11 de noviembre de 2009

ADIVINANZA: EL PESO DE UNA IDEA

Premio (simbólico) para el que adivine los autores de estas dos citas:

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1) "el hombre que no tiene una creencia segura y siempre presente en la existencia de un dios personal o de una existencia futura con premios y castigos, sólo puede tener como única regla de su vida, por lo que yo puedo entender, la de seguir aquellos impulsos e instintos que sean más fuertes, o que le parecen los mejores".
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2) "Los colegios laicos no pueden ser tolerados jamás, porque dichos colegios no imparten instrucción religiosa, y una instrucción moral genérica, sin ningún fundamento religioso, está construida en el aire; por consiguente, toda la formación del carácter debe ser derivada de la fe: necesitamos gente creyente".
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25 comentarios:

Ender dijo...

1) Roman Polanski. Y a continuación fue coherente consigo mismo y cometió una violación.

2) Florentino Pérez... si sustituímos "colegios" por "aficionados".

Jesús Zamora Bonilla dijo...

No, no son de la misma persona.

Aloe dijo...

Si no das más pistas... se me ocurren cienes y cienes de personas ilustres que pudieron haberas dicho.
Algunas ni siquiera de las peores.

Bueno, la de la segunda cita tiene que ser de las peores.

Sursum corda! dijo...

Sí, es sorprendente el autor de la segunda cita, pero no es sorprendente a la luz de sus actos posteriores. dice que es una suerte para el dirigente que los hombres no piensen.

Sursum corda! dijo...

De todos modos, la idea v¡central es ESA: que NOSOTROS, no necesariamente ELLOS, necesitamos una regla firme porque a la mínima nos desmandamos.

La religión como freno y rienda de la humanidad es una idea muy corriente entre los gobernantes. Por eso, la unidad religiosa y la disidencia han sido tratadas como asuntos políticos y no como diferencias científicas o filosóficas.

josé maría dijo...

la primera bien podría ser de Nietzsche, la segunda del Papa, de Esperanza Aguirre,de Pitita Ridruejo...

Iñaki dijo...
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Pablo dijo...
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Jesús Zamora Bonilla dijo...

He ocultado las respuestas de Pablo e Iñaki (enhorbuena a ambos), que han dado las respuestas correctas, para mantener la intriga.

Héctor Meda dijo...

La segunda ya la han dicho la primera es del barbudo más querido del mundo (excepto los que creen en papá noel) y me extraña porque inconscientemente parece una parodia atea sacada de una parroquia proselitista. De hecho, algunos comentaristas si cogieran la primera cita y a san google se sorprenderían de quién la hizo...

Miguelo Arencibia dijo...

Adolf Hitler

Sursum corda! dijo...

Es curioso que veáis como problemática la primera frase pues las dos cosas cuestionables que hay en ella son la "valoración moral" de se haga de seguir los instintos más fueres o que se crean mejores y el olvido de que la mayor parte de la moralidad consiste en razonamientos a partir de esos instintos.

De ninguna manera dice que como lo anterior es OBJETIVAMENTE MALO, debe tenerse esa creencia en la existencia de un dios personal o en los premios y castigos de una vida después de la muerte.
Jesús suele hablar de su emotivismo moral y suele dejar aparte el razonamiento, cosa que creo un erro o de concepto o de discurso.

Jesús Zamora Bonilla dijo...

Sursum:
¿lo cualo?

Aloe dijo...

Por una vez, estoy de acuerdo con Sursum Corda, siempre que haya entendido correctamente lo que ha querido decir, que no sé si lo sé seguro o sólo creo que lo sé. :-)

Héctor Meda dijo...

si no lo dice Jesús, lo diré yo porque si no reviento.

El primero es Darwin

El segundo Hitler

Jesús Zamora Bonilla dijo...

listos, que sois unos listos

Sursum corda! dijo...

Jesús:

Las malditas prisas.

-que tú también, como el señor 1, crees que a falta de un principio moral absoluto nos tenemos que quedar con nuestras emociones como criterios

y

-que a la fuerza si hay esos criterios emotivos del tipo "me gusta vivir o que mis hijos vivan" y podemos razonar habrá argumentos morales que sean razonamientos objetivos, no meras emociones subjetivas, aunque estén basadas en las emociones que no se reducen a nada distinto de ellas. Sólo se puede explicar su origen.

