5 de noviembre de 2007

ROMPER EL HECHIZO, DE DENNETT


ROMPER EL HECHIZO. LA RELIGIÓN COMO FENÓMENO NATURAL. Daniel Dennett. Ed. Katz, 2007.


Una de las cosas que me dan más envidia es el escribir libros gordos, interesantes y bien documentados. ¡Lo que daría yo por haber escrito Armas, gérmenes y acero! (pogamos por caso). Entre mis libros favoritos está La peligrosa idea de Darwin, de Daniel Dennet, que es también uno de mis filósofos preferidos, y con el entusiasmo de mi aprecio a este autor unido al de mis querencias por el ateísmo, me
compré la semana pasada su nuevo tocho: Romper el hechizo. Hay que decir que el libro no está mal, se lee con bastante facilidad (aunque la traducción tiene momentos absolutamente frikis), y sus argumentaciones y sus tesis son convincentes. Pero me ha quedado un cierto sabor a decepción tras la lectura. Y eso que Telefónica de España ha hecho todo lo posible por animarme a leerlo de un tirón, ya que he estado casi todo el puente (y todavía estoy) con la conexión de banda ancha haciéndose la estrecha.

Lo peor del libro es que, a pesar de que puede estar muy bien como una
primera lectura sobre la religión y el ateísmo, a los que ya llevamos unos cuantos miles de páginas leídos sobre el tema, la mayor parte de lo que dice nos resulta muy sabido. Así que, si ya eres un "experto", es mejor que dediques tu tiempo a leer otras cosas más refrescantes. De todas formas, hay algo que me ha parecido peor, y es que el subtítulo del libro ("La religión como fenómeno natural") es un tanto engañoso. Hace que esperes más un estudio realmente científico de la religión que un ensayo filosófico, y también que esperes relativamente pocas proclamas de orden político (o al menos, que estén confinadas a un capítulo aparte). Pero el caso es que la mayor parte de los capítulos se dedican a temas que tienen poco que ve con un "estudio naturalista" y mucho con especulaciones de todo tipo (de psicología evolutiva, meméticas, epistemológicas, etc.), aunque convenientemente apoyadas por argumentos basados en la ciencia. Y además, el tono político de la obra aparece, para mi gusto, demasiado a menudo. Insisto en que los argumentos y las conclusiones de Dennett me parecen acertados en su mayor parte. Mi crítica es sólo que el libro ofrece poco de nuevo en este aspecto, y poco de lo que el subtítulo (y las primeras páginas) sugerirían.

Ya que en este mismo blog comenté el libro de Dawkins, El espejismo de Dios, merece la pena comparar ambos. El contenido y los mensajes son muy parecidos, por supuesto. El de Dennet está posiblemente mejor construido y argumentado, y el tono es algo más respetuoso para con los creyentes (aunque debo decir que las explicaciones de Dawkins sobre qué merece respeto y qué no, al principio de su libro, me parecen incontestables; por otro lado, no sé si todos los creyentes considerarán que lo que Dennett entiende por "respeto" merece este nombre; en realidad, lo que hace es intentar detectar cada vez que dice algo que podría llevar a un creyente a dejar la lectura indignado, y explicarle por qué debe seguir). Pero, a pesar de todo, pienso que el libro de Dawkins transmite mejor esos mensajes, tal vez precisamente por ser más agresivo y menos intelectual. [Por cierto, que el 19 de noviembre daré una conferencia sobre "La religión como fuente de violencia: a propósito de El espejismo de Dios", en el Ateneo de La Laguna, Tenerife, a las 20:30. Estáis todos invitados].

Una de las cosas que más me han gustado de Romper el hechizo, aunque es un detalle muy circunstancial, es la información de que se ha puesto de moda en los EE.UU. llamar "bright" ("brillantes") a los defensores de la racionalidad escéptica (perdón por la tautología). Es un acierto, pues lo de "ateos", al fin y al cabo, es una definición negativa (por lo que rechazas, no por lo que crees). También me gusta porque el concepto hace pareja muy bien con el de "los oscuros". Yo propondría traducirlo aquí como "los claros", porque lo de brillante suena a demasiado pretencioso intelectualmente, y "luminosos" parece demasiado místico.

