24 de octubre de 2010

EN LOS NOBEL NOS HACEN CASO


Después de nuestro tirón de orejas el año pasado. Qué tío, el Novoselov (y Geim, por supuesto, de cuya biografía me ha asombrado sobre todo el que asistiera en los años sesenta a un instituto de secundaria ¡¡¡en inglés!!!, en una ciudad perdida del Cáucaso -Nalchik-, de unos 200.000 habitantes; para que luego digan de la URSS).
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(Bueno, sí, ya sé que esto es un post hoc, ergo propter hoc, como una casa, pero es domingo).

5 comentarios:

  1. Querido Jesús,

    Pues el colega parece (en vez de un científico eminente en su laboratorio) un camarero apoyado en la barra de un bareto de Chueca.

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  2. "para que luego digan de la URSS"

    http://www.youtube.com/watch?v=e_Dvgve0VTo

    La URSS, esa gran incomprendida.

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  3. Estimado Jordi, los que hacemos algo de ciencia es que somos así, vamos en camiseta y vaqueros, fíjate tú, qué cosas. A diferencia de lo que pasa en tantos otros sitios, en esto no cuenta tanto la apariencia como el talento y el trabajo bien hecho. Para pensar bien es mejor no tener el cuello anudado.

    Cambiando de tema, me alegro mucho por este premio. Es un galardón que reconoce varias cosas, entre ellas como es posible hacer ciencia muy relevante con pocos medios e imaginación (y suerte).

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  4. Para pensar bien es mejor no tener el cuello anudado.

    Eulez, no le des falsas esperanzas a Jordi: también hace falta tener algo de cerebro.

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  5. Jordi
    ¿ Que tienes contra los personajes de las zarzuelas de Don Federico?

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