESCOSIDO

20 de enero de 2008

ERASMUS DEI












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UNA MODESTA PROPOSICIÓN
(Y NO VA DE COÑA)
PARA PROMOVER EL ENTENDIMIENTO
ENTRE LAS CIVILIZACIONES

Ahora que por fin se ha celebrado el primer foro de la "Alianza de Civilizaciones", tan deseado por ZP y que ha pasado tan sin pena ni gloria por los informativos (¿no se lo creían ni los organizadores?, ¿o los medios pensaban que al público le mola más la sangre y la carnaza?; en todo caso, Prisa no ha dejado de meter su pullita), quiero aportar mi granito de arena, con una proposición que, no me cabe duda, contribuiría como ninguna al hermanamiento de los pueblos ahora enfrentados por un odio visceral.
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Todos sabemos del gran éxito que ha tenido en la Unión Europea el programa "Erasmus" (también llamado "Orgasmus" por la intensa dedicación al encuentro de culturas de la que dan gala tantos de sus jóvenes beneficiarios). Se trata de permitir a los alumnos universitarios que hagan un curso de su carrera en una universidad de otro país de la Unión mediante una generosa beca (que en un 95 % financian los padres). Las nuevas generaciones de europeos que surjan de esta experiencia erásmica (no me refiero a los que surjan de la experiencia orgásmica, pues, siendo los becarios gente preparada, saben hacer buen uso de los medios anticonceptivos) verán los distintos países de Europa más como regiones diversas de una sola nación que como "el extranjero".
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Pues bien, mi propuesta, para los responsables de la Alianza de Civilizaciones, consiste en que algo parecido se haga con los estudiantes que se preparan para la venturosa, aunque sacrificada vida de mediación entre los hombres y el Altísimo. Me refiero a los heroicos alumnos de seminarios diocesanos, madrasas, escuelas rabínicas y demás (en una segunda fase podía extenderse a los lamasterios y otras instituciones orientales; de momento, los pobres budistas no meten mucho ruido -o, como decía Sabina, "del Tibet a aquí, no llega"-).
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Para futuros curas, pastores (de ganado humano), rabinos, imanes, mulás, y
demás (puede incluirse a los alumnos de universidades del Opus y similares), ¿no se abriría ante ellos una experiencia poderosísima de cercanía a los hijos de Dios si se hiciera obligatorio que, para poder "ejercer" su oficio, tuvieran que pasar al menos tres o cuatro años estudiando en las escuelas de otras religiones y prestando servicios en los templos de éstas? Y si hacen un recorrido un poco más largo, pasando por tres o cuatro subdivisiones de cada religión, mejor que mejor.
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Lo largo del proceso (frente al año escaso de que gozan los becarios Erasmus) se debe, naturalmente, a que la "inculturación" en una mentalidad religiosa distinta de la propia es psicológicamente más difícil, en parte por la dificultad inherente al oficio, que en general suele poner bastantes trabas a la derivación orgásmica del programa para alumnos universitarios (sin contar la estimulación manual, que, salvo ayuda por terceros, suele dar poco juego en lo de la asimilación de culturas ajenas, al contrario que la estimulación bigenital), y en parte porque así tendríamos unos añitos más a los futuros sacerdotes sin ejercer, lo que siempre es muy beneficioso para el rebaño.
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Tanto la idea del programa, como su nombre (Erasmus Dei, ¿cuál si no?) los cedo gratuitamente a los organizadores de la Alianza de Civilizaciones, para que puedan aplicarlos como mejor les inspire el Espíritu Santo (que sea).
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Amén.
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[P.S.: Al menos llega una buena noticia desde Roma; ¿será que empiezan a cambiar los tiempos en el Vaticano?].
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18 de enero de 2008

CUESTIÓN DE HUEVOS

"Todo el mundo reconoce que el modo primitivo de partir huevos para comérselos era cascarlos por el extremo más ancho; pero el abuelo de su actual Majestad, siendo niño, fue a comer un huevo, y, partiéndolo según la vieja costumbre, le avino cortarse un dedo. Inmediatamente el emperador, su padre, publicó un edicto mandando a todos sus súbditos que, bajo penas severísimas, cascasen los huevos por el extremo más estrecho. El pueblo recibió tan enorme pesadumbre con esta ley, que nuestras historias cuentan que han estallado seis revoluciones por ese motivo, en las cuales un emperador perdió la vida y otro la corona. Estas conmociones civiles fueron constantemente fomentadas por los monarcas de Blefuscu, y cuando eran sofocadas, los desterrados huían siempre a aquel imperio en busca de refugio. Se ha calculado que, en distintos períodos, once mil personas han preferido la muerte a cascar los huevos por el extremo más estrecho. Se han publicado muchos cientos de grandesvolúmenes sobre esta controversia; pero los libros de los anchoextremistas han estado prohibidos mucho tiempo, y todo el partido, incapacitado por la ley para disfrutar empleos. Durante el curso de estos desórdenes, los emperadores de Blefuscu se quejaron frecuentemente por medio de sus embajadores, acusándonos de provocar un cisma en la religión por contravenir una doctrina fundamental de nuestro gran profeta Lustrog, contenida en el capítulo cuadragésimocuarto del Blundecral -que es su Alcorán-. No obstante, esto se tiene por un mero retorcimiento del texto, porque las palabras son éstas: «Que todo creyente verdadero casque los huevos por el extremo conveniente». Y cuál sea el extremo conveniente, en mi humilde opinión, ha de dejarse a la conciencia de cada cual, o cuando menos a la discreción del más alto magistrado, el establecerlo."

