18 de junio de 2009

KAUFFMAN SOBRE EL REDUCCIONISMO


Interesante, aunque escueta entrevista ayer en El País al padrino de la teoría de la autoorganización, Stuart Kauffman. Lo peor es la incidencia en el error más común sobre el reduccionismo. Copio pregunta y respuesta:
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P. ¿Qué es el reduccionismo científico?
R. La visión más simple del reduccionismo es la de Laplace, el matemático francés de los tiempos de Napoleón, quien dijo que si un sistema de cómputo tuviese la información sobre la posición, la velocidad y la masa de todas las partículas del universo, usando las leyes de Newton se podría calcular todo el futuro, así como el pasado, del universo. Eso es el reduccionismo. Eso implica, entre otras cosas, creer que todo lo que ocurre en el universo es descriptible por las leyes naturales, que lo real son las partículas en movimiento y que lo demás son ilusiones. También que hay un lenguaje que permite describir toda la realidad, las leyes de Newton y las partículas en movimiento en el espacio-tiempo. Éstos son los cimientos de la ciencia reduccionista. Yo cuestiono todas estas afirmaciones.
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¡Efectivamente: es una visión MUY SIMPLE! Su simplicidad consiste en ignorar la sutil, pero transcendental diferencia entre "reduccionismo ontológico" y "reduccionismo epistemológico", confusión que a su vez se basa en la dificultad que algunos tienen para distinguir dos conceptos (que, por otro lado, no pueden ser más diferentes). el concepto de DERIVABILIDAD y el concepto de CONSECUENCIA -en particular, el concepto de CONSECUENCIA CAUSAL, aunque también hay que distinguir éste del concepto de CONSECUENCIA LÓGICA-.
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La relación de consecuencia se da entre HECHOS, o entre PROPOSICIONES: el hecho de que yo permanezca a pelo bajo el agua durante una hora tiene como consecuencia el hecho que yo me ahogue (podemos decir también que de la proposición que expresa el primer hecho -y otras sobre las propiedades de los mamíferos y la capacidad de mis pulmones- se sigue la proposición que expresa el segundo hecho). Esta relación suelen designarla los lógicos con el símbolo "I=" (digamos, una "T" mayúscula con dos patas en vez de una, y caída sobre su lado izquierdo). "(A, B, C) I= D" se debe leer como diciendo "si A, B y C son verdaderas, entonces D también es verdadera".
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La relación de derivabilidad se da entre ENUNCIADOS: del enunciado "(p -> q) & p" se puede derivar mediante la aplicación de las reglas sintácticas del cálculo de proposiciones, el enunciado "q". La clave está en lo de "sintácticas": las reglas de la lógica son meramente formales, es decir, lo que dicen es, si tienes unos enunciados QUE SE ESCRIBEN de tal y tal manera (con independencia de lo que puedan SIGNIFICAR esos símbolos), entonces, aplicando las reglas de cierto cálculo lógico, puedes alcanzar el otro enunciado mediante una serie de transformaciones formales de los primeros (las reglas de derivación dicen, por tanto: "si tienes unos enunciados que se escriben así, puedes poner otro que se escribe asá)". La derivabilidad tiene que ver con la lógica entendida como un CÁLCULO, es decir, una mera manipulación de símbolos. Los lógicos usan el símbolo "I-" (una "T" mayúscula caída sobre el lado izquierdo) para representar esta relación: "(A, B, C) I- D" significa que el enunciado -la lista de símbolos- D se puede obtener a partir de A, B y C aplicando las reglas del cálculo en cuestión (el símbolo de derivación suele llevar como subíndice una referencia a CUÁL es el cálculo del que estamos hablando, cuando puede haber alguna ambigüedad; si no se dice nada, se supone que es el cálculo de la lógica clásica de primer orden).
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Esto último no quiere decir que "la lógica sea convencional". Los que se dedican a la lógica INVENTAN muchos cálculos, pero hay un criterio fantástico para distinguir los cálculos "valiosos" de los que valen menos. Este criterio es lo que se llama "consistencia" (que no se limita a la "ausencia de contradicción": eso es sólo un caso particular de consistencia). Un cálculo lógico es consistente si se cumple el teorema siguiente:
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Si A I- B, entonces A I= B.
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O sea, si B se puede calcular a partir de A, entonces, si A es verdadera, B será verdadera.
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Nótese que la propiedad de consistencia es relativa a las relaciones "I-" y "I=" que tengamos en particular, aunque, por supuesto, la relación de consecuencia (no de derivabilidad) más interesante para los lógicos es la de consecuencia lógica: en ese caso, si A I= B, eso quiere decir B es verdadera en todos los "mundos posibles" (o sea, todos los modelos descriptibles mediante teoría de conjuntos) en que es verdadera A.
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Si un cálculo no es consistente en este sentido, pues se suele tirar a la basura.
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Los lógicos también intentan demostrar un teorema distinto, aunque fácil de confundir con el primero: el teorema de COMPLETUD, que afirma:
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Si A I= B, entonces A I- B.
