12 de noviembre de 2007

GALILEO EN EL INFIERNO


Galileo en el infierno. Un diálogo con Paul Feyerabend. José Luis González Recio y Ana Rioja. Ed. Trotta, 2007. 90 páginas.

. Como sabrán muchos de los que han leído algunas cosas mías, a mí me chiflan los diálogos como forma literaria, sobre todo los que tienen un cierto matiz humorístico. Así que no puedo sino estar muy bien predispuesto hacia el reciente libro de José Luis González Recio y Ana Rioja, un verosímil imposible diálogo entre el filósofo anarquista Feyerabend y el que fue su principal bandera historiográfica, el científico Galileo. El librito se agradece (además de por su brevedad, que, con raras excepciones, es en sí misma un mérito) también por volver a poner en el candelero a Paul Feyerabend, figura que fue tan seductora para los filósofos de mi generación (y un poco más talluditos), pero que en los últimos ti
empos había perdido protagonismo como “martillo de racionalistas” frente a otros atacantes tal vez más académicos (v.g., Bruno Latour). La obra puede ser una muy buena lectura para que los más jóvenes experimenten algo de lo que dos o tres décadas atrás sentimos muchos al enfrentarnos a los poderosos argumentos feyerabendianos “contra el método”.

. El libro se divide en dos partes, una primera parte introductoria, muy bien elaborada y muy clara, y que a su vez se divide en una presentación general de la filosofía de la ciencia de Feyerabend y un resumen de sus argumentos sobre Galileo en Contra el método, y el cuerpo principal de la obra, que consiste en un diálogo (con una ambientación más bien digna de obra de teatro –eso sí, de vanguardia–) entre Feyerabend, recién ingresado en el infierno, y Galileo, quien lleva habitándolo varios siglos. Muy ingeniosamente, la mayoría de las intervenciones del filósofo consisten en citas textuales sacadas de su obra, lo que hace la discusión más viva. No desvelaré a los posibles lectores los numerosos y a veces muy sutiles matices de humor que salpican el diálogo, y que sólo por ellos hacen que merezca ser leído.



. Con respecto al contenido del libro, si bien es cierto que el estilo de diálogo se presta a no mostrar ninguna posición como definitiva, sino más bien jugar (en el buen sentido de la palabra) con los argumentos y los contraargumentos, todo buen lector de este género, y no digamos ya cada autor, sabe que la tentación de convertir al enemigo intelecual un hombre de paja es a menudo demasiado irresistible. El propio creador del género sucumbió a ella en plena madurez, Galileo hizo lo propio en sus Dos sistemas máximos, y Feyerabend no ha sido menos allá donde ha empleado este formato. Así pues, es comprensible que los autores del libro que comentamos manifiesten, desde mi punto de vista con demasiado ardor y candor, su punto de vista antifeyerabendiano dando la voz cantante a Galileo, en un afán por “rehabilitarlo” después del supuesto abuso que el filósofo anarquista cometió con él al presentar al italiano en Contra el método como el paladín de la argumentación retórica (en el mal sentido de la palabra). Comprendo que es difícil simpatizar con las tesis tan radicales de Feyerabend, y hay pocos filósofos de la ciencia serios de nuestra generación que no hayan hecho sus pinitos en sus años de formación intentando “refutar” los argumentos anarcometodológicos del austríaco (aunque muchos otros cayeran en la dulce tentación de creer que los argumentos les convencían). Pero creo que, puestos a criticar a Feyerabend y a defender una visión más racional de la ciencia (objetivo en el que, faltaría más, estoy totalmente de acuerdo), el personaje “Feyerabend” del diálogo habría merecido un guión un poco más lucido.

><

1 comentario:

  1. Esto si que es muy sesgado. Les recomiendo leer los libros de Mariano Artigas sobre Galileo y sus relaciones con la Iglesia

    ALDO LLANOS MARÍN
    www.tomasalvira.com

    ResponderEliminar