Jonathan Swift. Los viajes de Gulliver.

17 de enero de 2008

DE CÓMO LA MEMORIA (DE)CONSTRUYE LA REALIDAD

Mira que ha habido hoy noticias para comentar (gemelas fumadoras-o-no, primeros embriones clónicos humanos -si no hay fraude de por medio-, el (re)nacimiento de (Don) Pelayo (Ag! Ag!) para (re)iniciar la (re)conquista -Dios nos coja confesados-, y patatín y patatán). Pero me voy a quedar con las ganas de comentar todo eso, porque lo que más me ha molado es este vídeo que he encontrado encá la Maripuchi (como dicen en mi pueblo). Se ve que los genoveses tienen desenchufada la parte del cerebro que decide qué recordar (¿o trabajando a tope?):



Y ya de paso, ¿por qué no recordar esto otro?



COMO EL SOL CUANDO AMANECE - LA ILUSIÓN DEL LIBRE ALBEDRÍO (7)

RECAPITULANDO

Las discusiones suscitadas por las últimas entradas de esta serie han sido sumamente profundas e interesantes. Lo malo es que, como han sido tan largas, es probable que muchos de vosotros os las hayáis perdido. Así que dedicaré esta entrada a resumir los principales puntos que defendía en esos "combates cuerpo a cuerpo" (si las magulladuras me lo permiten). Iremos etiquetando estas tesis continuando la serie anterior:

I) lo único que nuestra experiencia cotidiana nos muestra sobre nuestras decisiones y acciones es lo siguiente (en los casos en que podemos hablar con mayor propiedad de "elecciones voluntarias"; omito "actos impulsivos" y cosas así):
1) imaginamos varias acciones alternativas,
2) asociamos cada una de esas acciones con las consecuencias que cabe experar de ellas,

3) anticipamos una mayor o menor satisfacción por disfrutar esas consecuencias, de insatisfacción por sufrirlas (incluyendo todo tipo de satisfacciones, entre ellas la "satisfacción moral"),
4) deseamos realizar una de esas acciones,
y
5)
de manera inmediata, nuestros músculos se mueven de tal manera que esa acción se comienza a realizar (con o sin éxito).

La tesis siguiente es una reflexión sobre ésta, en combinación con la tesis de Hume sobre la causalidad:

J) no percibimos de ningún modo el carácter "activo" de la voluntad. Sólo percibimos que ciertos movimientos musculares (y ciertas representaciones mentales: imágenes, pensamientos, recuerdos) van regularmente a continuación de nuestro deseo de realizarlos.

K) aprendemos el significado del concepto de "acción", "actuar", "decisión", "voluntad", etc., exclusivamente a partir de nuestra experiencia de las acciones que llevamos a cabo: "actuar" es "ese tipo de cosas que hago cuando juego al fútbol, doy un paseo, escribo..." (en contraposición a "observar", que significa el tipo de cosas que hago cuando veo un partido de fútbol, me llevan de paseo en una silla de ruedas, etc., todo lo cual podría "hacerlo" estando tetrapléjico, p.ej.).

L) por lo tanto, no tiene sentido la afirmación de que "si el determinismo es correcto, entonces cuando actuamos y decidimos, en realidad no actuamos y decidimos". Esta afirmación equivale a "el tipo de cosas que hacemos cuando jugamos al fútbol -etc.
-, no es 'en realidad' el tipo de cosas que hacemos cuando jugamos al fútbol -etc.-". "Actuar" y "decidir" significan precisamente lo que experimentamos que hacemos al jugar al fútbol. Quien critica el determinismo añade al concepto de "acción" y "decisión" algo que es totalmente superfluo (algo que no está en la lista de la tesis I), y que nuestra experiencia no nos muestra ni nos puede mostrar de ninguna manera.

