3 de noviembre de 2009

VIVA EL RELATIVISMO: LA SERIE COMPLETA

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Bueno, lo de que es la "serie completa" es muy relativo (faltan las entradas literarias y chistosas). Pero aquí tenéis recogidas en una sola entrada las explicaciones en defensa del relativismo moral que han sido, posiblemente, los textos más visitados, en conjunto, de las bodegas del Otto Neurath. ¡Que aprovechen!
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El bien y el mal morales no son un asunto OBJETIVO, sino que sólo existe lo bien o lo mal que cada cosa está PARA CADA UNO. A mí las corridas de toros me parecen bien (creo que es un mal moral la muerte del toro, pero creo que el arte lo compensa; en cambio, creo que debe prohibirse las fiestas en las que al toro se le maltrata sin arte, sólo con machadas de borracho), pero a otras personas les parecen mal. En mi opinión, lo que no tenemos ninguna base para creer es que, CON INDEPENDENCIA DE NUESTROS JUICIOS SUBJETIVOS, LAS CORRIDAS DE TOROS ESTÉN BIEN O MAL "EN SÍ MISMAS" MORALMENTE.
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Ahora bien, una cosa es negar que los juicios morales tengan una base objetiva (además de las emociones, sentimientos o valores de cada cual), y otra MUY DISTINTA es defender una ética "egoísta". Lo que yo digo es que no hay un fundamento de la moral más allá de los valores de cada uno. Pero lo que determina si la moral de Fulanito es egoísta o no, son los valores concretos que tenga Fulanito; puede que Fulanito crea en la necesidad de ayudar incondicionalmente a los semejantes que sufren, o puede que a Fulanito se la reflanflinfle el sufrimiento de los demás; eso es problema de Fulanito, no de mi teoría sobre la ética, ni, por supuesto, afecta para nada a lo que a mí (Jesús Zamora) me parezca bien o mal.
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Lo mismo pasa con respecto a la democracia. No creo que los "derechos fundamentales estén fundamentados en la voluntad de una masa anónima", porque creo que no están fundamentados por nada en absoluto. Cada quien, los aceptará por la razón que quiera (o sin razón); a mí me importa muchísimo más que todo el mundo los acepte y los respete, que el pequeño detalle de que los acepten por las mismas razones por las que los acepto yo. Estas razones me tienen sin cuidado, siempre que conduzcan a aquella aceptación. Lo de que la democracia "renuncia a la justicia en favor de la tranquilidad", en cambio, no sé por qué puede ser un reproche, a la vista del sufrimiento que ha traído a lo largo de la historia la búsqueda sanguinaria de la justicia.
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La aceptación de un juicio científico (o, en general, un juicio fáctico, o sea el reconocimiento de un hecho) depende de que poseamos el aparato conceptual y perceptivo adecuado. Cleopatra no era consciente de que existían ondas electromagnéticas; nosotros, en cambio, sí. Pero la justificación de un juicio de hecho (como "las ondas electromagnéticas existen") no depende SÓLO de que poseamos esos conceptos (para el caso, dichos conceptos son igual de necesarios para afirmar "las ondas electromagnéticas NO existen"), sino que depende de que LA REALIDAD sea lo suficientemente "benévola" como para que las predicciones que hacemos empleando esos conceptos se cumplan. Así, la existencia REAL de las ondas electromagnéticas es un elemento necesario de la mejor explicación disponible del hecho de que oímos la radio, vemos la tele, hablamos por el móvil, etc. Es SUMAMENTE IMPROBABLE (yo diría, ridículamente improbable) que podamos oír la radio, etc., y que el electromagnetismo sea RADICALMENTE FALSO. Puede que nuestra versióndel electromagnetismo no sea la última palabra, por supuesto, pero sería sumamente inverosímil que en el futuro dicha teoría fuera a ser sustituída por una QUE NO GUARDARA NI EL MÁS REMOTO PARECIDO con las ecuaciones de Maxwell.
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En cambio, en el caso de la moral, es cierto (es un HECHO EMPÍRICO difícil de negar, diría yo) que determinadas experiencias y pensamientos nos producen ciertas emociones morales a la mayoría de los humanos. A mí la tortura me parece tan repugnante como a ti (espero). También es verdad, en cambio, que sobre otras cosas las emociones morales cambian mucho (a mí no me produce gran pesar la muerte de animales para alimentarnos, sobre todo si sufren poco; a otros les atormenta --- a mí me parece fenomenal que las mujeres trabajen igual que los hombres; a mucha gente le parece diabólico). La cuestión que nos conduce al relativismo moral es la siguiente:¿es necesario suponer que ciertas cosas ESTÁN BIEN O MAL "EN SÍ MISMAS", con independencia de lo que a nosotros nos parezcan, para explicar por qué nos parecen así? El relativista responde que no: mientras que para explicar por qué vemos la tele (y otras muchas cosas) es necesario suponer que las ondas electromagnéticas existen y obedecen las ecuaciones de Maxwell con independencia de que nosotros veamos la tele o no, en cambio no es necesario suponer que la tortura está mal "en sí misma" con independencia de lo que nosotros pensemos de ella para explicar por qué a nosotros nos parece mal.
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Dicho de otra manera, el relativismo moral consiste en la tesis de que NO HAY HECHOS MORALES (además del hecho de que ciertas cosas nos parecen bien o mal). Pero el relativismo deja la moral de cada uno incólume: lo que a cada uno le parecía bien o mal, no tiene por qué cambiar después de darse cuenta de que LA CAUSA de que cada cosa le pareciera bien o mal no es que esa cosa ESTUVIERA bien o mal "en sí misma" (salvo en la medida en la que la suposición de que hay hechos morales objetivos fuera relevante para algunos de tus juicios morales).
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Esto, por último, no anula en absoluto la necesidad de usar razones en la ARGUMENTACIÓN moral: cuando tú intentas convencer a alguien de que X está mal, lo que intentas hacer en realidad es intentar demostrarle que, DADO QUE ACEPTA CIERTOS JUICIOS (o emociones) MORALES QUE AMBOS COMPARTÍS, de esos juicios se sigue que debe aceptar también tales o cuales cosas. Con alguien que tuviese unas emocione morales completamente distintas a las nuestras (o con alguien que NO tuviera tales emociones), no creo que tuviera ningún sentido argumentar acerca del bien y el mal, por mucha capacidad de razonar que manifestara.
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Hay una base COMÚN de cosas que a la inmensa mayoría de los seres humanos (yo no diría que a todos) les parecen ABOMINABLES. ¿Y qué demuestra eso? Pues que los seres humanos SOMOS DE HECHO así y emitimos DE HECHO esos juicios morales. Pero eso no es a lo que yo opongo mi relativismo: precisamente lo que digo es que esas cosas son ABOMINABLES desde el punto de vista de... en este caso, la mayoría de los seres humanos.