Sursum corda! dijo...

Aloe:

Creo que lo has entendido A PESAR de mi explicación: si no hay Dios, nuestras emociones o nuestros razonamientos son lo único que queda para la moral.

Eso dice el señor 1. Nada de que como tiene que haber un principio moral absoluto y sin Dios no lo hay, hay Dios.

Sursum corda! dijo...

Corrijo:


aunque estén basadOs (los argumentos)

Sursum corda! dijo...

Bueno, (como Hector ya rompió el misterio) puede que lo de Hitler no sea forzosamente lo que él creía sino que podría ser su anzuelo para los cristianos conservadores que le apoyaban.

También pactó con Stalin.

Héctor Meda dijo...

Pues en mi opinión se equivoca de pe a pa el sr.Darwin.

Si nos movemos meramente por los impulsos no es así como encontraremos la veta moral pues en nuestras motivaciones afluyen, además, otras motivaciones.

Es cuando evaluamos lo que no queremos que le pase a una tercera persona donde aparece solitariamente el instinto moral. Vamos que es en la aplicación de la celebérrima y ubicua regla de oro ("Haz a los demás lo que te gustaría que te hicieran a ti") donde se muestra la innecesidad de hacer uso de instancias sobrenaturales (o egotistas). De hecho, si la regla de oro es implementable y no, como tantas ideas, mero brindis al sol, es porque tenemos la circuitería preprogramada para ello.

Aquí, Darwin se mostró, a mi juicio, extremadamente torpe en el uso de los conceptos. No sé si mostrar eso, no citando el nombre, era el objetivo del blogger...

Jesús Zamora Bonilla dijo...

Efectivamente, Héctor.

Sursum corda! dijo...

Hector:

"Es cuando evaluamos lo que no queremos que le pase a una tercera persona donde aparece solitariamente el instinto moral."

Y eso ¿es un impulso personal, un argumento basado en un impulso personal, la consecuencia de que existe Dios o nada de lo anterior?

Parece que crees que uno sólo puede tener un impulso de beneficiarse de forma individual. Y puede tenerlo tanto de hacerse daño a sí mismo porque sí, como de ayudar a otro, como de buscar su propio bien, o el suyo y el de su familia.

Héctor Meda dijo...

Sursum dijo:

Parece que crees que uno sólo puede tener un impulso de beneficiarse de forma individual.

No, por cierto, pero cuando miramos por nuestro yo entonces caben más impulsos que el instintivo. Puede ser que nuestra largoplacista circuitería moral no tenga tanta influencia política como el cortoplacista apetito sexual o etc.

Lo que nos parece instintivamente amoral no sólo no tendemos a realizarlo sino que, y de hecho especialmente, tendemos a reprobarlo o vetarlo en los demás.

Es decir, que yo puedo tener repulsión a comer heces, también a violar bebés pero si lo primero lo tolero a terceras personas (un suponer, porque yo al menos sí) y lo segundo no, es porque esta última repulsión proviene de nuestra circuitería moral y no alimenticia, ni etc.

De este modo, considero que la mejor forma de identificar el origen de nuestras pulsiones es trasladando la casuística que los origina a terceras personas y ver si la repulsión se mantiene.

Sursum corda! dijo...

Hector:

"De este modo, considero que la mejor forma de identificar el origen de nuestras pulsiones es trasladando la casuística que los origina a terceras personas y ver si la repulsión se mantiene."


Los comportamientos se dirigen a la supervivencia y éxito reproductivo de los individuos con el gen tal. El interés por los demás es una elaboración social de la tendencia al comportamiento altruista, bien por el cuidado de nuestros parientes o por la formación de alianzas en las que nosotros y nuestros parientes pueden vivir con mayo probabilidad de éxito.

La moralidad es un comportamiento adaptativo y se explica con facilidad por la evolución de las especies sociales, primero como extensión cada vez mayor de los cuidados parentales y después por la colaboración con otros individuos no necesariamente parientes cercanos.