23 de marzo de 2010

EL SÍNDROME DE HERÓSTRATO (3)

"Casi nadie recuerda nada y a casi nadie le importa, más allá de un minuto. La gente se afana y trampea por triunfar en competiciones u obtener distinciones que cada día dejan menos huella, entre otras razones porque hay demasiadas y nuestra memoria no da abasto. Ganar o perder viene a dar lo mismo"
.
Leído aquí.
.
Nuestro amigo/enemigo Heróstrato tuvo la inmensa suerte de vivir en la edad de los Clásicos, donde la información eran tan poca, y el mundo era tan nuevo y tan vacío, que no hacía falta ser más que un poquito original, o tener un poquito de suerte, para que la memoria de tus acciones, genialidades o estupideces quedase grabada en la memoria de tus contemporáneos y sus biznietos. Un poco más de suerte en la lotería de sobrevivir a los crueles y ciegos mordiscos de los ratones, de las polillas, de las llamas o de los hongos, y ya te convertías no sólo en alguien afamado (aunque desconocido para la gran mayoría), sino en alguien cuyo desconocimiento impedía formar parte del club de los cultos.
.
Pero hoy, cuando casi todo está ya descubierto y conquistado, cuando los inventos llevan la marca de la empresa y se ignora al inventor, cuando la música y la literatura son repetición y mezcla, cuando la política es un negocio como otro cualquiera, cuando, como dice Javier Marías, pasado mañana ya se ha olvidado aquello de lo que se habla hoy, ¿es que ya no habrá más Historia a la que "pasar"?
.


.
.
El síndrome de Heróstrato (1)
.
.

31 comentarios:

  1. ¿El efecto fundador, aplicado a las ideas?

    Por cierto, el segundo post de la serie, ¿ardió con el templo de Éfeso?

    ResponderEliminar
  2. ¿Era nuevo el mundo entonces?

    Era relativamente nueva, o no universal, la escritura, la culturita letrada que en los últimos veinticinco o cinco siglos (según desde donde contemos) se ha considerado a sí misma como la única Cultura con mayúsculas. Pero no ha sido (hasta hace poco) más que la espuma que sobrenada la cultura de verdad.

    La historia humana, y su continuidad en cada cultura, es tan antigua como nuestra especie o más. Mi conocimiento de los clásicos es bastante liviano (y traducido, claro) pero nunca dan al impresión de considerarse a sí mismos unos "bárbaros" inventando cosas nuevas, sino unos continuadores y epigonos de tradiciones mucho más viejas que ellos, e incluso muchas veces se les ve lamentarse de la decadencia y cansancio de sus tiempos comparados con las edades de oro de las míticas épocas antiguas, antiguas para ellos, quiero decir.

    ResponderEliminar
  3. Y por cierto, la inmensa mayoria de los inventos y descubrimientos son anónimos, y así ha sido siempre.

    ResponderEliminar
  4. Áloe:
    pero con la escritura ocurrió que los INDIVIDUOS podían quedar en el recuerdo como seres reales, y no sólo como seres legendarios. Así que gracias a ello pudo surgir el DESEO de convertirse en un "personaje histórico".

    ResponderEliminar
  5. Si nos atenemos al rigor de las cosas importantes, la historia está llena de "información-basura" y ocurrencias sin comprobación empírica. Véase religiones, mitologías y misticismo (grado máximo de perfección y conocimiento) (?), por ejemplo.

    ¿Por qué inventamos e imaginamos tantas tonterías? ¿O no lo son? Quizás en el pasado fuese una manera para reducir el estrés de la ignorancia y darle un propósito a la existencia. Ahí estamos aún.

    ResponderEliminar
  6. [...] "Un poco más de suerte en la lotería de sobrevivir a los crueles y ciegos mordiscos de los ratones, de las polillas, de las llamas o de los hongos, y ya te convertías no sólo en alguien afamado (aunque desconocido para la gran mayoría), sino en alguien cuyo desconocimiento impedía formar parte del club de los cultos".

    Jesús, este párrafo no lo entiendo bien. O es contradictorio.

    ResponderEliminar
  7. Aloe:

    Pero como te dice Freman, la cantidad de cultura acumulada por grupos pequeños en su memoria era ínfima.

    La cultura se ha desarrollado al poder comunicarnos y acumular el saber de gente no presente.

