11 de marzo de 2009

¿CÓMO NOS SACÓ EL PP DE LA CRISIS DE LOS 90?

He aquí los hechos:
.
1. Rato siguió la política de Solbes de reducción del déficit y de la deuda públicas, lo cual teníamos que hacer de todos modos para entrar en la zona euro.
.
2. La reducción de la deuda se consiguió en gran parte privatizando todo lo privatizable (dejaron, por un pelo, los paradores y Marivent). Ahora ya no se puede (bueno, podemos probar con Marivent y los paradores, pero tal como está el turismo...).
.
3. La reducción de la deuda pública generalizada en la zona euro causó una disminución histórica de los tipos de interés, lo que llevó la mayor parte del ahorro hacia la bolsa (hasta que empezaron ahí los primeros batacazos -1999, 2001) y, sobre todo, hacia la propiedad inmobiliaria. El gobierno de Aznar (y luego el de Zapatero) surfearon alegremente sobre esa ola, facilitando fiscalmente la adquisición de viviendas, y absteniéndose de hincar el diente a otros sectores de la economía española, para hacerla más parecida a la irlandesa (p.ej., que atrajo fortísimas inversiones en alta tecnología e investigación).
.
4. La burbuja inmobiliaria así generada (acompañada de otras obras públicas que competían por mano de obra especialista en la construcción... M30, AVE, etc.) se hartó de crear empleo, empresas, etc., hasta que los prestadores últimos decidieron que ya no podían seguir soltando pasta.
.
En conclusión: ¿está el PP mejor preparado que el PSOE para sacarnos de ESTA crisis? A mí me parece que tanto monta.
.
(Y a todo esto, mi amiga Espe diciendo, cuando la obra de la M30 marchaba a tope, que la Comunidad de Madrid funcionaba gracias a ella mucho mejor que el resto de España, porque aquí se creaba más empleo y crecía más el PIB, y ahora, cuando no hay de dónde sacar y en Madrid se destruye más empleo que en ningún otro sitio, echándole la culpa exclusivamente a ZP; cosas de la coherencia política).
.
.
Pero, en fin, puestos a aportar mi granito de arena, quiero organizar aquí una porra para el nuevo ministro de economía. Mi apuesta (o deseo): Juanjo Dolado (si se dejara), que además es del Atleti (lo que, para tiempos de crisis, es un plus).

17 comentarios:

  1. Sería la receta de Solbes... pero a Rato le funcionó, y a Solbes no. ¿Sería la posología? Y pasamos, en un año, de estar fuera del euro, a entrar con honores (otra cosa es que eso haya sido bueno o no).

    ResponderEliminar
  2. Rato no fue ese señor que siendo Gran Jefe Blanco del FMI (es decir, una de las personas del mundo que mejor deberían estar informadas de la marcha de la economía mundial) no vio venir, o lo vio venir, se calló como una puta y salió por pies antes de que el tema le salpicase, el batacazo de las subprimes y lo que le acompañaba?

    Pues apañados vamos, oigausted...

    (Freman, todas las medicinas necesitan un tiempo de actuación entre que se empiezan a administrar y que empiezan a dar resultado...)

    ResponderEliminar
  3. El problema de las metáforas, Sota, es que el mapa no es el territorio.

    se calló como una puta

    Sí. Pero ese es otro tema.

    ResponderEliminar
  4. Freman, no es solo una metáfora, en la realidad funciona así; todos los procesos de cambio (social) requieren un tiempo de ajuste,

    Concretamente las reformas estructurales suelen atravesar valles bastante pronunciados (dependiendo de lo importante que sea la reforma) hasta que la gente se toma conciencia de lo que hay y se adapta a la nueva situación (por eso hay ciclos cuando ocurren shocks exógenos; los shocks pueden ser, claro, de origen natural-como el petróleo- o de origen político).

    Todo esto sin menospreciar a Rato que es obviamente un héroe, y si no fuera de derechas (nadie es perfecto), lo sería tal vez tanto como Solbes.

    ResponderEliminar
  5. Freman: a Solbes le funcionó igual que a Rato. Las políticas se pusieron en marcha en el 93-94, pero no empezaron a dar sus frutos hasta el 96-97, cuando estaba el PP debajo del árbol para recogerlos.

    ResponderEliminar
  6. Bien, bien, Jesús.

    Hace cinco años que tenemos a Solbes, pero no había crisis y hay crisis.

    Ahora imagino que aplicará sus recetas de reducción del déficit y de la deuda pública de TODAS las administraciones que controle el PSOE por ejemplo.