Pero si fuéramos descendientes de las mantis religiosas, en vez de de los monos, tal vez consideraríamos DE PUTA MADRE que los machos fuésemos devorados lentamente mientras interpretamos nuestra única y maravillosa cópula ("estoy echando un polvo de morirse").

Un ejemplo en sentido contrario: la inmensísima mayoría de los seres humanos consideramos ABOMINABLE el incesto. Desde el punto de vista biológico, lo cierto es que no trae consecuencias graves para la descendencia (el hijo de hermanos tiene el mismo "problema" con sus genes que el hijo de dos primos terceros en una tribu de pocos cientos de habitantes, donde el pool genético es muy reducido). De hecho, el incesto nos sigue pareciendo REPUGNANTE MORALMENTE incluso cuando uno de los actores, pongamos por caso, es estéril. Esto es así, no porque haya un argumento RACIONAL contra el incesto en ese caso, sino simplemente porque estamos programados para NO SENTIR apetito sexual por los familiares próximos, y también para SENTIR INDIGNACIÓN hacia quien siente ese apetito por SUS familiares próximos. ¿Es tan difícil y tan traumático darse cuenta de que el MECANISMO que nos hace tener juicios morales en el caso del incesto es EL MISMO que el que nos hace tener LOS DEMÁS juicios morales?
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"La razón", escribía el Gran Maestro David Hume, "es la esclava de las pasiones". Con ello quería decir que la razón sólo tiene un papel INSTRUMENTAL en nuestros procesos de VALORACIÓN: nos dice CÓMO alcanzar nuestros fines, pero no nos puede decir cuáles son, o cuáles deben ser, esos fines. Esto se ha interpretado a menudo como una forma de IRRACIONALISMO, asunto (o mejor, confusión) al que quiero dedicar esa breve entrada. Yo no diría, de todas formas, que la razón es una "esclava" de nadie: antes diría que la razón es la GERENTE, o la ADMINISTRADORA, de las emociones; es, en todo caso, una ALTA FUNCIONARIA. Es la que nos ayuda no sólo a alcanzar nuestros fines, sino también a descubrir las TENSIONES que pueden existir entre ellos (el hecho de que alcanzar uno suponga inevitablemente renunciar a otros), e incluso a descubrir que algunos fines pueden ser INALCANZABLES, bien por su propia incoherencia interna, o bien porque NO HAY a nuestro alrededor medios lo suficientemente poderosos como para satisfacerlos.

