18 de enero de 2013

La sombra del dopaje

Famoso escritor devuelve su premios literarios, entre ellos el Nobel, tras confesar que escribió la mayor parte de su obra bajo los efectos de sustancias dopantes.
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5 comentarios:

  1. Jesús:

    Este es el mejor chiste que has hecho en toda la historia del blog.

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  2. Muy bueno.. A ver quien se cree ahora algo de lo que diga o escriba ese tipo. Sin comprobación empírica que vaya a engañar a su madre.

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  3. Se debería eliminar la hipocresía del dopaje e instaurar el dopaje como parte de lo premiado.
    Un buen equipo médico de dopaje, sería como la escudería que hay en las competiciones de formula 1. Ya no todo sería mérito del escritor,como no lo es del piloto de fórmula 1. Y un buen poema sería respectivo a la calidad de la escudería dopante del escritor que lo elaboró digamos en un 40 %. Habria estudios biquimicos sobre la toma de sustancias que mejoran la elaboración de poemas, estos serán mejores obviamente. Para elaborar meritos más exclusivamente personales, habría que hacer como los alpinistas que suben al Everest sin oxigeno!. Los poemas serían más mediocres pero, ¡serían realizados sin sustancias dopantes !.
    Eliminemos la hipocresía pues y descubramos lo que todos sabemos, ser escritor nunca fue cosa de una persona, es un resultado puramente bioquímico. Si es así, dejemos que escriba la bioquimica en toda su amplitud!

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  4. José Luis, ¿tan malos eran los otros?
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    Rodríguez: no hay que ir tan lejos; a pesar de todo, en Fórmula 1 el principal premio se lo lleva el conductor de todos modos.

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  5. Rodríguez:

    Un buen equipo médico de dopaje, sería como la escudería que hay en las competiciones de formula 1. Ya no todo sería mérito del escritor,como no lo es del piloto de fórmula 1.

    Sí, estoy de acuerdo. Así Armstrong daría las ruedas de prensa con su médico (o con su camello, llegado el caso) y ambos compartirían el maillot amarillo. Las preguntas de los periodistas serían todas así: "¿Para el próximo tour piensan seguir probando con la dimetilanfetamina o se pasarán al pentetrazol, que es el que usan los equipos rivales?", ¿cuál es la mejor sustancia para subir al Tourmalet?" Sería muy entretenido y además aprenderíamos cosas de farmacología.

    Eliminemos la hipocresía pues y descubramos lo que todos sabemos, ser escritor nunca fue cosa de una persona, es un resultado puramente bioquímico. Si es así, dejemos que escriba la bioquimica en toda su amplitud!

    Lo suscribo al cien por cien. Aún más: y si un cantante de ópera, por ejemplo, tomara una sustancia que amplía su capacidad pulmonar o la potencia de su voz, ¿qué pasaría? ¿Tendría que devolver todo el dinero que ganó con sus discos y sus galas, se quemarían todas sus grabaciones en una hoguera pública, tendría que hacerse un harakiri con sus cuerdas vocales, o qué? ¿Y qué diferencia hay entre esto y el caso de Armstrong, aparte de que en la ópera seguramente hay más arte?

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