Por otro lado, lo más original del libro es seguramente su tesis sobre "la creencia en la creencia" (el prejuicio de que creer en Dios, o en lo espiritual, es de por sí bueno y deseable, aunque uno mismo sea un agnóstico) y su explicación mediante la memética. En particular me ha gustado el argumento de que la mayor parte de las creencias religiosas, no es que no se puedan transmitir intersubjetivamente, sino que, precisamente por culpa de esto, los individuos no las pueden entender, y sólo hacen que las entienden. En la vida cotidiana hacemos esto cada dos por tres: nuestros conocimientos lo son por delegación, pues aunque no entendemos las cosas, confiamos en que hay expertos que sí que las entienden. Por supuesto, la diferencia es que sobre las cosas de este mundo sí que hay expertos que pueden probar su comprensión y su conocimiento, pero sobre lo espiritual ninguna prueba es válida.

También es acertado el terminar el libro (sin contar apéndices) con la cuestión más delicada de todas: la de la educación de los niños. Plantear el debate de cuáles son los límites del derecho de los padres a lavar el cerebro de sus hijos con una ideología religiosa es algo que se debe hacer cuanto más mejor (sacaremos el tema en nuestro barco en los próximos días), y los argumentos que da Dennett a propósito son muy jugosos.

En fin, mi valoración general del libro es muy positiva (sobre todo pensando en lectores que se acercan al tema por primera vez), pero creo que si hubiera tenido nada más que ciento y pico de páginas, habría podido tener todo lo que merece la pena, y ser, de paso, más convincente para los no convencidos.

6 comentarios:

  1. Hola,

    Hace poco que descubrí tu blog y me encanta todos los temas que tratas y cómo. De este tipo de libro, he empezado a leer el de Dawkins y he visto alguno de sus documentales. Estoy de acuerdo con lo que comentas que su tono nes muy agresivo, en mi opinión debería ser un poco más comedido. Intentaré conseguir el de Dennet ya que en realidad sobre ateísmo no he leído casi nada.

    Una sugerencia que quería hacerte, activa la sindicación (rss) en blogspot para que a todos nos sea más fácil seguir tu maravilloso blog.

    Sin más, sigue con tus maravillosos post.

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  2. Pero, ¿A Dennett se le puede leer realmente en español? Lo digo porque la traducción que yo sufrí de "La peligrosa idea de Darwin" me hizo incluso desistir de su lectura, y eso que el libro me interesaba muchísimo. En realidad, Dennett escribe muy bien, con el estilo claro de los anglosajones.

    También me fijé en el tono de inusual "respeto" del libro, algo que contrasta con el tono más abiertamente conflictivo de Dawkins. Pero esto es explicable porque Dennett habla, sobre todo, para un público americano.

    También me sumo a la sugerencia de faraox para que incluyas el rss del blog.

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  3. Realmente, para una aproximación al tema, de los dos ¿cual indicarías que resulta más interesante?

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  4. Gracias por la sugerencia sobre la sindicación; lo acabo de intentar, y no sé si lo he conseguido (veo que ahora sale un mensaje al final de cada página que dice "suscribirse"). ¿Será eso? (En fin, mi incultura informática no conoce límites).

    Sobre la recomendación que me pedís, yo diría que para empezar a leer cosas serias sobre el ateismo, es más asequible y entretenido el libro de Dawkins. Aunque también son recomendables como introducción al tema el clásico "¿Por qué no soy cristiano?" de Bertrand Russell, "El milagro del teísmo" de John Mackie, y el reciente "La vida eterna" de Fernando Savater (aunque es un poco anti-cientificista; ya me meteré con esto algún día).

    Por último, me solidarizo con la queja de Eduardo sobre las traducciones; las de los libros de divulgación últimamente son pésimas (se salva, entre otros, Javier García Sanz, estupendo traductor habitual de la colección Drakontos, y colega mío en la UNED).

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  5. las improntas conductuales no solo existen en los animales,como bien lo explican los etologos,sino tambien en los humanos,como lo son los llamados memes,lo que hay que tener en cuenta es que su naturaleza determinante de la futura conducta se debe a su complejidad que va mas allà de lo meramente cognitivo,abarcando lo actitudinal,emocional(en donde a nivel de ideologizacion religiosa,el trabajo con el miedo al juicio divino es fundamental)y praxico,en ultimas no es mera ideologizacion a traves de la educacion familiar-escolar sino todo un proceso de moldeamiento conductual.

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