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En fin, vayamos al meollo del asunto. Que algo sea un FIN para nosotros sólo puede consistir en que lo EXPERIMENTEMOS como fin, o sea, en que nos SINTAMOS MOTIVADOS a alcanzarlo. Es lo que Kant identificaba como el principal problema de su teoría moral: el explicar por qué la razón, que era una facultad meramente intelectual, CAUSABA en nosotros el SENTIMIENTO de "respeto" hacia la ley moral (o sea, el sentimiento del "deber"). Sobra decir que no consiguió ofrecer una respuesta convincente a este problema.
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Lo que un defensor del racionalismo moral tiene que demostrar (para ser coherente) es DE QUÉ MODO "la razón proporciona valores absolutos". En la discusión anterior a esta entrada, un par de participantes en el diálogo vienen intentándolo (con poco éxito, en mi opinión: aún no he visto la demostración). El principal argumento que dan es algo así de que nuestra razón nos muestra, como un axioma de verdad evidente y absoluta, el principio de que "cosas iguales deben valorarse igual". Nadie negará el carácter TAUTOLÓGICO de este principio, tanto por motivos LÓGICOS como PSICOLÓGICOS: por lógica, dos cosas sólo se pueden valorar de manera distinta si tienen alguna diferencia, o sea si no son iguales; y por psicología, si dos cosas son iguales, son INDISTINGUIBLES, y por lo tanto, es IMPOSIBLE preferir una a otra. A pesar de ello, los psicólogos han descubierto que la gente, de hecho, valora cosas iguales de manera diferente cuando se da de ellas una DESCRIPCIÓN diferente (aunque, claro está, esto puede interpretarse como un caso de irracionalidad).
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El problema con el argumento es que, como suele pasar con la lógica, sólo se aplica cuando el antecendente del condicional es EXACTAMENTE verdadero (y no sólo "aproximadamente", ni siquiera "muy aproximadamente" verdadero): basta con que dos cosas se diferencien UN POQUITO, para que sea coherente con ese principio el valorarlas de manera RADICALMENTE distinta.
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Así que... continúo a la espera de encontrar un argumento que me muestre que ALGUNA valoración, algún fin en particular, es derivable de la MERA razón, y NO requiere que, de modo completamente autónomo con respecto a nuestra capacidad de RAZONAR, otro de nuestros mecanismos psicológicos (la motivación) encienda la mecha que ilumina a un estado de cosas con el color de nuestros FINES.
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Mis intuiciones morales, sanamente corrompidas, como las de la mayoría, por cientos de debates filosóficos, son, sobre todo, una mezcla de liberalismo y utilitarismo, amén del poso de los instintos morales básicos y los condicionamientos conductistas a que fui sometido (y todo ello, naturalmente, revuelto hasta hacer imposible distinguir los límites de unas cosas y otras).
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La idea fundamental del liberalismo es que lo que hace que algo tenga valor moral es, en el fondo, la libertad (en el sentido empírico del término, no en el metafísico; o sea en el sentido en el que podemos decir que en Luxemburgo hay más libertad que en Corea del Norte): cuanta más libertad tenga la gente, mejor (ceteris paribus).
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La idea fundamental del utilitarismo es que lo que hace que algo tenga valor moral es, en el fondo, la felicidad que proporciona (de nuevo, en el ramplón sentido empírico en el que decimos que una cosa nos satisface más que otra; Jeremy Bentham, como buen ilustrado británico, introdujo el término 'utilidad' para referirse a la capacidad de las cosas y acciones de proporcionar felicidad, pero el fin último para el utilitarismo es, por supuesto, la felicidad, no la 'utilidad', aunque generaciones de economistas hayan terminado utilizando este último concepto como sinónimo de 'felicidad'). No se trata, claro está, de la felicidad de UN individuo, sino de la del conjunto de los miembros de la sociedad ("la mayor felicidad para el mayor número").
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Ambos principios no son totalmente homogéneos, ni totalmente consistentes entre sí, y hay que hacer virguerías filosóficas para admitirlos simultáneamente, y para decidir cuál tiene primacía cuando hay un conflicto entre ellos.
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Pero de lo que me quiero ocupar hoy es de la manera en la que algunos de nuestros 'instintos' (¿o 'condicionamientos'?) morales chocan a veces con esos principios filosóficos (que, en el fondo, son elaboraciones de OTROS instintos morales... no caen 'de la razón pura'). Un ejemplo particularmente claro es el del respeto a los difuntos: puesto que un cadáver no puede experimentar felicidad (ni dolor), ni tiene, obviamente, libertad alguna, ¿por qué nos parece INMORAL tratarlo 'sin el debido respeto'? ¿Por qué nos parece un ULTRAJE tirarlo a la basura, o comérnoslo? (bueno, a ciertos aborígenes de Nueva Guinea, y supongo que de otros sitios, les parece un ultraje NO comérselo).