Por último, respecto a las implicaciones éticas (es decir, filosóficas; no confundir con "morales"):

K) desde una perspectiva empirista, sólo tiene sentido valorar una situación más que otra si existe algún medio de distinguir por la experiencia si estamos en una situación o en la otra. Lo contrario es pura mitología. Si la diferencia entre dos situaciones "no se nota", entonces deberíamos darle la misma valoración a las dos. Por tanto, dos mundos que fueran iguales en el sentido de la tesis I), y que se diferenciaran porque en uno de ellos nuestras acciones son 'meramente' el resultado del movimiento de los átomos, mientras que en el otro fueran el resultado de una "voluntad libre y autónoma" (en sentido metafísico), tendrían para nosotros exactamente el mismo valor.

Como el sol cuando amanece (1) * Como el sol cuando amanece (8)
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Mi (por otras razones) admirado Javier Ortiz se ha pronunciado en su blog contra la ilegalización de los clones de Batasuna. Sus argumentos esta vez me parecen falaces. Transcribo aquí mis comentarios.
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Es cierto que el Código Penal establece un tipo de responsabilidades (delitos y faltas) que sólo afectan a los individuos, pero no es porque "sólo los individuos puedan delinquir", sino porque llamamos "delito" a aquella acción que queremos condenar con pena de cárcel, o con algún otro castigo que afecta a una persona física. Pero las sociedades jurídicas (empresas, asociaciones, instituciones, partidos, clubs) evidentemente están sujetas a muchos otros tipos de responsabilidad (código mercantil, derecho administrativo, etc.), de modo que "sus" acciones (como distintas de las que sus miembros llevan a cabo a título personal) también son susceptibles de ser castigadas.
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¿O deberíamos indignarnos, y salir a la calle a quemar cajeros, ante la sentencia que condena a la petrolera TOTAL a pagar 180.000 millones de euros, con el argumento de que "sólo pueden ser cometer delitos los individuos, no las empresas"?
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Además, el argumento de que "prohibir un partido es privar a una parte de la sociedad a su derecho a estar representada" también es totalmente falaz. ¿Usted aprobaría un partido que tuviera entre sus fines el acabar con la libertad de prensa, prohibir que las mujeres trabajaran fuera de casa, castigar con penas de mutilación delitos como el robo, y otras finuras semejantes? Es obvio que en una sociedad democrática no puede permitirse la concurrencia de un partido así, incluso aunque hubiera un 10 por ciento de la población que quisiera votarlo.
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Los votantes de Batasuna y de sus clones tienen que terminar convenciéndose de que el cariño y el respeto que sienten hacia los pistoleros de ETA es una perversión de las más mínimas nociones de democracia, y que no pueden pretender que esos sentimientos se vean legitimados mediante la posibilidad de votar por quienes los defienden.

EL ERIKA Y LA ILEGALIZACIÓN DE LOS PROETARRAS


Mi (por otras razones) admirado Javier Ortiz se ha pronunciado en su blog contra la ilegalización de los clones de Batasuna. Sus argumentos esta vez me parecen falaces.
Transcribo aquí mis comentarios
[AÑADIDO POSTERIORMENTE A LA VISTA DE LOS COMENTARIOS RECIBIDOS: creo que nada en el texto que sigue a continuación da a entender que debamos poner en cuarentena el estado de derecho, la presunción de inocencia, o la libertad de expresión, pero estoy dispuesto a rectificar si alguien me muestra de qué modo lo hacen]:
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Es cierto que el Código Penal establece un tipo de responsabilidades (delitos y faltas) que sólo afectan a los individuos, pero no es porque "sólo los individuos puedan delinquir", sino porque llamamos "delito" a aquella acción que queremos condenar con pena de cárcel, o con algún otro castigo que afecta a una persona física. Pero las sociedades jurídicas (empresas, asociaciones, instituciones, partidos, clubs) evidentemente están sujetas a muchos otros tipos de responsabilidad (código mercantil, derecho administrativo, etc.), de modo que "sus" acciones (como distintas de las que sus miembros llevan a cabo a título personal) también son susceptibles de ser castigadas.
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¿O deberíamos indignarnos, y salir a la calle a quemar cajeros, ante la sentencia de un tribunal francés, que condena a la petrolera TOTAL a pagar 192 millones de euros por el naufragio del Erika, con el argumento de que "sólo pueden ser cometer delitos los individuos, no las empresas"?
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Además, el argumento de que "prohibir un partido es privar a una parte de la sociedad a su derecho a estar representada" también es totalmente falaz. ¿Usted aprobaría un partido que tuviera entre sus fines el acabar con la libertad de prensa, prohibir que las mujeres trabajaran fuera de casa, castigar con penas de mutilación delitos como el robo, y otras finuras semejantes? Es obvio que en una sociedad democrática no puede permitirse la concurrencia de un partido así, incluso aunque hubiera un diez por ciento de la población que quisiera votarlo.
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. Los votantes de Batasuna y de sus clones tienen que terminar convenciéndose de que, no ya el cariño, pero sí el respeto cuasi-místico que sienten hacia los pistoleros de ETA es una perversión de las más mínimas nociones de democracia, y que no pueden pretender que esos sentimientos se vean legitimados mediante la posibilidad de votar por quienes los defienden.
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Por otra parte, pienso que los "metasimpatizantes", o sea, los simpatizantes de los simpatizantes (desde los antisistema frustrados metidos a periodistas, hasta ciertos gobiernos autónomos), deberían empezar también a plantearse algunas de sus simpatías. Y sobre todo, cuando se trata de establecer leyes y de pedir responsabilidades a unos y a otros, ¿no podríamos dejar cada uno nuestras simpatías a buen recaudo en un cajón, e intentar -aunque nos cueste y se nos vean los michelines- meternos en el traje de la imparcialidad?
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14 de enero de 2008