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Lo que dice un teorema así es que, si se cumple que B es verdadera siempre que lo es A, entonces B se podrá calcular a partir de A. Pues bien, sabemos desde hace casi ochenta años que la mayoría de los cálculos formales NO TIENEN ESTA PROPIEDAD, al menos aquellos que son lo suficientemente complejos como para que representemos mediante ellos los axiomas de la aritmética. Es decir, el hecho de que B SE SIGA NECESARIAMENTE de A no implica que SE PUEDA CALCULAR B a partir de A (en el caso de sistemas formales menos complejos, p.ej., la lógica clásica de primer orden y la lógica proposicional, booleana, sí que se cumple el "teorema de completud": todas las relaciones de consecuencia son derivables, o, dicho de otra manera, todas las tautologías son demostrables).
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¿Qué tiene esto que ver con la cita de Kauffman sobre el reduccionismo? Pues que hemos de distinguir dos cosas: una cosa es que LAS LEYES DE LA FÍSICA hagan que, a partir del ESTADO de las partículas y los campos en un momento dado SE SIGA INEVITABLEMENTE (o, según qué leyes, con una cierta probabilidad definida) el ESTADO en el que se encontrarán en cualquier otro momento...
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...y otra cosa es que, a partir de la DESCRIPCIÓN (o de "nuestro conocimiento") del primer estado PODAMOS CALCULAR la descripción del segundo estado.
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Nótese que en el primer caso hablamos de ESTADOS, y en el segundo, hablamos de DESCRIPCIONES. Nuestros cálculos no consisten en manipular ESTADOS DEL MUNDO, sino DESCRIPCIONES de los estados del mundo. Y el teorema de incompletud de Gödel nos apunta al hecho de que nuestros cálculos son INSUFICIENTES para "rastrear" todas las relaciones de CONSECUENCIA entre los estados del mundo, si el mundo se puede describir con números.
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Por supuesto, hay OTRAS razones, además del teorema de Gödel, para rechazar la posibilidad de que PODAMOS DEDUCIR el conocimiento de un agregado a partir del conocimiento detallado de sus elementos (que es otra versión de lo de "deducir un estado a partir de otros"); son razones que se refieren a la COMPLEJIDAD, y por supuesto, a la simple dificultad técnica.
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Así que al hablar de "reduccionismo" tenemos que distinguir DOS tesis COMPLETAMENTE DISTINTAS: una dice que, DADO EL ESTADO DE LAS PARTÍCULAS Y LOS CAMPOS EN UN MOMENTO DETERMINADO, SE SIGUE (insisto, según qué leyes de la naturaleza sean CORRECTAS, este "seguirse" puede ser en términos de probabilidades definidas) EL ESTADO QUE TENDRÁN ESAS PARTÍCULAS EN CUALQUIER OTRO MOMENTO Y EL ESTADO QUE TENDRÁN TODOS LOS AGREGADOS QUE ESTÉN FORMADOS POR ESTAS PARTÍCULAS. Esta tesis es el "reduccionismo ontológico", y es verdadera (al menos, que se sepa, ninguna partícula puede moverse o cambiar cualquiera de sus propiedades por una causa diferente de la influencia de las partículas y los campos que la rodean, dada la posición de esas partículas y los puntos de esos campos a una distancia suficiente para que un bosón haya podido alcanzarlas; si alguien sabe de pruebas en contra, me encantará conocerlas). Por cierto, de esta tesis no se sigue que lo que no son partículas y campos "son ilusiones", como critica Kauffman: las moléculas son agregados de partículas y no son ilusiones, son reales; los geranios son agregados de moléculas, y no son ilusiones, son reales. La realidad no viene dada por la "sustancialidad" de una entidad (o sea, por su ser una "sustancia primera, irreducible a otras"), sino por la verdad de las propiedades y relaciones que la constituyen: lo importante es que el oxígeno y el hidrógeno se unen, debido a las leyes físicas, de tal y cual manera, y esa "tal y cual manera" constituye el agua; por lo tanto, el agua es real, no una ilusión. Lo mismo para los geranios y para las poesías de Neruda.
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La otra tesis dice que SI CONOCIÉRAMOS EL ESTADO DE LAS PARTÍCULAS Y LOS CAMPOS EN UN MOMENTO DETERMINADO, PODRÍAMOS CALCULAR SUS PROPIEDADES Y LAS DE LOS AGREGADOS QUE FORMAN, EN CUALQUIER OTRO MOMENTO. Esta tesis es el "reduccionismo epistemológico", y es falsa. No es verdad que nuestro conocimiento PUEDA funcionar así, y desde luego, el estado actual (y previsible en los próximos siglos) de nuestros conocimientos sobre la naturaleza, desde la cromodinámica cuántica hasta la vulcanología y la ornitología, por no hablar de la economía, no se aproxima ni remotamente a algo que pudiera dar la impresión de hacer verdadera la tesis del reduccionismo epistemológico.
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Así que se puede admitir (y no veo cómo NO se puede admitir) el reduccionismo ONTOLÓGICO, o sea, que TODO se reduce a la interacción de las partículas y los campos según las leyes físicas, y, en general, que cada nivel "superior" se reduce a las interacciones entre los elementos de los niveles "inferiores", SIN tener que admitir el reduccionismo epistemológico. ¿Qué significa esto? Pues que es INEVITABLE para nosotros encontrar y utilizar conceptos aplicables a cada nivel particular, que no seremos capaces de DEFINIR EXPLÍCITAMENTE en términos de los conceptos con los que describimos los niveles "inferiores", y encontrar medios empíricos para contrastar las leyes que formulemos para cada nivel en particular, sin que podamos soñar con inferir esas leyes a partir de las de los niveles inferiores. (Lo que pasa es que, como las leyes de los niveles superiores SE SIGUEN -AUNQUE SIN QUE NOSOTROS LAS PODAMOS DERIVAR- de las de los niveles inferiores, el conocimiento de las leyes "micro" supone un límite que las leyes macro no pueden violar, así que las leyes "micro" nos pueden servir estupendamente como condiciones -"constraints"- que poner a los cálculos que nos llevan a descubrir las leyes "macro").
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Otro día que tenga tiempo entraré al trapo de la "reinvención de lo sagrado".
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29 comentarios:

  1. Jesús, la cuestión es que todo lo que está a nuestro alcance son modelos, aproximaciones interpretativas (o sea epistemología), por lo que tu distinción puede ser interesante conceptualmente, pero empíricamente no me parece que sirva de mucho.

    Un saludo,
    J.N.

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  2. JN,
    ESO MISMO digo yo, lo que pasa es que lo que tú dices es un argumento más CONTRA EL REDUCCIONISMO EPISTÉMICO: puesto que ni siquiera conocemos con exactitud las leyes de ningún nivel, no podemos deducir unas de otras, más que, si acaso, con cierta aproximación (en los casos en que tengamos suerte).
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    Mi distinción es interesante EN LA MEDIDA en que sirva a la gente para darse cuenta de que ser reduccionista ontológico (que es una posición muy razonable; lo contrario es creer en la magia), es PERFECTAMENTE COMPATIBLE con ser un antirreducionista epistémico (que es aceptar el conocimiento científico como es, y con sus límites).

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  3. Ciertamente interesante y muy lógica la manera de enfocar el problema dentro mismo del terreno en que el hombre puede "ordenarse" u ordenar su pensamiento. Lo otro, sin duda, es caer en elucubraciones inconduscentes en cualquier sentido, a la Torre de Babel conceptual y lingüística y en ese sentido a juegios malabares propios de la magia o las colecciones de conjuros.

