6 de febrero de 2008

LA CRUZADA DE LAS LIBRERÍAS


He colgado en mi página de la UNED el artículo que he escrito para la revista Cuadernos del Ateneo. Se titula "La cruzada de las librerías", y en él se discuten el libro de Richard Dawkins, El espejismo de Dios, el de Hans Küng, El principio de todas las cosas, y el de Karen Armstrong, La gran transformación.
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Podéis descargarlo en pdf en mi página web.

11 comentarios:

  1. Muy interesante el artículo. Precisamente tengo empezado "El espejismo de Dios". Es un libro muy interesante. Cuando acabe el periodo de exámenes seguiré con su lectura.

    No sabía algunas cosas que dices en el artículo como lo del artículo 523 del Código Penal (creo que no se me va a olvidar ese número nunca), y que etiquetan los libros de biología en EEUU como si de cajetillas de tabaco se tratara... Es penoso.

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  2. Salud:

    Me voy a detener en el punto 4. de su artículo, La hipótesis de Dios, y El principio de todas las cosas, y al socaire del mismo, realizar algunas reflexiones de propio cuño.

    La hipótesis monoteísta "Dios" es total y absoluta. Lo explica todo. Nunca se dijo tanto con tan poco. Y he ahí donde radica su sencillez y su triunfo como 'meme' a lo largo de los siglos. Es muy fácil de transportar en nuestros cerriles cerebros. Para alguien que quiere dejar su cerebro 'libre' para otras cosas más mundanas, creer en "Dios" es tan fácil que le libera de problematizar en su interior y en su exterior, dedicando su tiempo a buscar comida o cobijo, buscar pareja sexual, propalar su base genética o procurar cuidados a su descendencia, por ejemplo. "Dios" se ocupa del resto de cosas. Primitivo, atávico, simple y explicativo al 100%. No hay otra hipótesis o 'meme' en el mundo que sea tan potente y navaja de Ockham como "Dios" para el ser humano.

    Ahora bien, la hipótesis "Dios" tiene muchos problemas de contraste. El problema de la 'creencia' (o de la fe) viene establecida en que sólo hay una forma en que la hipótesis "Dios" sea cierta y muchas en que sea falsa (todas las demás): o Dios existe, o no existe (y si existe, además tiene que existir tal y como dice esa fe y no de otra manera). Son muchas proposiciones a corroborar y, a tenor de los avances de la filosofía y de las ciencias, se han demostrado que muchas de ellas carecen de validez empírica, cuando no de mentira histórica.

    La hipótesis por la cual "Dios" debe ser tal y como la explicación del todo legada, es endeble y carece de fundamento y de pruebas sólidas. Sostener eso hoy en día, es como creer en el mito de Adán y Eva.

    Sin embargo, el 'meme' holístico de "Dios" es como un agujero negro: lo absorbe todo. Está tan arraigado socio-culturalmente que en vez de un 'meme' es un 'cultur-gen'. Un gen cultural transmitido por generaciones y generaciones de homínidos que transciende un significado compartido. Curiosamente, una de las 'culpables' del ascenso, éxito y triunfo monoteísta, fue la filosofía, quien siempre buscó las causas finales (o principios, el arché) del mundo, la ética, la virtud (la areté), los engranajes de la realidad, etc. El cristianismo primero (san Agustín y Santo Tomás) y el islamismo después (Averroes), supieron conjugar "todo en uno" y converger hacia la religión y la hipótesis de "Dios", todo lo que los pobres griegos habían hecho siglos antes. El 'meme' era cada vez más potente y más difícil de rebatir.

    Y llegaron Descartes y Pascal para rematar la jugada. El uno con su duda metódica y el otro con su vaya usted a saber qué. Ya entonces pareció que se había demostrado que la hipótesis "Dios" era verdadera por la razón. El 'meme' se hizo indestructible y, los dueños del 'meme' con él.

    Para romper el 'meme' hay que recuperar aquellos fragmentos de la historia que fueron contra él. Los que anularon la 'moneda en curso': los cínicos. Hay que destruir a Platón y Aristóteles. Hay que aniquilar a San Agustín, Santo Tomás, Averroes, Descartes y Pascal. Hay que romper la genética de transmisión cultural y su ADN.