LA MCDONALIZACIÓN DE LA CIENCIA

Recuerdo un libro muy interesante de hace unos años, titulado La McDonalización de la sociedad, de George Ritzer (Ed. Ariel). En él se repasaban varios aspectos de la sociedad, desde el consumo hasta la universidad, describiendo cómo en todos ellos se iba instaurando el sistema de "incluir al usuario en la cadena de montaje" típico de los burger, pero no recuerdo que incluyera la ciencia en su lista.
El artículo de Sergio Rossi hoy en Público sí lo hace, y no hay que perdérselo.

13 de enero de 2008

INSTINTOS BÁSICOS

INTERMEZZO: PINKER Y EL INSTINTO MORAL

Como intermedio de nuestra discusión sobre el libre albedrío, podemos dedicar un tiempo a leer el artículo de hoy de Steven Pinker en el New York Times, sobre "El instinto moral" (pinchad en la foto). Buenísimo.

¿Y LOS POBRES ARQUEÓLOGOS? (AHORA SÍ QUE NO ES BROMA)

En el Otto Neurath nos solidarizamos con todos los "científicos precarios", pero personalmente me duele mucho la situación de los arqueólogos, mi vocación frustrada.
Pinchad en la imagen para leer una denuncia de la situación.

12 de enero de 2008

HOTEL MAUNA KEA (¡POBRES NOCTÁMBULOS!)



Hotel Mauna Kea
(parody of The Eagle's Hotel California by Felder, Henley and Frey)
Copyright 2007 by John Annen, Juan Delgado, Kelly Fast, Theodor Kostiuk, Tim Livengood

On a volcanic highway, cool wind in my hair,
Pale mist of a cryogen, drifting down through the air,
Up ahead in the distance, I saw a silver dome, bright.
Granted time at the IRTF, I must observe for the night.

The baseline is drifting, the spectrum looks weird.
Are those emission lines? What’s this dip over here?
Will the referees buy it? Or is it just trash?
Proposals are pending, I’m running out of cash.

Welcome to the Hotel Mauna Kea,
Such a dusty space, such an arid place.
We’re living it up at the Hotel Mauna Kea,
Any time of year, if the night is clear.

Sleep deprivation, there’s no air to breath,
Long drive to the summit, family’s missing me.
Flat tire on the dirt road, I can no longer drive.
Will I miss dinner, will they hold it ‘til I arrive?

Got an altitude headache. I can hardly see.
I stopped drinking coffee, now I drink only tea.
There’s ice on the switchbacks, summit’s out of reach
Can’t do our science, let’s go to the beach!

Welcome to the Hotel Mauna Kea,
Such a dusty space, such an arid place.
We’re living it up at the Hotel Mauna Kea,
If the orbit is right, they might give us a night.

The window is fogging, the dewar’s gone soft,
The signal is dying, too much cirrus aloft,
Now the lasers are arcing, the guide camera’s fried,
I’m a victim of a disk crash, my career has just died.

Last thing I remember, I was running for the door,
I had to find the passage back to the lab I had before.
Relax, said the P.I., it will just take one more tweak.
Close the dome any time you like, but you can never leave!

11 de enero de 2008

CHIRLA, CHIRLA



Chirla - chirla
tachirla - chirla - chirla
chirla - chirlachir
tachirla - chirlachir

(bis)

Chirla - tachirla
tachirla - tachir
tachirla - chirla - chirla
chirla - chirlachir

(bis)

9 de enero de 2008

LA PREGUNTA DE EDGE

Si el pensar te hace cambiar de opinión, eso es filosofía.
Si Dios te hace cambiar de opinión, eso es fe.
Si los hechos te hacen cambiar de opinión, eso es ciencia.