    Lo que se tardó de la piedra tallada a la pulida o del cobre al bronce no es comparable con lo que va del primer ordenador que vi al que uso ahora.

    ResponderEliminar
  8. José Manuel:
    quiero decir que, si la referencia a tu persona y tus hechos daba la casualidad que estaba en el trozo del libro que NO se comieron los ratones, te convertías en una parte de la herencia clásica, y por lo tanto, en una referencia obligatoria para la cultura de las clases altas (del siglo XVI al XIX).

    ResponderEliminar
  9. ¿Por qué inventamos e imaginamos tantas tonterías?

    Porque es bueno que lo hagamos. Son la clave (o la llave) de la creatividad. Imaginar un pato con superpoderes no está muy lejos de imaginar una onda que a veces se comporta como partícula.

    Luego, la tontería generada debe resonar para sobrevivir. A veces resuena por una causa importante: porque es una idea verdadera. Las infecciones tratadas con subproductos del metabolismo de ciertos hongos, remiten.

    A veces, la tontería sobrevive porque se acopla a un filtro que la confunde con una idea verdadera parecida. Podría ser la idea de la "crianza natural", o el harrismo-marvinismo. Queda la esperanza de que pequeñas mutaciones de la idea terminen por acercarla a la realidad.

    A veces, la tontería sobrevive por causas ajenas a las que parece proclamar. Por ejemplo, la homeopatía, que no cura a nadie, pero que se aprovecha de los intereses de los vendedores... y de los gobiernos que deben regular a vendedores y fabricantes y cobrar por ello. O el caso de IntBisCo: la International Biscuit Company, que fabrica las galletitas Oremus, que se transforman en un ser divino cuando un encargado de la multinacional murmura ciertos ensalmos sobre ellas.

    Pero volviendo al principio: la escritura hizo más grande ese circuito generador/resonador, y convirtió el ukelele en una guitarra eléctrica.

    ResponderEliminar
  10. Hay quien incluso cree que una pequeña mejora en las técnicas de encuadernación provocó un cataclismo cultural.

    Se trataría del paso del rollo al codex... que ocurrió en paralelo con la difusión del cristianismo.

    Imaginad que estáis ante dos jarras de vino (sin aguar) discutiendo acerca de las palabras del Señor. Tu oponente guarda en su túnica un pergamino con una de las muchísimas versiones del ahora llamado Evangelio de San Mateo. Tú, en cambio, tienes tu copia encuadernada como un codex o códice. Tenéis que comprobar cuáles fueron Sus palabras literales tras curar las almorranas al gobernador de la Transgalilea Cisalpina.

    ¿Quién gana? ¡Ah!, quien tiene acceso directo a la información vence a quien tiene que recorrerla secuencialmente. No sólo llega primero, sino que además le sobra tiempo para machacar el cráneo al oponente con las duras tapas del códice, mientras lo llama "hereje".

    No recuerdo ahora cuál fue el Padre de la Iglesia que se burlaba de la extensión de las discusiones sobre la naturaleza de Cristo entre los tenderos de Alejandría. Nos quejamos de lo fácil que es fingir culturita gracias a Google, pero aquel Papaíto de IntBisco se veía en una situación parecida gracias a los avances en las técnicas de encuadernación.

    ResponderEliminar
  11. Hay otros dos momentos clave en la historia de las técnicas de transmisión cultural. Uno de ellos es muy conocido: la invención de la imprenta. Pero tenemos muy poca consciencia de otro cambio revolucionario: la lectura en silencio.

    Antes, en la época clásica, se leía moviendo los labios. ¿Nunca os habéis preguntado por qué es tan fácil imaginar y recordar sonidos y tan difícil imaginar o recordar colores? Muy sencillo: no somos camaleones. Producimos sonidos con nuestro cuerpo, pero no somos capaces de producir colores a placer. Y eso implica que es fácil tener un bucle de retroalimentación neuronal para sonidos y no para colores.

    La lectura en silencio, que es como leemos la mayoría, sin mover los labios, nos permite asimilar mucha más información por unidad de tiempo (y esa velocidad es crucial para asimilar determinados contenidos, por cierto). Aunque ya en la antiguedad había personas que la practicaban (Borges escribe sobre ello en un ensayo), parece ser que la falta de libros en la Edad Media retrasó su adopción universal (recordad que en los monasterios se leía casi siempre en voz alta). Por lo tanto, las consecuencias de leer en silencio se confunden con las consecuencias del acceso masivo a la literatura que se produjo con la llegada de la imprenta.

