28 de octubre de 2010

LA MALDICIÓN DEL BOCAZAS


Ya lo dice el ínclito Javier Armentia: Por la boca muere el pez. Y es, metafóricamente hablando, lo que me ha pasado a mí. Tanto criticar el CAP, el máster que lo sustituye, y la casta pedagógica, y al final el Dios del Constructivismo me ha castigado poniéndome en la tesitura de tener que impartir una asignatura de "Lógica y Metodología en la Enseñanza de la Filosofía", dentro del máster con el nombre más largo de la historia (o casi: "Máster Universitario en Formación de Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanzas de Idiomas").
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He planificado unas cuantas actividades sobre ejercicios de lógica (tablas de verdad, deducción natural y falacias), un poquito de "ciencia, filosofía y racionalidad" (sobre todo basado en la lectura de Imposturas Intelectuales), y un poco de prácticas haciendo la preparación de alguna unidad didáctica.
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Pero, aprovechando la coyuntura, y con la seguridad de que el asunto tiene su morbo para más de uno (quiero decir, el verme a mí metido in partibus infidelium), quiero aprovechar para preguntaros: ¿qué pensáis que debería enseñársele a un futuro profesor de filosofía de secundaria en un máster de estas características? (insisto, a uno de filosofía; no pido respuestas que sean válidas para un profesor en general, con independencia de la asignatura, aunque si las dais, no pasa nada).
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Más:
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6 comentarios:

  1. Inferencia estadística, para que no practiquen el onanismo mental con supuestas faltas en los fundamentos de la ciencia y el método inductivo.

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  2. Didáctica de la filosofía: saber preparar y gestionar debates, cómo enseñar a comentar textos filosóficos, herramientas para realizar exposiciones comprensibles, hacer un diccionario filosófico dentro de una biblioteca de aula, cómo evaluar y calificar de modo continuo cosas tan extrañas como la capacidad de argumentación y el pensamiento crítico... (¿puede enseñarse la virtud?), etc. Es decir, las cosas que se hacen día a día en clase; es decir, lo que realmente es útil para trabajar. Nos empeñamos en no enseñar a carpinteros cómo se usan el martillo y el clavo.

    A nivel más general, algo de pedagogía (es acojonante el desconocimiento que hay de ella entre el profesorado de secundaria) y de resolución de conflictos en el aula (es decir, algo de habilidades sociales, pero claro, esto no se puede enseñar, va en cada uno).

    Yo cuando hice el CAP aparte de no enseñarme nada, me desenseñaron cosas que mi sentido común me dictaba que eran así.Por la fuerza, tuve que volverlas a aprender en la práctica docente.

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  4. -Una visión general de la filosofía analítica.
    -Que la lógica simbólica no es destreza en el manejo de signos, sino algo tan natural como "las cuatro reglas".
    (y ya que estamos, algo del tipo "introducción a Wittgenstein para metafísicos").
    Buena suerte.

    P.D. A Santiago: acojonante es que se pretenda enseñar "pedagogía" a quien no tiene alumnos con los que practicar (y más acojonante aún es que la pedagogía deba ser algo más que sentido común y los consejos de los veteranos).

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  5. Yo sé que lo que NO debes mencionarles: ¡los puñeteros teoremas de Gödel! Hay que mantenerlos lo más apartados posible de los filosófos, y no tocarlos ni con una vara de madera de un metro. Que luego pasa lo que pasa...

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  6. Pues además (o antes) de lo que dice Santiago:
    Repetir TODOS los días:
    La filosofía es, en principio, lo contrario del dogmatismo, y que los alumnos te discutan es un éxito, no un motivo de suspenso.

    Para el grupo avanzado, se podría añadir: el vocabulario tradicional de la filosofía escolar puede tener su importancia para la PAU, pero emplearlo no es requisito necesario ni suficiente para argumentar correctamente.

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