Pues hay otros que para marcar el territorio emplean tanques y soldaditos luego con el tiempo y si la jugada les sale bien ponen una barrera y un gendarme.
Acerca de la Brompton. encontré una muy barata en el recycling center de Limington (Hampshire). La habían tirado por que no le funcionaba el cambio de tres velocidades, un típico Sturmey-Archer, que reparé por 5 libras. La sociedad de consumo es lo que tiene, que los ricos tiran a la basura cosa caras y a veces buenas simplemente por que están un poco desgastadas y no las quieren o no las saben reparar. un saludo
Cosas de ricos. Yo, por ejemplo, nunca tiro las novias. Aunque me busque otra, dejo que la antigua se gaste sola. Terminan biodegradándose, créeme, aunque les cuesta un tiempillo.
Las novias y mas las antiguas, como seres autopoieticos que somos, normalmente lo que pensamos de nuestros antiguos novios, sobretodo de los que van un poco "sobraos" por la vida, es menos mal que me he quitado a este "pesao" de encima (o de debajo) un beso my darling
HE ESTADO LEYENDO... (con nota). Lista iniciada en diciembre de 2009.
181. The number sense. Stanislas Deahene. Interesante exposición sobre la psciología y neurología del pensamiento matemático, aunque no se esperen much filosofía profunda. (7)
180. The Ego Tunnel: The Science of the Mind and the Myth of the Self. Thomas Metzinger. Fascinante exposición sobre el estudio científico de la conciencia y sus repercusiones éticas y sociales. (8)
179. An introduction to the philosophy of mathematics. Marc Colyvan. Tremendamente claro, aunque no se mete en muchos berenjenales. (8)
178. Yo confieso. Jordi Cabré. Estupenda, en la trama y en la escritura; lástima que del resto de España sólo parezca que existe Franco. (8,5)
177. Following the rules. Joseph Heath. Demasiado moralista, aunque razonable. (6)
176. La vida bajo escrutinio. Antonio Diéguez. La mejor introducción en castellano a la filosofía de la biología, con la claridad característica de este autor. (8)
175. The music instinct. Philip Ball. Introducción bastante clara a por qué sabemos tanto de música incluso los legos, y muchas más cosas. (7)
174. Radicales libres. La anarquía secreta de la ciencia. Michael Brooks. Filosófica y sociológicamente trivial, aunque con algunas anécdotas interesantes. Políticamente más incisivo. (6)
173. La entropía desvelada. Arieh Ben-Naim. Muy instructivo, aunque no explica bien el problema de la flecha del tiempo. (6)
172. La delicadeza. David Foenkinos. Cursi, pero agradable y fácil de leer. (6)
171. Los pentáculos de Turing. Enrique Alonso. Proyecto de novela de misterio basada en una supuesta conexión entre Turing y Gödel. (7)
170. Sin noticias de Gurb. Eduardo Mendoza. Tronchante relectura, casi veinte años después.
169. Second Nature. George Edelman. Típico ejemplar de la especie "reflexiones filosóficas seniles de una eminencia en lo suyo". Al menos, es breve. (4)
168. Yo! and Lo! The pragmatic topography of the space of reasons.. Rebecca Kukla y Mark Lance. Algunas ideas muy originales, pero bastantes triviales también. (7)
167. Beethoven: the ninth symphony. David Benjamin Levy. Polifacética monografía sobre esta obra cumbre. Un poco demasiado técnica a ratos, pero no hay más remedio. (7).
166. Between saying and doing. Robert Brandom. O sea, "del dicho al hecho". Simplemente genial. (9)
165. Beethoven, the universal composer. Edmun Morris. Interesante, aunque demasiado ligera. (6)
164. El contable hindú. David Leavitt. Apasionante novela sobre el matemático G.H. Hardy y la homosexualidad en Inglaterra hace un siglo, con la excusa de Ramanujan. (8)
163. No turning back. Richard Ellis. Una monocorde divagación sobre la extinción de las especies. (3,5)
162. The rejection of continental drift. Naomi Oreskes. Una historia de la geología (sobre todo en USA) de fines del XIX a mediados del XX, y por qué se rechazó la teoría de Wegener durante décadas. (7)
10 comentarios:
Aunque la mía sea más parecida a la segunda opción, me parece más acertada la de los perros. Saben exáctamente quién es el dueño.
Un saludo
¿Es que tú no olisqueas los libros?
Eoeoeoeo! ¿Y esa magnífica y carisísima Brompton que aparece en la foto de quién es? Ay, los ciclistas urbanos que escondíos que están...
¿Me doy por aludida?
Ni me había fijado en la bici
Menos mal, ya me había asustado... Y sí, estupenda Brompton, qué envidia de bici :-)
... pues tiene una pinta de silla de ruedas que no veas...
Pues hay otros que para marcar el territorio emplean tanques y soldaditos luego con el tiempo y si la jugada les sale bien ponen una barrera y un gendarme.
Acerca de la Brompton.
encontré una muy barata en el recycling center de Limington (Hampshire). La habían tirado por que no le funcionaba el cambio de tres velocidades, un típico Sturmey-Archer, que reparé por 5 libras.
La sociedad de consumo es lo que tiene, que los ricos tiran a la basura cosa caras y a veces buenas simplemente por que están un poco desgastadas y no las quieren o no las saben reparar.
un saludo
La sociedad de consumo es lo que tiene
Cosas de ricos. Yo, por ejemplo, nunca tiro las novias. Aunque me busque otra, dejo que la antigua se gaste sola. Terminan biodegradándose, créeme, aunque les cuesta un tiempillo.
Las novias y mas las antiguas, como seres autopoieticos que somos, normalmente lo que pensamos de nuestros antiguos novios, sobretodo de los que van un poco "sobraos" por la vida, es menos mal que me he quitado a este "pesao" de encima (o de debajo)
un beso my darling
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