    ResponderEliminar
  12. Seguís considerando como "cultura" una parte ínfima de la cultura, y probablemente la menos importante.
    Durante toda la historia de nuestra especie, y antes de ella seguramente (aunque de forma que considerariamos más pobre y menos humana, segurmaente) los humanos hemos atesorado suficiente conocimiento para sobrevivir, para poblar el mundo, para atesorar una culura material y simbólica enorme. Desde criar a los niños hasta fabricar armas, herramientas, casas y embarcaciones. Desde domesticar una enorme cantidad de especies hasta saber qué alimentos son venenosos y qué hierbas curativas, desde tratar el metal hasta transmitir poemas y genealogias de miles de versos, desde tener alianzas y parentescos hasta un mapa mental de cien kilómetros a la redonda... todo lo necesario para nuestra vida, hasta hace bien poco tiempo, se ha hecho sin escritura o con una participación de la escritura insignificante (excepto para comerciar a gran distancia y administrar latifundios, que eran actividades raras hasta hace bien poco y para las que se inventó la escritura).
    Eso ya no es asi, desde luego, pero la vida de nuestros antepasados de hace solo seis siglos dependia tan poco de la escritura, y tanto de elementos culturales antiguos y transmitidos de otras maneras, como la de nuestros antepasados de hace cinco mil años.
    Me puedo imaginar perfectamente mi vida sin Platon. Sería prácticamente igual. Sin trigo, legumbres, tejidos, metales, vacas, ovejas y cerdos, familias, religión tradicional, levadura de pan y de cerveza, instrumentos musicales, etc., seria tan distinta que no la puedo imaginar.

    Había una cita famosa de un clásico griego (¿Homero?) que venía a decir: "Los dioses traman la perdición de los hombres para que los venideros tengan algo que contar". Aparte del cachondeito que revela la frase, esta frase es de una cultura eminentemente oral, no escrita todavia en su mayor parte.
    La mania de inventar cosas nuevas y de admitir "famosos" nuevos en el panteOn de héroes y villanos a mi me parece más bien helenistica, no clasica. Pero es una impresión no culificada, desde luego. El tal Erostrato ¿a qué fama aspiraba? ¿A la del ganador olímpico en su ciudad, a la del mecenas rico en su generación, a ese tipo de cosas, que bien sabían ellos que nunca alcanzarian la de Ulises, Agamenón o Medea, legendarios o no?

    ResponderEliminar
  13. pero la vida de nuestros antepasados de hace solo seis siglos dependia tan poco de la escritura

    El problema es que, hasta hace dos siglos, a los críos (y a los no tan críos) los mataban las enfermedades más absurdas. Y el que ahora sobrevive depende precisamente de esa diferencia que no puede transmitirse al calor de la hoguera mediante cuentecillos o poemas épicos.

    Ese pedacito desgajado de la "cultura" en su sentido tradicional tiene el potencial de crecer exponencialmente, y es lo que ha estado haciendo desde que se liberó de la transmisión oral.

    ResponderEliminar
  14. De acuerdo, Freman, lo que yo digo es que la entrada de verdad de la buena de la escritura en nuestra vida, a saco, tiene esos dos siglos (o un poco más, si acaso), y tiene que ver con esas cosas que tu señalas, mucho más que con las elucubraciones de Platon y San Agustin, que no sé si habria mucha diferencia si no se hubieran conservado, a los efectos de la mortalidad infantil. Más bien no, o en todo caso, más bien en su contra.

    ResponderEliminar
  15. Aloe:

    Lo importante de la escritura es que permite la acumulación de conocimientos más allá de la memoria de los individuos. La sobras de Platón y San Agustín son subproductos de ese hecho. Siempre pudo haber gente que especulara. De hecho, los pueblos de América del sur tenían sus teologías y no tenían escritura.

    Pero sin escritura, la capacidad de tener en la memoria textos largos y complejos es improbable. Citas las obras de Homero, que están en verso y pueden ser recordadas mejor, que tienen una serie de recursos para memorizarlas, como que Aquiles siempre es el de los pies ligeros o Ulises el ingenioso. Requería mucho tiempo que el rapsoda memorizara los cantos y no podrías imaginar que el saber técnico moderno se albergara en unos cantos en verso.