    ¿Lo hará o esperará varios años para dejarle el mérito de los resultados a un PP que se ponga debajo?

    Otra cosa. ¿No hubo burbuja inmobiliaria a finales de los 80 principios de los 90? Es que recuerdo subir los precios y los rascacielos y me da la impresión de que sí.

    Y otra. ¿Era mejor el déficit del Estado que absorbía ese exceso de liquidez que ha tenido, según parece, la culpa de todo? Pues Italia debía de estar en la gloria ahora. O Grecia.

    Bueno, quizá también el interés de alguien de financiarse a través de los impuestos que gravan la vivienda o los suelos, y las industrias y el empleo que generan.

    Ahora ese alguien tendrá que subir impuestos, y los está subiendo.

    surscrd

    ResponderEliminar
  7. Sursum: yo no estoy defendiendo a Solbes; digo que la política económica suya y la de Rato son prácticamente lo mismo, y no me gusta ninguna de las dos (o ninguna de las dos versiones).

    ResponderEliminar
  8. Jesús:

    Eso estaba claro. Dijiste

    "En conclusión: ¿está el PP mejor preparado que el PSOE para sacarnos de ESTA crisis? A mí me parece que tanto monta..

    Pero yo no tengo claras dos cosas: 1/ que la política de PP y PSOE sea la misma ahora y 2/ que la política de Rato fuera hacer lo mismo que hacía Solbes.

    ResponderEliminar
  9. todos los procesos de cambio (social) requieren un tiempo de ajuste

    ¡Ah! Entonces es cierto que los tres primeros años de relativa tranquilidad del zapaterato fue consecuencia de la herencia del aznarato. Interesante. ¿Es ahora cuando estamos viendo las consecuencias de la política económica zapaterina?

    ResponderEliminar
  10. El problema freman es que la fuente del cambio (el "shock" exógeno) es la crisis (mundial) no las políticas seguidas por el gobierno que, como dice jesús, se parecen bastante.

    En serio, la gente tiene una manía de creer que lo que ocurre en la economía es gracias al o por culpa del gobierno de todo lo que ocurre en la economía. En una economía de mercado, los gobiernos tienen una capacidad relativamente reducida de influir sobre la economía porque los que toman la mayoría de las decisiones son los agentes privados; a veces uno de hunde en la mierda y no significa que alguien haya hecho algo mal.

    ResponderEliminar
  11. ¿La pérdida de competitividad brutal que hemos sufrido en estos cuatro años es también culpa del entorno? Bueno, mirándolo bien sí: trabajan más que nosotros.

    ResponderEliminar
  12. Freman: a lo primero, ¡claro que sí! En la primera legislatura de Zapatero el gobierno vivió tranquilamente de las delicias traídas por la burbuja inmobiliaria.
    .
    A lo segundo, ¡claro que no! (además de la trivialidad, que ya señalas, de que los extranjeros trabajan más). Entre los que se empeñan en mantener un sistema educativo de mierda, y los que se empeñan en mantener un sistema de controles a la actividad empresarial más basado en facilitar la fiscalidad estato-autonómico-municipal que en otra cosa, asín nos va, y asín nos irá.

    ResponderEliminar
  13. Da gusto oir a "líderes" diciendo: Tiene usted que cambiar radicalmente la política económica, tiene usted que cambiar su política de empleo, tiene usted que rebajar los impuestos. ¿Quién dice que un lider en esos términos no presenta propuestas?. Claro, a la hora de poner números al asunto resulta que coincide con esa política que critica, pero el mensaje va calando en quien sólo se fija en las palabras y no los hechos.
    Ah y me da igual que lo diga el de un partido u otro. Pero esas maneras de hablar no son coherentes más que con quien no está mínimamente al tanto de la realidad, que son los menos. Ya, ya, al final quien vota son los más.

    ResponderEliminar
  14. Entre los que se empeñan en mantener un sistema educativo de mierda,

    Eso es verdad. Y lo que seguía también: más control, menos libertad. Soy empresario, y he trabajado aquí y al otro lado del charco, y la verdad es que no hay comparación posible (por odiosa).

    ResponderEliminar
  15. La política presupuestaria de Solbes no es criticable, al menos desde la ortodoxia, porque ha sido extraordinariamente ortodoxa y anticíclica, lo está siendo también ahora (en este momento genera déficit y los últimos años superávit, que es como debe ser) y lo ha sido más que la del PP, que gastó pasta pública a esgalla para las elecciones del 2000 (los años siguientes menos, eso sí.)