    Tenemos, sobretodo, que entendernos. Tenemos, sobretodo, que operar activamente el mundo y en el mundo. Para ello "tiene" que haber determinación causal ontológica la podamos o no describir más o menos eficazmente y aunque NO tengamos forma alguna de garantizar que sean "verdaderas", que las interpretaciones sean definitivas, etc. (ya se sabe). Pero creo que hay más: creo que no es que "tenga" o que responda a un "para qué", sino que las construcciones formales que nos damos se originan (y se "justifican") sólo en el proceso real mismo del que son emergencias (como diría Kaufman antes de pasar la frontera que lo separa del idealismo autocomplaciente).
    Digo esto sin haberlo aún procesado completamente, de modo que espero las observaciones pertinentes, aunque no asegure que vayan a convencerme como muchas otras cosas, je... (digamos que tengo mis dudas y mis imprecisiones) y no confío del todo en la asignación de la lógica a la realidad... que no sé si viene estoi al caso pero por si acaso...
    En fin, corto y espero. Y también a la crítica de la "nueva sacralidad" que se trae K. y a la que ya tenía yo hace tiempo ganas de incarle el diente (de todos modos, para mí... "otra intelectualada" de "experto").
    Un saludo.

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  4. Jesús, Es que lo del reduccionismo ontológico, como tú lo llamas, ni me lo planteo, soy una persona muy simple. Lo asumo, porque aceptar lo contrario me parece acientífico, innecesario, arbitrario y que introduce más confusión de la que disipa. Por eso digo que todo lo que hay a nuestro alcance es epistemología.
    Lo que me disgustó de la respuesta de Kauffman, respecto al reduccionismo es que me parece elusiva. Bueno al menos yo no entendí a qué se refiere exactamente. Si se refiere a que nuestros modelos no constituyen la realidad misma, pues obviamente. Pero como digo más arriba es lo que hay, ¿no?
    J.N.

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  5. JN: Pues eso.
    Carlos: muchas gracias por tu comentario (aunque no entiendo muy bien a qué te refieres con lo de "la asignación de la lógica a la realidad").

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  6. Me refiero a la conducta propia del idealismo (a veces solapado) que intenta "hacer" de la realidad un modelo lógico o formal, de equiparar biunívocamente si me lo permites elementos del modelo a fenómenos, evidencias, hechos... siempre tergiversando, reduciendo, limando quizás y en todo caso barriendo bajo la alfombra del modelo apriorístico (pero interesado) todo aquello que ponga en tela de juicio el modelo.
    Perdona si acaso que usara el verbo "asignar" que es tan ambiguo. No sé si esto es más claro. (Me extiendo más en mis últimos 200 posts, je...)

    Por cierto: me gustaría saber si pones límites a tu "positivismo", lo haz redefinido un tanto porque no lo encuentro "clásico", o usas el término de manera elástica... o no tengo tanta culturilla acerca de posibles escuelas "más actuales" que lo reivindican.

    Gracias y un saludo.

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  7. Yo soy un reduccionista convencido hasta que no me demuestren lo contrario. El universo es mecánico y aún no nos hemos dado cuenta del todo. Con las aproximaciones descriptivas y epistemológicas nos bastan -y la intuición, por supuesto, que es una mecanización de aquéllas-.

    Las matemáticas no son incompletas, como postulaba y pontificaba Gödel, sino aproximadas; que no es poco.

    En ciencia, no debería haber argumentos de autoridad, sí de meritocracia.

    J
    osé
    M
    anuel

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  8. El reduccionismo no existe en la actualidad, está demostrado. No se pueden explicar los problemas de una disciplina o ciencia, en función de conceptos y esquemas extraidos de otra u otras. El primer gran reduccionsita fué Newton, que en su explicación del cosmos lo redujo todo al comportamiento de unas partículas en función de la gravedad, la física se sustentó mucho tiempo en sus leyes, pero luego perdieron validez.
    La realidad es que cada disciplina crea su propio compendio conceptual para dar respuesta a sus problemas específicos.
    Un saludo.