¿Sobre qué cosas has cambiado de opinión? ¿Por qué?

La ciencia se basa en los datos. ¿Qué ocurre cuando los datos cambian? ¿Cómo te han hecho cambiar de opinión sobre algo los descubrimientos y argumentos científicos?

La pregunta de Edge 2008.

CEBRIÁN DESENCADENADO (CON PRISA, PERO SIN PAUSA)


Muy bueno el artículo de Juan Luis Cebrián hoy en El País (pincha en la foto).
Lástima que haya habido que esperar a que Zapatero se "ajunte" más con Mediapro que con Prisa para que los segundos empiecen a decir a gritos lo que creíamos que pensaban.

7 de enero de 2008

¿ESTAMOS EXPLOTANDO AL TERCER MUNDO?

Por añadir nueva leña a la acalorada discusión a que ha dado lugar la entrada malthusiana de ayer, quiero señalar la falacia que consiste en afirmar que la riqueza de los países ricos siempre se consigue a costa de los países pobres. (Puede sustituírse "países" por "personas").
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Para ver que esto es una falacia, no hay más que darse cuenta de que a nosotros (pongamos, a los españoles) nos beneficiaría económicamente muchísimo que los países de África (pongamos) fueran tan ricos como nosotros somos ahora. Seiscientos millones de personas con un poder adquisitivo considerable, supondría la posibilidad de hacer muchísimo negocio (muchas cosas para venderles, mucha más gente para venir de vacaciones, y eso por no hablar de la posibilidad de invertir poniéndo fábricas u otras industrias allí, cosa prácticamente imposible en las circunstancias actuales).
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Quien no se haya convencido aún, que piense a la inversa: ¿nos beneficiaría económicamente a los españoles que el resto de Europa se hiciera de repente tan pobre como África es ahora? ¡Sería nuestra ruina!
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Es la riqueza de los demás (y no su pobreza) lo que crea nuestra propia riqueza.
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De ahí que la cooperación sea mucho más provechosa que el conflicto (empobrecer a tu enemigo mediante una guerra, te perjudica muchísimo, y no sólo por lo que gastas en la guerra).
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NOTA: dicho lo cual, no se sigue que no haya situaciones de explotación en el tercer mundo (¡y en el primero!), de las cuales los países ricos (o algunas de sus empresas y ciudadanos) sean responsables directos. Pero el argumento significa que esas explotaciones nos perjudican económicamente más de lo que nos benefician.

LA LETRA ESCARLATA


Estupenda campaña que descubro en el blog amigo "El destino de Iscariote", y a la que la tripulación del Otto Neurath se suma gozosa.
Para más información, pincha en la "A".

6 de enero de 2008

MALTHUS RETURNS

De un comentario que he hecho al blog de Rafael Reig (moraleja: solidaridad sí, pero con cabeza; siempre hay que tener en cuenta la ciencia económica). (No perderse tampoco esta entrada del blog de Pere Estupinyà):

El estado social y democrático (que es, sin duda alguna, el mejor invento de la humanidad) se basa en el pacto de la redistribución de la renta y la riqueza: los que tienen relativamente más ayudan a los que tienen relativamente menos, a través sobre todo de los impuestos. No se trata de ”derechos sagrados”, sino de eso, de un pacto.

Para que el pacto funcione, un requisito básico es que sea sostenible: si la forma como se desarrolla el pacto genera presiones que hacen más difícil cumplirlo, terminará por romperse y volveremos al feudalismo (en alguna de sus formas). La evasión fiscal es el principal peligro por parte de los que pagan, y hay que ponerle todas las trabas posibles. Pero otro elemento importante del pacto es que la proporción de ”beneficiarios” frente a ”paganos” no crezca de manera exorbitante.

Yo estoy dispuesto a pagar una parte de mi renta para contribuir al bienestar social (y a votar a partidos que lo propongan), pero tampoco me parece justo que haya grupos sociales que se dediquen a ”crecer y multiplicarse” (por cierto, ¿os suena esta cancioncilla?) a lo loco, creando con su conducta sexual privada, una carga cada vez más onerosa para mi declaración de la renta.

Una solución, a nivel nacional, podría ser que las ayudas a la familia fueran muy altas (como en estados sociales más avanzados que el nuestro), pero tuvieran un máximo por unidad familiar: si alguien quiere tener más hijos, sabe que el límite con el que el estado le ayudará no va a llegar para esos.

Una solución parecida puede aplicarse a nivel internacional: ayudaríamos muy generosamente a países y regiones desfavorecidas, pero con su compromiso de mantener la natalidad en límites sostenibles para el planeta. Si quieren ”producir” más niños de los que pueden mantener, que no carguen con ese problema a los demás.