    El problema, como se señala, es que una crisis mundial no se soluciona desde aquí con voluntarismo, ni con políticas fiscales, ni realmente con nada.
    Los pecados de este gobierno, del anterior gobierno y de las autoridades reguladoras financieras de todos los países son otros, y son de antes, de los años dulces que engordaron la tremenda burbuja y realmente dejaron caer en la insolvencia al sistema financiero en su conjunto.

    En España no se trabaja poco, se trabaja más que en muchos países más productivos. La baja productividad no se ha abordado nunca en serio, ni por este gobierno ni por los anteriores. Y es que eso no se puede hacer sin hacer reformas de verdad, y ni "liberales" (ja) ni "socialistas" (ja-ja) han querido hacerlas, por no buscarse líos, o porque no saben cómo, o porque es mejor dejar el marrón para el que venga después.

    Muchos de esos problemas, en mi opinión, no dependen del Ministerio de Economía, sino de otros, o de las CCAA:

    * Lamentable calidad de muchas instituciones, entre otras de la justicia. Eso no es baladí. Por ejemplo, creo que es la razón principal por la que el mercado del alquiler no funciona ni medianamente bien. La seguridad contractual, que tiene que proveer el Estado, es de calidad penosa en España, y es en gran parte porque la justicia funciona penosamente.
    La calidad de ls instituciones es la principal diferencia que aporta la política de los gobiernos, su labor como agente público, porque efectivamente su capacidad de influir en los comportamientos de los agentes privados es limitada, y en una economía abierta, mucho más.

    * Baja calidad de los servicios públicos y bajísima productividad de los funcionarios. Eso tiene multitud de consecuencias: desde el interminable e incomprensible papeleo para cualquier actividad económica, hasta la alta sinistralidad laboral, o el escaso control de las demás agencias reguladoras y los demás controles públicos, por ejemplo en el tema del urbanismo,pero en todos los demás también.
    Y además los funcionarios son tantos que bajan la media de la productividad bastante, claro.

    * Existencia de montones de grupos privilegiados tradicionales, que se han hipertrofiado porque parecía que nos los podíamos pagar sin problemas, y los gobiernos no quieren pisarle el callo a ningún grupo influyente.
    Así que este es el país de los privilegios intocables y de la política clientelar a tope. Desde los farmacéuticos a los cuerpos de funcionarios de élite, desde los profesores a los caciques municipales, desde los Colegios profesionales hasta los especuladores inmobiliarios, aqui las clases medias y altas viven casi universalmente en algún nicho de monopolio, privilegio y escasa exigencia respecto a sus obligaciones. Y a ver quien le pone el cascabel al gato, cuando la cosa afecta a tantos, y a los que se hacen oir, precisamente.

    Los problemas como la baja calidad de la educación (que efectivamente repercute tanto a su vez directamente en la productividad) vienen en mi opinión directamente de esto y de los reflejos autoritarios, reglamentistas y cuarteleros e las autoridades, cuyos máximos exponentes son paradójicamente los que van de "liberales" por la vida.

    Lo mismo se puede decir de la actitud de los tales "liberales" respecto a los demás grupos privilegiados, sean funcionarios con pedigrí, profesionales estatutarios o cualesquiera otros.

    Esta es mi opinión, que seguramente no será muy popular. Perdón por el rollo.

    ResponderEliminar
  16. Aloe,
    Me parece un comentario de lo más interesante el tuyo. Pero, ¡jodé!, si nuestra suerte está en manos de la calidad y la productividad de los funcionarios... ¡me da miedo pensarlo!

    ResponderEliminar
  17. Unamuno, los funcionarios son como todo el mundo: hacen más y mejor cuando se les exige y cuando están en una organizacion que funciona. Y lo contrario.
    A mi no se me ocurre echarle la culpa de eso al auxiliar de la ventanilla, sino al director general, y de ahí para arriba, al Consejero de turno (que ¿qué estará haciendo hoy? ¿cazando con constructores, reunido con las fuerzas vivas, en un festolín con el Colegio de Notarios?) y al Gobierno autonómico y al de España.

    Claro que los que les votamos somos los demás, y ojo con que amenazasen con quitar la inamovilidad a los funcionarios, liberalizar las farmacias o permitir a los Consejos Escolares que tengan voz y voto en a quien contratan. Por poner tres ejemplos entre muchos posibles. Que se iban a enterar, y eso son cientos de miles de votos, o más, y por lo menos la enemistad de El País y del Mundo, por una vez seguro que de acuerdo.

    Y sí, si no tenías miedo antes, era porque no te habías fijado bien. Tenemos en conjunto lo que nos merecemos, unos porque ganamos algo y otros porque no saben que pierden.

    ResponderEliminar