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Incluso al fundador del utilitarismo le pareció (para escándalo de muchos, y satisfacción de otros) que su cadáver merecía un trato muy especial, convirtiéndose en la segunda (primera, temporalmente hablando) momia más famosa de la historia de la filosofía.
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P.S.: Agradezco el comentario de SuperSantiEgo, que me indica que también le parece muy necesitado de explicación el sentimiento de respeto que tenemos a la VOLUNTAD de los muertos. Al fin y al cabo, añado yo, tampoco puede afectarles el que no repartamos el testamento como ellos dijeron. En este caso me sale la vena de economista, y me parece que una explicación convincente es que el derecho testamentario establece unos incentivos que sí tienen un efecto tangible en la conducta de los muertos antes de que mueran. Tal vez esta explicación puede extenderse también a mi primera pregunta (aunque un tanto indirectamente: lo que pregunto no es por qué quiere la gente ser respetada una vez muerta, sino por qué SENTIMOS que tenemos que respetar a los muertos.
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Tal como anda explicando José Luis Ferreira en su blog, la naturaleza es un Lego gigante, en el que hay un Repertorio no muy grande (pero más grande de lo que tal vez les gustaría a algunos) de piezas que, debido a sus propiedades eléctricas, se combinan unas con otras formando bloques más grandes. Puesto que las piezas y los agregados andan constantemente uniéndose, separándose, modificándose y recomponiéndose, resulta bastante chungo identificar ENTIDADES en este juego: las "partículas elementales" son elementales en el sentido de que, por lo que sabemos, no se componen de otras, pero eso no deja de ser una hipótesis, y los "bloques complejos" (o sea, los formados por la "unión" o "interacción" de varias otras partículas o bloques) duran lo que duran (unos, miles de millones de años -p.ej., un átomo de helio-), otros, sólo femtosegundos (p.ej., algunas partículas que aparecen fugazmente en los procesos de desintegración nuclear, y que dan lugar a otras más estables).
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Pero, cuando consideramos CONFIGURACIONES más tochas (p.ej., un meteorito), tenemos el problema añadido de DETERMINAR dónde y cuándo empieza y acaba la entidad en cuestión. Un meteorito, ¿cuándo "nace"? Y, a medida que entra en la atmósfera y se va desintegrando, ¿es EL MISMO meteorito cuando ha perdido la mitad de su masa, o el 99 %, debido a la fricción del aire? Cosas como ésta llevaron al viejo Heráclito a dudar del pensamiento que nos llevaba a FIJAR entidades en nuestro lenguaje, cuando dijo aquello tan famoso de "uno no puede bañarse dos veces en el mismo río, sobre todo si está infestado de pirañas hambrientas" (en griego jónico queda mucho mejor la frase, por supuesto).
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Cuando pasamos al ámbito de los seres vivos, la dificultad se acrecienta: la colonia de termitas que vive en el mismo termitero desde hace un siglo, ¿es LA MISMA colonia?, ¿o eso es SÓLO una manera de hablar? Asímismo, la COLONIA de células que me forman A MÍ, ¿es LA MISMA que la que me formaba cuando nací?, ¿o eso es sólo una forma de hablar? (un "decir"). En el caso de algunas formas animales (la que pasan por una etapa de larva), se ha propuesto incluso la hipótesis de que se trata en realidad de la fusión simbiótica del genoma de dos animales distintos, de modo que uno aprovecha el material orgánico durante un período de la vida (el de crecimiento: la larva), y el otro hace lo mismo en el período de reproducción (el adulto).
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Es cierto que, al contrario que sustancias más "amorfas", como una corriente de agua, una duna, o una isla volcánica, las entidades biológicas nos dan mucho más la impresión de constituir una unidad que "transciende" los cambios constantes en la materia de la que está compuesta, y "permanece siendo la misma" (aunque entidades biológicas "más amorfas", como un tapete bacteriano o un hongo disperso por varias hectáreas, desafían un poco más a la intuición que quiere cortar a los individuos "por sus junturas"). Pero, EN REALIDAD, lo único que tenemos aquí son CONFIGURACIONES de materia que obedecen una dinámica que las mantiene estables durante un cierto período de tiempo. No es, en el fondo, algo diferente del río: la configuración del relieve y la del clima hacen que esa corriente se mantenga como una "entidad permanente" durante un largo período de tiempo. Lo mismo pasa con los torbellinos (que duran menos que un río), y con los agregados más estables de todos (p.ej., un protón, que al fin y al cabo es un torbellino de quarks, o una molécula de água, que es un torbellino formado por un átomo de oxígeno y dos de hidrógeno).