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  3. Me parece muy interesante el artículos; pero visto que todos pensamos parecido sobre el tema de religión, lo que aburre sobremanera, me gustaría comentar el siguiente párrafo del texto:
    “Así pues, el fin de la violencia (o su radical atenuación) viene de donde menos se lo espera: de nuestro haber convertido en valores supremos el confort, la comodidad y la seguridad material, bienes tan exquisitos que estamos dispuestos a renunciar a nuestras ganas de pelea con tal de conservarlos.”
    En el que hay algo que no tengo tan claro: que el confort, la comodidad y la seguridad material sean valores; yo más entiendo en que sean intereses. Y esto sí que es discutible. ¿Para nuestro futuro vale más una red de intereses mutuos que una estructura de valores? ¿La sociedad puede mantenerse unida sólo por esta red? ¿Es suficiente para una buena cohesión social? ¿Qué dirá la conferencia episcopal del tema?
    Tengo muchas dudas excepto en la última pregunta, que es la que menos me interesa la respuesta.

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  4. Íñigo:
    creo que no hay una diferencia intrínseca entre "valores" e "intereses", ambos son simplemente cosas que deseamos (y yo sigo aquí la definición más "positivista" de lo que es desear: el único criterio que tenemos para decir qeu una persona desea mucho una cosa es comprobar a qué otras cosas está dispuesto a renunciar para conseguirlas).
    En mi opinión, usamos la palabra "valores" para distinguir, de entre todas las cosas que deseamos, aquellas que consideramos "muy importantes" (o, más habitualmente, aquellas que queremos que los demás crean que consideramos muy importantes).

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  5. Neurostar:
    a mí, más que los cínicos, me gusta Epicuro (que, entre otras cosas, es el que dijo que "los dioses existen, pero pasan de todo"). Además, al menos Epicuro no vivía en un tonel (y es mejor no dar ideas al mercado inmobiliario).

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  6. Jesús,
    De alguna forma los valores "tradicionales" tienden a alguna relación entre grupos o personas, tienen como objetivo la cohesión social; mientras que estos valores, así de salida, tienden a acentuar el egoísmo. Por eso me cuestionaba esto. Aunque encuentro muchas cosas novedosas para mí en el artículo ésta es la que más me ha impactado; hasta la definición de Dios me parece "normal", pues se podría poner en boca de Jesús (el de Galilea)... cuando habla de otros dioses.
    Al hilo de lo que me estaba cuestinando, he intentado comparar estas dos maneras de tratar los valores con los dos tipos de economías que hemos conocido: la economía centralizada y la economía de mercado. La economía centralizada tiene, a priori, una mayor capacidad de hacer un reparto homogéneo; pero falla estrepitosamente en la generación de riqueza (y en lo complicado que es realizar planes que luego funcionen), y sin generación no hay reparto, ni equitativo ni del otro. Al final el que funciona es el que genera riqueza.
    De la misma forma es muy fácil ser solidario cuando nada aportas, y poco efectivo. Mientras que nuestros cuerpos egoístas tienden a "generar", sin que nadie les imponga, estos nuevos valores.
    Una fórmula nos tienen que imponer, ya sea la economía centralizada o los valores tradicionales, la otra funciona sóla (relativamente), ya sea la economía de mercado o los "nuevos valores".
    Yo me cuestionaba que pudieran llamarse valores ya que me parecen más bien intereses; pero, al mismo tiempo, veo que puede ser posible que este invento funcione, aunque tengo reservas.

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  7. Íñigo:
    Otra forma de decirlo: "los valores son aquellos intereses a los que llamamos de usted"

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  8. Creo que el libro no deja de ser lo que es, un compendio de inexactidudes acomodadas a los que los foristas quieren escuchar, la negación de Dios ya raya en lo ridiculo, aunque es respetable las opiniones, tambien es necesario leer otros autores que no sean tan sesgados con el tema de las religiones.

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  9. Anónimo: te recuerdo que "la negación de Dios" estaba castigada con la cárcel hasta hace no mucho (y en algunos países, aún lo está); en cambio, mensajes cantando las alabanzas del creador hemos tenido durante SIGLOS hasta en la sopa. Puedes pasar por cualquier librería y comparar a bulto la cantidad de libros que defienden las religiones, con la cantidad de los que las atacan. ¿Cuál de los dos "cansa"? ¿Quiénes son más "sesgados"?
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    Y ¿tienes algún ejemplo en particular de "inexactitudes acomodadas"? No sé muy bien a cuáles te refieres.

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