(¡Jopé lo que he dicho! ¡Me va a caer una…!)

COMO EL SOL CUANDO AMANECE - LA ILUSIÓN DEL LIBRE ALBEDRÍO (6)

CAUSALIDAD Y EXPLICACIÓN
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Gran parte de los comentarios de las últimas entradas de esta serie se han referido a la cuestión de cómo puede ser una "voluntad libre" la causa de ciertos efectos (mis decisiones, mis acciones). El objetivo de la entrada anterior (y también el de algunas de mis respuestas a los comentarios) era mostrar que hay algo de erróneo, o al menos de incompleto, en la idea de "una voluntad causando mis decisiones": la decisión es un hecho, y debe tener como causa (es decir, como aquello que permite explicar por qué he tomado esa decisión en vez de otra) algún otro hecho, o sea, algo que pueda describirse con un enunciado, un enunciado lo suficientemente rico, insisto, como para poder explicar por qué ha sido esa la decisión que he tomado, y no otra. Quienes defienden la existencia de una "voluntad libre" deben imaginársela como una esfera perfectamente homogénea, o algo así, en cuyo interior no hay nada que ver, y de la que surgen movimie
ntos en una dirección o en otra, según sea la decisión que toma. Es decir, se fijan en la imagen de algo "espontáneo", algo así como "el comienzo incausado de una serie de causas naturales" (que diría Kant). Pero es absurdo decir que una decisión libre es "incausada": precisamente uno delibera antes de tomar una decisión -cuando lo hace-, porque quiere que la decisión sea "razonada", que se pueda explicar por qué ha tomado esa decisión en vez de otra. Una decisión "sin causa" es más bien un capricho, un antojo, que es la forma en la que se dice que tienen los deseos los animales "inferiores" (los que no saben "dar razón" de sus decisiones). Así que la cuestión vuelve a ser: "¿qué pasa en mi voluntad -sea ésta lo que sea- que hace que yo decida A en vez de B?", o bien, "¿qué es lo que hago cuando tomo una decisión?" (además de "existir", claro).
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Pero basta de resumen. A lo que voy en esta entrada es a analizar el concepto de causa. En realidad, simplemente voy a "parasitar" el análisis más convincente que hay (desde mi punto de vista, claro), el del filósofo escocés David Hume (1711-1776), santo patrón de todo empirista que se precie (de hecho, en la cabina de mando del Otto Neurath llevamos una estampita de Hume, que dicen que trae suerte en las tempestades).
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La tesis de Hume es muy sencilla. Cuando decimos que A causa B, podemos querer decir varias cosas, pero al menos queremos decir que siempre que ocurre A, va acompañado de B; digamos, que hay una conexión regular entre A y B. Desde luego,
esto puede parecer poco; al fin y al cabo, A y B podrían haber estado conectados "por pura casualidad": ¿cómo podemos saber que no ha sido así, sino que hay una conexión "verdaderamente causal" entre ambas cosas? Lo que dice Hume es que la única respuesta a nuestro alcance a esta pregunta es: observando muchas más veces A, y comprobando si vuelve a ocurrir B, es decir, ampliando la experiencia que teníamos sobre A y B, no buscando una conexión diferente.
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Hume expresaba esto criticando la idea de que "el hecho de que A sea la causa de B" signifique (además de que hay una conexión regular empíricamente dada entre A y B) que haya una conexión necesaria entre A y B (por ejemplo, entre el fuego y el calor). Además de "conexión necesaria", podemos decir "conexión ontológica", o "metafísica", o "racional", o "profunda". No podemos, dice Hume, tener ninguna experiencia de esa "conexión necesaria": lo único que nos dice la experiencia es que A va seguido de B, no nos dice "por qué". Naturalmente, la investigación empírica nos puede mostrar que A está constituido físicamente de cierta manera (p.ej., átomos en rápido movimiento) y que esos constituyentes producen ciertos efectos (p.ej., los átomos transmiten su movimiento al de los cuerpos vecinos), pero esto sólo lleva el problema a un nivel más bajo: no observamos por ningún lado la "necesidad" de que los átomos transmitan
el movimiento a los vecinos.
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Así pues, cuando en la ciencia se dice que "no sólo hemos observado que A va seguido de B, sino que hemos conseguido explicar por qué", lo que se está diciendo en realidad es que, hemos visto que A está constituído por A', B está constituído por B', y observamos que A' va seguido siempre por B'. O dicho aún de otra manera: cuando en la ciencia se explica algo, no se está substituyendo una "mera" regularidad por algo que es "más fuerte" que una regularidad, sino que se está deduciendo una regularidad empírica (la de que A va seguido de B) a partir de otra regularidad empírica de mayor generalidad (la de que los constituyentes de A y B se comportan de tal o cual manera, tanto cuando están en A y en B, como cuando están en otras cosas). En la ciencia, por tanto, sólo hay descripciones, y, por supuesto, muchas deducciones matemáticas a partir de ellas.
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Podemos resumirlo en las siguientes tesis:
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G) CUANDO DECIMOS QUE UN HECHO A CAUSA OTRO HECHO B, LO ÚNICO QUE QUEREMOS DECIR ES QUE A VA SEGUIDO DE B DE UNA MANERA SISTEMÁTICA, ES DECIR, SEGÚN CIERTA REGULARIDAD [QUE PUEDE SER DE ACUERDO CON UNA REGULARIDAD ESTADÍSTICA].