    Y sin ese saber técnico al alcance de todos no habría podido darse le progreso científico, pues cada investigador debería pasar una eternidad buscando quien le contara sus conclusiones y lo que sabía de los antiguos.

    ResponderEliminar
  16. mucho más que con las elucubraciones de Platon y San Agustin

    Eso es cierto.

    ResponderEliminar
  17. ...cuando los inventos llevan la marca de la empresa y se ignora al inventor, ...

    o dicho de otra forma:
    La propiedad intelectual enajenada es impropia ... o expolio.

    ResponderEliminar
  18. cuando los inventos llevan la marca de la empresa y se ignora al inventor

    Progreticks, que luego se vuelven inconsistentes cuando se trata de piratear en beneficio propio.

    Si el inventor vende su trabajo a la empresa, es su problema. No hay nada intrínsecamente "sagrado" en la propiedad intelectual, ni una cuerda de plata que vincule al "inventor" con su "invento".

    Curiosamente, los que piensan lo contrario, son los principales abogados del pirateo de contenidos. Como la "expoliadora" no es una malvada empresa capitalista, sino un mero parásito consumidor de cultura o conocimientos que se niega a pagar por lo que traga, no es ilegal ni antiético ni nada parecido.

    Espero, ALyCie, que como cachorro de abogado, sepas ver las diferencias (y semejanzas) entre ambas situaciones.

    ResponderEliminar
  19. El problema Frrrreman, es que el autor no vende, es la empresa la que expolia, tal como define el artículo 63 del L.E.S.

    Y ya te digo, cuando se acabaron las leyes físicas y químicas, empecé con las leyes macaronésicas y con las európedas y no paso de leguleyo.

    ResponderEliminar
  20. Sursum Corda: Ya sé qué es lo importante de la escritura. ¿Y? Lo importante de la escritura NO ES que sepamos algo de Erostrato, y ni siquiera de Platón.
    La escritura tiene esa importancia que dices, pero la tiene desde hace unas pocas generaciones (digamos doce o quince siendo generosos).

    ResponderEliminar
  21. Pues NO, Aloe.

    En un mundo de transmisiones orales también hay dogmatismo y apego acrítico a la cultura transmitida, hay superstición, hay control ideológico. Ten en cuenta que la mayor parte de la cultura en la Edad Media se desarrollaba sin un uso directo de los textos. Y así se ha desarrollado en otras culturas mucho menos libres que la nuestra.

    Sin embargo, la difusión y lectura del legado clásico abrió camino a la crítica y al humanismo en el Renacimiento, hace algunas
    generaciones más que quince.

    Creo que es más fácil ser crítico cuando uno tiene a su alcance las ideas de diferentes autores de diferentes tendencias, cosa imposible de conocer si textos. escritos

    ResponderEliminar
  22. Dice Platón que, cuando el dios Thoth se ufanó ante el dios Thamus de su invención del alfabeto, éste replicó:

    "Most ingenious Theuth, one man has the ability to beget arts, but the ability to judge of their usefulness or harmfulness to their users belong to another; and now you, who are the father of letters, have been led by your affection to ascribe to them a power the opposite of that which they really posses. For this invention will produce forgetfulness in the minds of those who learn to use it, because they will not practise their memory.

    Their trust in writing, produced by external characters which are no part of themselves, will discourage the use of their own memory within them. You have invented an elixir not of memory, but of reminding; and you offer your pupils the appearance of wisdom, not true wisdom, for they will read many things without instruction and will therefore seem to know many things, when they are for the most part ignorant and hard to get along with, since they are not wise, but only appear wise."

    --

    Líbreme Thamus de creer a pies juntillas sus propias palabras... o lo contrario. Pero es un problema tan actual ahora como en tiempos de Platón, o de Thoth. En palabras del pedorro de T.S. Elliot:

    Where is the Life we have lost in living?
    Where is the wisdom we have lost in knowledge?
    Where is the knowledge we have lost in information?
    The cycles of Heaven in twenty centuries
    Bring us farther from God and nearer to the Dust.


    El remedio, no obstante, no es menos conocimiento, sino más.

    ResponderEliminar
  23. ... o tal vez se trate de aplicar aquello de omnia mea mecum porto. Un primer paso es tirar los libros y comprarse un Kindle...