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La evolución biológica ha favorecido la proliferación de aquellos torbellinos de moléculas orgánicas que han gozado de la capacidad de engendrar más copias de sí mismos que sus primos. Pero, igual que no hay ninguna razón que justifique aplicar los conceptos normativos de "bien" y "mal" al hecho de que una molécula de agua dure más o dure menos, o se encuentre, por esas casualidades de la vida, en un entorno que la mantenga estable o en uno que la descomponga en sus iones, no hay tampoco ninguna razón para adoptar la postura romántico-animista según la cual la mayor duración de una cierta configuración molecular en forma de una bacteria determinada, o de un elefante determinado, es "buena", mientras que las circunstancias en las que las moléculas que forman parte de la bacteria o del elefante se van cada una por su lado sean algo "malo". Podría decirse: "¡es que queremos decir 'bueno para la bacteria'!", pero en ese mismo sentido podríamos decir que es "bueno para la duna" el que se sigan acumulando granos de arena en ella a un ritmo que compense los que pierde, o que es "bueno para la molécula de agua" el que no llegue un ion de hierro y le arranque cruelmente su oxígeno. Lo que tenemos, tanto en el caso de los torbellinos biológicos, como en el de los demás, son circunstancias físicas que hacen que el torbellino se mantenga (o dé lugar continuamente a otros que, pragmáticamente, nos resulta útil seguir considerando el mismo torbellino, y circunstancias que hacen que se desintegre y se formen otros torbellinos). La evolución biológica favorece que los torbellinos creados por ella duren lo suficiente para generar copias, pero no hay en esto, tampoco, ninguna necesidad de hacer una lectura normativa de esta perogrullada.
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Ahora bien, esta evolución también ha creado muchas otras cosas: por ejemplo, ha creado entidades (torbellinos) con la capacidad de hacer la fotosíntesis, otros con la capacidad de consumir azufre... y otros con un subsistema de células capaces de monitorizar el comportamiento del bicho a través de la creación de: a) representaciones del entorno y del propio bicho, y b) sensaciones de placer y dolor, asociadas a algunas situaciones y representaciones. Naturalmente, los bichos que tenían un sistema cognitivo cuyas sensaciones de placer les conducían a realizar acciones tendentes en último término a fabricar más copias de sí mismos, pues... dejaron más copias que los que encontraban placer en comerse sus propios testículos a bocados. De modo que, lo habitual es encontrar bichos en los que las sensaciones de placer y dolor estén correlacionadas con las actividades que ayudan a mantener la permanencia del remolino (y, sobre todo, de sus copias). Éste es el sentido más primario en el que empieza a tener algo de utilidad hablar de "bueno" y "malo" ("bueno - uuuummmhhh /// malo - pupa"), pues esas sensaciones constituyen una motivación para la conducta (y, donde no hay motivación, no hay necesidad de introducir conceptos normativos: se pueden introducir si uno quiere, pero con la misma utilidad que se pueden introducir conceptos gastronómicos para explicar las leyes de la acústica... o sea, para
nada - bueno, sí, para crear confusión).
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Pero a la evolución, no contenta con eso, le dio por fabricar un bicho de mentalidad aún más retorcida (más torbellinosa): en los cerebros de nuestros antepasados homínidos, algún cambio de cableado sucedió, que permitió la aparición de un sistema de motivación AÑADIDO al del placer y el dolor. Nuestros cerebros nos permiten catalogar las posibles acciones o situaciones, no sólo en función de lo placenteras o incómodas que resultan, sino también en función de dos sentimientos NUEVOS (evolutivamente hablando): el sentimiento de obligación y el de tabú (o, en otros términos, los de aprobación y rechazo MORAL). Obviamente, de nuevo aquellos homínidos cuyo programa genético hizo que experimentasen esas sensaciones de tal modo que pasaran más copias de ese programa a la siguiente generación, son antepasados nuestros con más probabilidad que sus primos. Este sistema es, de todas formas, muy complejo, y no asocia necesariamente los mismos sentimientos a las mismas situaciones en todos los seres humanos, sino que está "diseñado" para que sea modulado por la experiencia vital de cada individuo (de manera muy análoga a los lenguajes... pues la capacidad para el lenguaje sea posiblemente otra manifestación de este mismo sistema cognitivo).
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Pero el SENTIMIENTO MORAL (hablo de "sentimiento" en un sentido muy laxo: me refiero a TODO EL PROCESO PSICOLÓGICO que le lleva a uno a experimentar algo como éticamente obligatorio, o como éticamente repulsivo, y en ese proceso intervienen todos los aspectos de nuestro sistema cognitivo: emociones, percepciones, juicios, memoria, imaginación, razonamiento, etc.; pero insisto en llamarlos "sentimientos" para apuntar a su papel biológico como factores de motivación), este sentimiento, digo, no es algo que esté, en algún sentido metafísico u ontológico, "por encima" de la naturaleza a la que nos permite juzgar, o que "la trascienda", sino que es, todo lo contrario, una creación provinciana de la evolución, y, por lo tanto, muy dependiente de los detalles de su origen, o sea, muy contingente, aunque, como buena provinciana, absolutamente chauvinista y etnocéntrica (pero eso no es más que una ilusión psicológica).
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32 comentarios:

  1. Por poner un ejemplo, en la Constitución Española, a la parte de Derechos Fundamentales se le llama parte dogmática, vamos que son dogmas indemostrables pero que así se aceptan (por suerte).

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  2. Hace 15 años, EHU, seminarios organizados por la Cátedra Miguel Sanchez Mazas y el Csic... Uno era joven y defendía una visión Kuhniana de la ciencia que trataba ir más allá de un relativismo ingenuo a la "todo vale" fruto de una mala interpretación de ese círculo de viena reinventado actualmente con claros anclajes neokantianos... (http://www.uztaro.com/artikulua/24/T.-Kuhn-eta-modernitatearen-mitoa:-postmodernitatearen-nihilismoa-uxatzen-duen-zientzia-gintza-errealaren-azterketa_530.html)
    Y creo recordarte como uno de los que más nervioso te ponías con esa imagen de de una ciencia con pies de barro.
    Es ahora cuando el que se pone nervioso soy yo. Me estaré haciendo viejo?
    El relativismo de Neurath NUNCA sostuvo eso del todo vale. Defendía un carácter dinámico del conocimiento. Mi autor fetiche era Bruno Latour...
    Decir que no hay principios éticos absolutos e inmutables, no quiere decir que vayamos a caer en un "haga usted" lo que quiera. Podemos crear condiciones que hagan impensable la vulneración de ciertos principios éticos....
    Al igual que en el mundo de la ciencia ya nadie duda de que sea la tierra quien gire en torno al sol, y no al revés, y que al contrario de lo que dicta el sentido común y la geometría euclideana, no es la recta, sino la curva la distancia más corta entre dos puntos... Los principios éticos también evolucionan, y lo que antes era natural, ahora no lo son tanto. Pensemos en la esclavitud, el derecho al sufragio universal, el derecho al vida... Se han creado condiciones suficientes como para que tengamos la certeza de que estos hitos son irrenunciables.
    Creemos condiciones, transformemos la sociedad, para hacer "naturales" la defensa de ciertos principios éticos. Otra cosa es consensuar cuáles han de ser esos principios. Sigamos creando condiciones.

    Un fuerte abrazo, Jesús. No sabes la ilusión que me ha hecho encontrarte por estos mundos. El blog, el tono la metáfora del barco... me parecen geniales. de vez en cuando creo que me meteré de polizón.

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  3. Aitor: pues sí, cómo pasa el tiempo.
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    De todas formas, que te quede claro que me sigo poniendo nervioso con Latour y esta gente: ahora como entonces, sigo siendo no-relativista en materia epistemológica, y relativista en materia ética.
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    Lo de que hay ciertas "conquistas éticas irrenunciables", lo admito... con la coletilla de que se interprete lo de "irrenunciable" en el sentido que decía aquel famoso al que le preguntaban en una revista del corazón sobre su relación con una nueva novia: "de momento, es para siempre", contestó.

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  4. No existen incolumes e inmodificables principios éticos por la misma naturaleza averbal del instinto moral, por la misma razón que la palabra "rojo" no agota la experiencia de la rojez pero a no dudar que estamos programados para de natural (nunca mejor dicho) sentir repugnancia moral a los mismo eventos.

    Admitido esto y a partir de ahí, toda defensa del relativismo la entiendo como una innecesaria confusión terminológica pues lo que aquí se defiende como y por lo que se defiende el relativismo moral es la creenciad que no hay no hay una esencia moral pero creer que la ciencia necesita para su desarrollo de algo objetivo, esencial y lógicamente cognoscible, es mucho creer pero en un blog cuyo blogger seguramente se tendrá por nominalista metodológico se puede decir ya que dicha exigencia es un equivocado pensamiento, ¿no?.