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  9. Si no existe el reduccionismo, ¿qué hace Daniel Dennett, uno de los grandes filósofos de la evolución y la conciencia? ¿Y Richard Dawkins?

    ¿Podríamos suponer que una vez que la actividad bioeléctrica sobrepasa las escalas neurona y circuito neural y alcanza la complejidad de red (como si de un bucle reflexivo se tratara), es entonces cuando se produce la transducción de la codificación física a la codificación psíquica?


    J
    osé
    M
    anuel

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  10. Profesor Zamora:

    Tema apasionante.

    ¿Qué opinión tiene de la reducción tipo 2 de Thomas Nickles?

    Un cordial saludo.

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  11. Dean, depende de lo que quieras decir con reduccionismo. Tu afirmación no contradice el reduccionismo más bien lo fragmenta, lo que sería una derivación de lo rudimentario de nuestro conocimiento. Cada territorio científico se enfoca mejor a su escala adecuada, en su contexto y perpectiva apropiada, nuestro conocimiento es muy rudimentario y fragmentario, pero las conexiones existen, resolvemos problemas biológicos con herramientas fiscoquímicas todos los días, cuando te tomas una aspirina o una cápsula de morfina o cuando te pones hielo para rebajar una inflamación, por poner ejemplos simples.En un laboratorio de bioquímica o genética molecular se trabaja con conceptos y máquinas de física y química.
    Como telón de fondo conceptual y también como metodología el reduccionismo es esencial en ciencia aunque en campos complejos se requieren también enfoques globales, claro.
    Un saludo,
    J.N.

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  12. La reducción (ya sea conceptual u ontológica) es una operación epistémica consistente en conjeturar o demostrar que un constructo o una entidad concreta dada depende lógica u ontológicamente de otro(a). El reduccionismo es una estrategia de investigación.

    En cuanto a la cuestión reduccionismo ontológico/gnoseológico traída por JN, decir que no es fácil (de hecho me resulta imposible) separar la ontología de la epistemología, pues hay, me parece obvio, un bucle onto-gnoseológico o viceversa. DE cualquier modo habría que diferenciar la reducción completa (fuerte) y la parcial (débil).
    No se que quiere decir Dean al afirmar que el reduccionismo no existe en al actualidad: ¿Qué no es viable? ¿Qué no hay ninguna teoría reduccionista? … Pero hay numerosos ejemplos exitosos y no exitosos de reducción tanto fuerte como débil.

    M. Patapalo

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  13. El problema a mi juicio, Mauricio es que *reduccionismo* se utiliza en acepciones diferentes.
    Hay quien lo usa en un contexto metodológico, para diferenciarlo de enfoques globales en sistemas complejos, sin que haya oposición sino más bien complementariedad entre ambos sistema de trabajo.
    Parece que hay quien lo usa en el sentido de que los modelos y herramientas científicas puedan o no describir, comprender y en su caso controlar el entorno con una precisión razonable.
    Otros parecen utlizar el término para apoyar o rechazar la necesidad u operatividad de circunscribir la *ontología* a los límites de la *epistemología* en cada momento.

    O sea, que no hay quién se aclare.
    J.N.

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  14. Carlos: efectivamente, el positivismo tal como lo entiendo sólo toma lo que considero ESENCIAL de cuantas "versiones" del positivismo se han dado (la idea de que las únicas vías que garantizan la verdad de nuestras conclusiones son el razonamiento lógico -a partir de premisas verdaderas- y la coherencia con una amplia base de datos empíricos, sobre todo si son predicciones inesperadas). Junto con ello, va la idea, más "política", de que el escepticismo y los métodos de contrastación empírica debe ser promovidos en todos aquellos ámbitos en los que se intente buscar conocimientos.

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  15. Dean, Mauricio y demás:
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    pienso que la distinción entre reduccionismo ontológico y epistemológico que he formulado en la entrada es bastante clara y razonable. Hoy en día es bastante IRRACIONAL no ser reduccionista ontológico (¡¿qué otra cosa van a ser las moléculas, las células, las mentes, los telediarios, etc., MÁS QUE configuraciones de partículas y campos, que obedecen ÚNICAMENTE las leyes de la física?!), y también es igual de irracional SER reduccionista epistemológico (¡¿cómo podemos pretender describir y predecir el comportamiento de las células y de los telediarios en el lenguaje de la física de partículas?!).