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H) EXPLICAR UN HECHO CONSISTE SÓLO EN DESCRIBIR LAS REGULARIDADES DE LOS PROCESOS QUE SUBYACEN A ESE HECHO.
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Lo importante para el caso del libre albedrío (ya discutiremos otras consecuencias en otras ocasiones) es que sólo podemos hablar de causalidad cuando tenemos una conexión regular y sistemática entre varios fenómenos (de hecho, es
absurdo hablar de una "regularidad" refiriéndose a una única cosa, sin distinguir ni siquiera sus partes, o sus estados en momentos distintos del tiempo), y sólo cuando todos esos fenómenos pueden ser determinados empíricamente de alguna manera. Si la causa de B fuera totalmente inobservable (ni directa, ni indirectamente), no tiene sentido postular una "causa" A de la que B sea efecto, porque no tendríamos ninguna manera de mostrar que lo es. Es como si decimos que la causa de las tormentas es que Zeus se enfada, pero que no es posible saber absolutamente nada de Zeus, salvo que está enfadado cuando hay tormenta (y sólo en esos casos).
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Una postulación así tendría dos problemas. En primer lugar, el problema más obvio, ¿cómo averiguamos que tenemos razón? Recordemos que, para estar más seguros de que A es la causa de B, lo que hay que hacer es repetir muchas (más) veces A y ver si siempre se sigue B (o repetir muchas más veces los experimentos con los constituyentes de A, aunque sea en otros fenómenos, y ver qué pasa). Por hipótesis, no podemos observar a Zeus, así que esta vía nos está prohibida.
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La única alternativa que le queda al defensor de Zeus es decir: "yo acepto que él (y su estado del humor) es la causa de las tormentas, porque es un acto de fe para mí; al fin y al cabo, tú también aceptas que A seguirá dando lugar a B por un acto de fe, ya que la experiencia sólo te muestra que, hasta ahora, eso ha sido así". Quien piense que esto es una crítica a la teoria de Hume no puede equivocarse más: ¡esto es lo que afirma Hume, precisamente! La experiencia no nos muestra que hay una conexión regular permanente entre A y B, sino sólo que hasta ahora (o mejor, en los casos que hemos observado) la ha habido. ¿Por qué creemos que la seguirá habiendo? (Este es "el problema de la inducción"). Hume reconoce que a esta pregunta no puede dar respuesta, y simplemente constata que tendemos instintivamente a creer que, si una cosa ha ocurrido regularmente de cierta manera, seguirá ocurriendo así, pero esta creencia no se basa en ningún principio racional (sería igual de "racional" -y a lo mejor hasta más divertido- un mundo en el que las leyes de la naturaleza cambiaran cada mes al azar), sino que es una creencia institiva. Si hubiera conocido la teoría de Darwin, seguro que habría pensado que era una creencia evolutivamente beneficiosa (en un mundo en el que las regularidades han sido relativamente constantes, habrá sido también beneficioso desarrollar la capacidad de proyectar al futuro esas regularidades; naturalmente, esto no implica que dichas regularidades seguirán dándose, sólo que es probable que nos dejemos de reproducir si las regularidades cambian mucho).
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Uno puede "decidir libremente" que va a tener creencias contrarias a lo que la inducción empírica nos muestra (pero se equivoca al menos en una cosa: no decidimos qué creer, la causa de que lo creamos no es una decisión). Ahora bien, Hume, buen conocedor de la naturaleza humana, piensa que, en el fondo, el instinto de aceptar lo que viene dado por la experiencia es más fuerte que cualquier otro (¡qué le vamos a hacer, era un Ilustrado!), así que, en el fondo de su corazoncito, quien cree que la causa de la tormenta es la ira de Zeus, sabe que no debería creerlo.
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Pero hablé de un segundo problema con lo de Zeus. La cuestión no es sólo que no hay forma de verificar aquella hipótesis (me)teo(ro)lógica, sino que, diría Hume, no tenemos claro qué quiere decir que la ira de Zeus cause la tormenta. Ya que la conexión entre ambas cosas no es la "observar que lo primero va seguido de lo segundo", ¿qué conexión es? ¿Qué nos imaginamos que pasa cuando "la ira de Zeus causa la tormenta"? Como se ve, este es, en el fondo, el problema con el que empezábamos la entrada: ¿qué pensamos que pasa cuando decimos que "mi voluntad causa mi decisión de ir al cine"? Personalmente, pienso que lo que pensamos es nada más que mi decisión no ha sido forzada, sino que "ha salido de mí", pero yo no observo ese "mí" del que ha salido, ni observo "cómo" ha salido; lo único que yo percibo es a mí mismo decidiendo ir al cine, y como no percibo "el fondo del proceso", es decir, sus causas, me creo que el proceso no tiene causa. Pero estaríamos apañados si aplicáramos esa política a cualquier cosa: en general, las causas de los fenómenos están "ocultas", y hay que echarle mucho talento, ingenio y esfuerzo para desvelarlas empíricamente. Tampoco se sabía por qué el sol brillaba, por qué las hojas son verdes, ni por qué los días son más cortos en invierno, pero nos esforzamos por averiguarlo y encontramos respuestas satisfactorias empíricamente. ¿Por qué habría de ser diferente con nuestras decisiones?