    ¿Acaso no defendemos que el objetivo de la ciencia es la descripción de los objetos y sucesos de nuestra experiencia y la "explicación" de estos hechos, esto es, su descripción con ayuda de leyes universales (Popper dixit)? ¿En donde falla la moral con dicha descripción si sabemos que tenemos de natural (nunca mejor dicho) experiencas morales idénticas?

    Yo no veo aquí un relativismo moral, sino un antiesencialismo moral pero lo relevante, para mi, es si es científicamente estudiable la moral o no.

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  5. Héctor, yo soy antiesencialista Y objetivista en materias epistemológicas; y antiesencialista Y relativista en materias morales. Creo que el antiesencialismo es compatible tanto con un objetivismo como con un relativismo.
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    Con respecto a la cuestión de si lo relevante es si la ética se puede estudiar científicamente, no voy a ser yo quien lo niegue. Lo que digo es que las consecuencias de ese estudio NO SON NORMATIVAS, sino descriptivas (es decir, hacer el estudio te sirve para averiguar qué emociones y juicios morales hace la gente, y de qué depende que hagan unos u otros; pero NO PUEDES DEDUCIR DE AHÍ "qué es lo que debes hacer tú", que es el objetivo tradicional de la ETICA).

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  6. Bien. Respecto al normativismo.

    En el ámbito microscópico, la distinción entre una proposición normativa y una descriptiva es falaz si asumimos que no hay libre albedrío, que seres biológicos somos, de forma que cuando decimos que al humano -de natural- le repugna el sexo con su madre, no hacemos sólo una proposición descriptiva sino normativa, porque tan normativo para nosotros es dicha repugnancia y por ende la ley que lo enuncia como para la manzana caerse del árbol cuando nada la sujeta.

    En términos macroscópicos, sociales, la terminología "deber ser", etc., resulta más difícil de introducir pero sí que podemos, luego de haber registrado las microscópicas leyes morales que nos rigen, anotar qué configuraciones jurídicas crean sociedades más estables que otras.

    Así, por ejemplo, no tiene sentido decir que estamos naturalmente obligados a estar sujetos a un estado coaccionador y a su ley pero al anarquista sí que le podemos decir que las sociedades que sobrevivirán a la larga son aquellas que implementan dicha política. Es decir, de todas las sociedades humanas, la que tiende a aparecer (y sobrevivir) es la que implementa un estado con, por ejemplo, el acto de robar prohibido. Ahora bien, el carácter probabilístico de una ley, en este caso moral, no la hace menos ley y en este camnio resulta ilustrador pensar en la mecánica cuántica.

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  7. Héctor:
    si asumimos que no hay libre albedrío, lo que será falaz será (si acaso; yo no lo creo) el formular cualquier proposición normativa. Pero la diferencia entre proposiciones normativas y descriptivas es una diferencia lógica, que no tiene nada que ver con cómo sea el mundo.
    En mi opinión, la diferencia entre nuestros juicios normativos y los descriptivos se debe a CAUSAS ORGÁNCIAS: es decir, hay un CABLEADO NEURONAL que se encarga de proporcionarnos la capacidad de experimentar emociones normativas y emitir juicios normativos, y otro cableado neuronal DIFERENTE (aunque seguro que con muchas rutas compartidas) que se encarga de hacernos creer que es de día cuando lo es y que no lo es cuando es de noche. Así que la diferencia está, precisamente, a nivel microscópico.

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  8. Carece de sentido postular para un sistema proposiciones normativas que no formen parte de los posibles estados de dicho sistema.

    En roman paladino, el conjunto de proposiciones normativas de algo es siempre un subconjunto del conjunto de proposiciones decriptivas de ese algo. Se entiende así que es importante mirar al mundo y comprobar si ese subconjunto es idéntico o no, y como de seres materiales estamos hablando y más concretamente desde un ámbito biológico, se puede decir que lo que debamos hacer es estrictamente lo que podemos hacer.

    Puedo, efectivamente, robar, a diferencia de no poder ver noche donde hay día pero considerar relevante este hecho es fruto de confundir nuestra percepción moral con nuestra acción final, acción final en cuya concreción confluyen más ingredientes que el moral cuyo afluente, de hecho, no tendría por que ser idénticamente torrencial en todos los seres (pensemos en los psicópatas)

    Lo que, no obstante, es incuestionable es que, cuando de terceras personas se trata, cuando nuestro interés no anda de por medio, todos -de natural- veamos inmoral que Fulanito robe a Menganito. Otro tema es, digo, que a veces podamos obviar la repulsa moral como he dicho antes pero en este sentido vuelvo a traer a colación a los sicópatas que, no en vano, son capaces de aprobar tests morales, de identificar que Fulanito hace mal cuando roba a Menganito aunque luego puedan putear a los demás.