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  16. El reduccionismo epistemológico no es "malo" ni "irracional": es, por lo regular, poco productivo, que es algo muy diferente.

    Pero en ocasiones, los genios son precisamente quienes tienen suficiente potencia mental, o visión, para operar en un nivel conceptual inferior. No es un truco para intentar ejercitar a diario, por supuesto, pero lo que sí es malo es quedarse atascado permanentemente en uno de los niveles de explicación de un fenómeno.

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  17. Jesús:

    Un experimento mental. Metemos en una isla a un determinado número de personas con recursos para vivir durante un año en aislamiento. Predecir el resultado al cabo de un año.

    Es obvio que ese resultado depende por la hipótesis del aislamiento sólo de lo que decidan los individuos (reduccionismo ontológico) pero si alguien predice con éxito cómo se encontrarán estos le damos el premio Nobel al cuadrado.

    (Solución para listillos: al cabo de un año todos estarán esperando el barco... pero esa no vale ¿eh?)

    Se puede decir que es un problema enormemente complejo pues ni conocemos perfectamente cómo funciona cada persona ni en qué estado se encuentra exactamente cuando iniciamos el experimento. Pero nos aclara que una cosa es que los resultados no puedan depender más que de los elementos existentes y otra que seamos capaz de predecir los resultados.

    Para un ejemplo más realista, suponer un número similar de puntos con masas y velocidades conocidas y predecir con exactitud sus posiciones y velocidades un año después.

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  18. En primer lugar hagamos un experimento mental más sencillo. En el que nos propone Sursum me parece que nos falta un montón de datos.

    ¿Cómo cae una gota sobre una superficie acuosa? Imaginad la secuencia ralentizada antes del ver el vídeo.


    http://www.youtube.com/watch?v=yehN-WUr5rY&eurl=http%3A%2F%2Flacomunidad%2Eelpais%2Ecom%2Fapuntes%2Dcientificos%2Ddesde%2Del%2Dmit%2Fposts&feature=player_embedded

    Así se comporta siempre la gota cayendo a una superficie acuosa en la Tierra. ¿Es esto reduccionismo ontológico o epitemológico? No lo sé lo que cada uno entendemos por estos conceptos...


    J
    osé
    M
    anuel

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  19. De ver el vídeo, quise decir. Perdón.

    J
    osé
    M
    anuel

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  20. No, eso es dificultad computacional. Pura y dura.

    De todos modos, lo del reduccionismo tiende a "degenerar" en discusiones sobre el determinismo.

    Naturalmente, una vez aceptado el reto, hay que distinguir entre lo que predice una teoría clásica y una cuántica. La clásica predice un resultado concreto, aunque sea computacionalmente imposible calcularlo. Pero el determinismo laplaciano es completamente cierto bajo esas condiciones, independientemente de los balbuceos y tonterías postmodernos sobre caos, no linealidad y esas cosas. Son fenómenos realmente existentes, pero afectan a nuestra visión y explicación de los fenómenos, no al propio fenómeno.

    Animal muy diferente es el mundo cuántico. En dicho mundo, todo es posible... pero no igualmente probable. Más exactamente, se sospecha que todo es igualmente probable. Cada estado se describe como una combinación de bits en determinado espacio de descripción. Todos esos estados son equiprobables. No hay un dedo divino que haya preasignado distintos pesos a cada estado. Sí ocurre que existen "estados" indistinguibles por su interacción con el resto del sistema, y algorítmicamente los agrupamos. Por lo tanto, ese "estado combinado" parece ser más probable. Por ejemplo, el agua a 30 grados es líquida.

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  21. Freman: correcto; lo que es irracional es pretender que uno puede deducirlo TODO a partir de las leyes fundamentales de la física. Pero esto no implica, POR SUPUESTO, que sea imposible deducir ALGO INTERESANTE; todo lo contrario: a partir de esas leyes (o, en general, de las leyes de un nivel "inferior"), a menudo es posible deducir MUCHAS cosas interesantes sobre los niveles "superiores" (aunque no sean TODAS), y eso son ENOOOORMES logros científicos.
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    J.M: lo de la gota es un FENÓMENO; no es ni reduccionismo del uno ni del otro (pero, vamos, veo tu punto; esto es solo una precisión terminológica).
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    Sursum: no veo a dónde quieres ir a parar

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  22. Jesús:

    Parece obvio que cuanto más complejo es un sistema más difícil es predecir su evolución en el tiempo o ante la presencia de una alteración. Pero el reduccionismo ontológico y el epistemológico deben estar ligados en las dos direcciones.