Como el sol cuando amanece (1) * Como el sol cuando amanece (7)

2 de enero de 2008

EL PRIMER TEOREMA DE LA CIENCIA


Hoy quiero recomendar el libro de Robert Laughlin (premio Nobel de física en 1998), Un universo diferente. La reinvención de la físcia en la edad de la emergencia (Katz Editores, 2007; por cierto, es una editorial argentina que está haciendo muy buenas contribuciones -y relativamente buenas traducciones- al panorama de la divulgación científica en castellano).


El libro es un panorama científico-filosófico-sociológico-cultural de la evolución reciente de la física, y muy simpático para los marineros positivistas como los que navegamos en el Otto Neurath: concede el papel importante de la especulación en la ciencia, pero insiste mucho en el anclaje que las ideas deben tener en los resultados experimentales.

La tesis principal (aunque no es un libro muy de "tesis", sino que está lleno de anécdotas y toca un poco de cada tema) es la de que no hay (o no podemos encontrar) "leyes fundamentales" en la física, sino que todas las leyes que encontramos son "leyes emergentes", como las leyes del comportamiento macroscópico de los gases son el resultado del comportamiento molecular. Lo más importante no es que sepamos cómo deducir una ley de alto nivel (gas) de las de más bajo nivel (moléculas), sino más bien que establezcamos la leyes empíricamente con el mayor rigor posible. Si podemos reducirlas a otro nivel más fundamental, buena suerte, pero si no, eso no es el objetivo más importante de la ciencia. Además, dada la naturaleza de los fenómenos de emergencia, es posible que en muchos casos no puedan encontrarse las "ecuaciones" que nos permitan hacer la reducción de un nivel a otro.

Esto no significa un freno para la investigación científica, antes al contrario: seguramente quedan infinitos niveles (no todos necesariamente hacia abajo) en los que encontrar leyes, y la naturaleza siempre nos sorprenderá.

Por cierto, que el libro también es útil para espantar los pájaros de la cabeza de muchos que se emboban con la idea de "emergencia", como si ella fuera a devolver la "espiritualidad" al mundo. Laughlin nos muestra como ser un materialista de cabo a rabo "en la edad de la emergencia".

Pero el pasaje que más me ha emocionado del libro es cuando plantea el "Primer Teorema de la Ciencia" (pg. 149):

"El teorema es el siguiente: Es imposible convencer a una persona de que algo es verdadero si admitirlo le costará dinero. Podríamos rebautizarlo como Primer Teorema y olvidarnos de la parte de la Ciencia. Un corolario del teorema es que a veces la verdad es relativa".

Maravillosa cita de un científico positivista. A mí en particular me ha emocionado por cuanto supone un refrendo al enfoque que intento desarrollar en mis modelos sobre el funcionamiento de la ciencia (v. la entrada "A qué juegan los científicos"), pues supone que es posible reconocer la existencia de intereses "no epistémicos" en el trabajo científico, y a pesar de ello, aceptar que hay modos en los que la búsqueda de los fines epistémicos puede superar las fuerzas identificadas por el Teorema.

1 de enero de 2008

TRES MESES Y UN DÍA

Tres meses y un día de navegación, sin tocar puerto, como está mandado, y cambiando las cuadernas en medio de las furiosas tempestades.

Gracias a todos los que nos han acompañado en la travesía, y los mejores deseos para el 2008.

El comandante Otto Neurath, en la proa de su barco, dando instrucciones a sus marineros en medio de la tempestad, y ataviado