    ResponderEliminar
  24. "for they will read many things without instruction and will therefore seem to know many things"


    Para esto tenemos Wikipedia.

    ResponderEliminar
  25. Digo yo que no lo diría en inglés, freman

    ResponderEliminar
  26. Claro, lo diría en griego (al fin y al cabo, es un invento del jodido de Platón). Pero no lo he puesto en español para evitar que lo lea ese 90% de incapaces que no se buscan la vida con un segundo idioma.

    ResponderEliminar
  27. Un iPad. Sé moderno.

    Apple es para mariquitas...

    ResponderEliminar
  28. Sursum Corda, la historia humana es mucho más antigua y más amplia que la Edad media europea.

    Por cierto, durante la Edad media europea, la fuente de la dictadura ideológica no era la tradición oral, sino EL Libro, libro que, eso sí, sólo algunos podían leer. Y que era sagrado, como han considerado siempre a cualquier escritura como algo sagrado y esotérico las culturas que conocían su existencia pero no la utilizaban mucho para la vida cotidiana, salvo algunos profesionales de "las letras".

    El plato único ideológico y la coacción son y han sido compatibles con la existencia de escritura, y hasta con una alfabetización extendida, aunque quizá en el último caso haya que emplearse más a fondo para implantarlas.
    Y, con respecto a la época humanística y al renacimiento, podemos decir de ella tantas cosas positivas como negativas. No las idealices... y no te olvides de que esa explosión (aunque fuera una explosión pequeña y limitada a algunos miles de hombres) sucedió gracias al despegue tecnológico que hubo en muchos campos, aunque ahora nos parezca pequeño en comparación con el que le siguió.

    Lo que me lleva a admitir, por otra parte, que quizá he exgerado un poco lo reciente de la influencia de la escritura en nuestras vidas: no me imagino la navegación perfeccionada, el reloj mecánico, y tantas otras cosas, sin ella. Por lo que posiblemente haya que admitir que la escritura puede influir algo en tu vida aunque sólo sepa leer y escribir el veinte por ciento de la población y tú no estés entre ellos.

    En cualquier caso, unos pocos siglos son sólo un capítulo muy corto de nuestra historia.

    ...Y sí, tengo prejuicios: a Erasmo no lo soporto, y a Platon casi tampoco.

    ResponderEliminar
  29. Aloe:

    Puede que nadie lea ya esto que discutimos, pero me basta que lo leas tú.

    Si yo decía que

    "En un mundo de transmisiones orales también hay dogmatismo y apego acrítico a la cultura transmitida, hay superstición, hay control ideológico. Ten en cuenta que la mayor parte de la cultura en la Edad Media se desarrollaba sin un uso directo de los textos."

    y tú me contestas que

    "la fuente de la dictadura ideológica no era la tradición oral, sino EL Libro, libro que, eso sí, sólo algunos podían leer. Y que era sagrado"

    supongo que la dictadura ideológica sobre los muchos que no lo podían leer se produciría por transmisión oral, por las ceremonias y las representaciones. O sea, con bastante independencia de la transmisión por escrito, que era lo que yo defendía.

    El dogmatismo no es cosa de la transmisión escrita pues hay culturas que han transmitido sus mitos exclusivamente por tradición oral y no son menos dogmáticas que las que usamos transmisión escrita. De hecho, la transmisión escrita permite que leas a Platón o a Russell el mismo día sin necesidad de ir a escuchar a alguien que lo retransmita en directo y te da posibilidades sólo con ir a una biblioteca o a internet de dialogar con los pensadores de todas las épocas y lugares.

    La transmisión escrita permite almacenar y gestionar un volumen de cultura infinitamente mayor que la que podríamos memorizar y con una tasa de errores mucho menor por tiempo ya que el número de copias por tiempo es menor.

    Por otra parte, todo el mundo da a la imprenta un papel fundamental en la extensión de las ideas y de la cultura, y cualquiera se la daría a los libros y panfletos a la luz de los resultados.

    Por último, que la explosión cultural sucediera "gracias al despegue tecnológico que hubo en muchos campos" no lo voy a negar sino que lo apoyaría con más ejemplos, pero es tema no trataba de eso sino que esa explosión sucede porque desde un punto y con gran energía se pueden proyectar ideas a larga distancia gracias a uno de esos avances tecnológicos: la reproducción barata de libros con una imprenta.

    ResponderEliminar