    Si afirmo que en un sistema del que conozco sus componentes y las leyes que siguen no puedo predecir su evolución, esto implica que algo no funciona en las leyes teóricas o que no conozco la totalidad de los componentes. Decir lo contrario sería convertir el reduccionismo en inverificable.

    Pero si la ciencia puede explicar las leyes de un sistema complejo, pongamos la bioquímica, a partir de leyes de la química inorgánica de sus elementos, eso implica que todo lo que se diga del sistema complejo: el metabolismo de Jesús, por ejemplo, se puede derivar de la química inorgánica de sus elementos. O, si no, falta algo.

    Sin embargo, sabemos que cuanto más complejo es un sistema, más cerca estamos de un caos determinista en el que pequeños errores en la observación del estado inicial nos lleva a que el estado final sea impredecibible, y los pequeños errores en el estado inicial son inevitables.

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  23. La ciencia como explicación equivale a reducir un estado complejo a la evolución de sus componentes. Explicar es eso.

    Si decimos que en realidad no podemos explicar lo complejo a partir de lo simple, no hay explicación (explicar es etimológicamente, desplegar), aunque la ciencia no es sólo explicación sino primero de todo descripción exacta y objetiva.

    Pero podemos esperar que sea imposible en la práctica predecir la evolución de un sistema complejo por la imprecisión delas observaciones y porque nuestro conocimiento de las leyes naturales es aproximativo: es decir, que nunca conocemos las leyes básicas que explican algo complejo sino que inferimos que. si el comportamiento del sistema complejo es tal, las leyes que lo explican deberían ser cual, y eso deja mucho margen a errores.

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  24. Gracias, Jesús, por comprender mi punto de vista. yo lo creo reduccionista a fenómenos naturales. Intento ser breve, claro y conciso.

    ¿Y si el universo fuera también un fenómeno analógico?
    Pues contestaría como Laplace: [...] "si un sistema de cómputo tuviese la información sobre la posición, la velocidad y la masa de todas las partículas del universo, usando las leyes de Newton se podría calcular todo el futuro, así como el pasado, del universo" [...]

    Laplace pensó que el colapso gravitatorio de una nebulosa podría haber dado origen a la formación del Sol y que el material orbitando en torno al Sol podría condensarse para formar una familia de planetas. Esta teoría explicaba de manera natural que todos los planetas orbiten en torno al Sol en el mismo sentido (de oeste a este) y que sus órbitas estén en un mismo plano. Herschel concordó con esta idea y la generalizó para explicar la formación y evolución de todas las estrellas y de sistemas estelares.

    -Para explicar eso no he necesitado a Dios-, contestó a Napoleón ante la insistencia de éste por conceder un origen divino y sobrenatural del universo.

    J
    osé
    M
    anuel

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  25. Uf, qué calor hace en el sur, en Sevilla. Así es más difícil pensar. Otro hándicap.

    Saludos,

    J
    osé
    M
    anuel

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  26. Sursum, a ver como controlas completamente el estado molecular de, simplemente, una E-coli. Aún así, nos las arreglamos bastante bien para predecir que hará ante un determinado sustrato o estímulo, sin más leyes que las de física y la química y un conocimiento del sistema. La biología ( ya que mencionas un ejemplo biológico) tiene sentido en un contexto y para un contexto. Olvidar esto es perder el norte.

    Por otro lado,como muy bien dices, nuestras leyes son esquemas aproximativos y nuestros datos en sistemas complejos suelen ser rudimentarios y/o incompletos.
    Aún así es lo que hay, hasta que se encuentra algo más productivo. No circuncribirte a esto es aún más confuso y arbitrario a efectos de comprensión y predicción. Quizás la realidad sea hasta cierto punto incomprensible o impredecible para nuestra ciencia, quien sabe, yo no soy adivino, pero lo cierto es que la comprensión y predicción, aunque sea probabilística, del entorno y sus fenómenos ha ido aumentando espectacularmente con nuestra uso del método científico y no ha sido necesario multiplicar las leyes y principios sino recontextualizarlos.

    Vais a pensar que soy tonto, pero yo no entiendo muy bien qué se discute, no veo muchas alternativas a acomodarse a lo que tenemos como horizonte de conocimiento en cada momento y seguir hurgando un poco más hondo. Y esto en cierto modo es ser bien reduccionista, ¿no?.
    J.N.

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  27. JN:

    LO que estoy tratando de mostrar es podemos creer que un sistema se reduce a unos elementos determinados con unas leyes determinadas si podemos mostrar que cada estado complejo y cada uno de sus cambios se reduce a sus elementos y a sus cambios. Pero eso no excluye que sea IMPOSIBLE calcular un estado presente o futuro debido a la complejidad de problema.

    El ejemplo de la isla iba por ahí: sabemos que son los seres humanos los que decidirán el estado final, del mismo modo que sabemos que el estado de la atmósfera dentro de un año se derivará de su estado presente más la influencia del Sol. Pero en ninguno de los dos casas podemos predecir con exactitud cuál será. Nos basta, como tú dices, saber que hay regularidades aproximadas como que dentro de un año la temperatura media de junio será superior a la del mes de enero o que las personas en la isla tratarán de llegar a algún tipo de equilibrio social.

    Pero si creemos que el reduccionismo epistemológico no es practicable nos quedaríamos sin poder explicar nada pues cada irregularidad se solventaría añadiendo un nuevo artificio ad hoc. Le Verrier creyó que podría predecir la existencia de un nuevo planeta que explicase las irregularidades de la órbita de Urano, y lo consiguió. La órbita de un asteroide es impredecible a largo plazo pero eso no va contra la física pues el número de asteroides y el de sus interacciones es tan elevado que hace inviable todo cálculo.

    En un caso biológico como el que expones, nos basta saber que una E. coli ES un sistema bioquímico y que su comportamiento se reduce a la bioquímica en todo caso que se estudio con detalle, pero sería tan absurdo tratar de predecir el número EXACTO de E coli en un cultivo al cabo de una hora como negar que sabemos cual será el número más probable.

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  28. Tema apasionantísimo. Por cierto Jesús, ¿no era considerada en la Edad Media magia la posibilidad de volar o de poder hablar entre dos a kilómetros de distancia? Por la misma lógica regla de tres, cosas que ahora parecen pertenecientes al mundo de la magia, puede que un día se consigan, sólo por medio de la ciencia. Me ha gustado también lo de JM , lo del bucle reflexivo que transduce la codificación física a la codificación psíquica. Mi empanada es esta:
    La realidad es fractal y tiene múltiples niveles. Podemos aspirar a ir conociendo nuestro entorno –al que sí podemos aplicar en gran parte el reduccionismo epistémico-. Por ejemplo el cambio climático: conociendo el estado actual, podemos calcular las propiedades que tendrá en cualquier otro momento, siempre que no se intervenga en él. No ocurre lo mismo con la economía donde ya se ha visto que nadie conoce nada ni es capaz de preveer nada. Yo creo que es porque tanto la economía como las ciencias sociales pertenecen a un nivel superior de la realidad al que todavía no hemos accedido.
    Los fractales son estrucuras que se repiten en la naturaleza pero que aún no ha podido ser definidas matemáticamente en su totalidad, pero que poseen gran potencia explicativa de la realidad y se pueden extrapolar a muchos niveles. Animo a los matemáticos que investiguen estas estructuras. Creo que encierran secretos que nos serían muy útiles.

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  29. Neso:
    es muy peligroso tomarse AL PIE DE LA LETRA las metáforas y las analogías. En los fractales MÁS SENCILLOS, las estructuras se repiten IDÉNTICAS a varios niveles; pero la realidad es seguramente mucho más complicada aún, y las regularidades que se obtienen en un nivel no son necesariamente parecidas a las de niveles inferiores. Así que la situación es posiblemente incluso peor de lo que supones.

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