    Lo relevante aquí es hasta qué punto necesitamos tener, cuando más bien de natural tendremos, repulsión moral a que Fulanito mangonee por ahí. No hace palta normativizar o imponer vía moral un pensamiento que ya tenemos impuesto vía naturaleza.

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  9. Héctor:
    o yo no te entiendo, o tú no me entiendes. No llego a ver por tu redacción qué es, de entre lo que yo digo, lo que tú niegas.

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  10. Lo que quiero decir es que las diferencias entre proposiciones normativas y descriptivas es una cuestión empírica que la biología (tal vez) puede resolver.

    A mi juicio, sólo tiene sentido vislumbrar un relativismo moral desde una perspectiva que ve un hiato entre lo normativo y lo descriptivo. Y negando tal distinción es lo que estoy haciendo.

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  11. Claro qeu la diferencia entre proposiciones descriptivas y normativas es empírica: ambas se generan mediante diferentes tipos de procesos CAUSALES. Ahora bien, lo que dice el relativismo es precisamente que no hay DEBERES ABSOLUTOS, sino que dependen de las vías contingentes de causación que llevan a cada uno en cada caso.

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  12. Creo que hay que aclarar eso de que la diferencia entre proposiciones descriptivas y normativas es empírica.

    En un sentido formal estricto, ambos tipos de proposiciones seleccionan, de entre el conjunto de cosas que se describen en el lenguaje de una teoría, un subconjunto. Así consideradas, las proposiciones no son normativas ni descriptivas ni nada.

    El carácter normativo o descriptivo viene con el uso o interpretación que se le quiera dar. Con qué interpretación en mente se formula una proposición sí es una cuestión empírica.

    Por ejemplo. En el dilema del prisionero se describen cuatro estados.

    Según la teoría normativa "hágase según el equilibrio de Nash" se selecciona el estado no cooperativo. La proposición de la teoría es "el estado no cooperativo es el caso".

    Según la teoría normativa "hágase de manera que si todos hacen como tú vivimos en el mejor de los mundos posibles" se selecciona el estado cooperativo. La proposición de la teoría es "el estado cooperativo es el caso".

    Según la teoría descriptiva "hemos estudiado a los sujetos de una población cuando se enfrentan en este juego y resulta que cooperan" se selecciona el estado cooperativo. La proposición de la teoría es "el estado cooperativo es el caso".

    Véase cómo la misma proposición "el estado cooperativo es el caso" puede ser normativa o descriptiva.

    De una manera menos rigurosa, si pedimos una estructura especial a las proposiciones según de dónde vengan, podremos hablar de proposiciones normativas o descriptivas. Por ejemplo "el estado cooperativo es el caso" para las descriptivas y "el estado cooperativo debe ser el caso "para las normativas".

    Esto es una solución de lenguaje nuestro, y no está mal para salir del paso. Sin embargo, recuérdese que los caracteres normativo y descriptivo no son los únicos. Podemos tener el adscriptivo, el exhortativo,... Difícilmente convendremos en una manera de formular las proposiciones que nos permitan saber siempre el carácter de la teoría en que se formula.

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  13. Jesús, no me queda claro en qué acepción usas los términos.

    Si por causas contigentes quieres decir "no necesariamente lógicas" pues claro dado que es por eso que necesitamos de la empiria.

    Por último, si por absoluto quieres decir trans-subjetivo pues de acuerdo, la moral sólo tiene validez inter-subjetiva, pero no sé si es a eso, la validez intersubjetiva, a lo que tú llamos una validez relativista...

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  14. Héctor:
    yo NO creo que la ética tenga "validez intersubjetiva", sino SÓLO validez SUBJETIVA. Naturalmente, para la proposición "no se debe hacer X", puede haber muchas personas que lo acepten, pero también muchas que no lo acepten, y lo que digo es que no hay ningún HECHO, de ninguna clase, del que se siga que "X debe hacerse" será necesarimente aceptado por cualquier ente racional que examinara las circunstancias.
    .
    Con respecto a lo de José Luis, sólo por ampliar: sea X la proposición "fulanito pega a menganito". Podemos tener muchas proposiciones distintas que la contienen:
    - Marco CREE que fulanito pega a menganito
    - Marco DESEA que fulanito pega a menganito
    - Marco CREE que ESTÁ MAL que fulanito pege a menganito
    - Marco SABE que fulanito pega a menganito
    - Marco EXPLICA POR QUÉ fulanito pega a menganito...
    .
    La ética trata de las proposiciones tipo 3.

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  15. no hay ningún HECHO, de ninguna clase, del que se siga que "X debe hacerse" será necesarimente aceptado por cualquier ente racional que examinara las circunstancias..

    Claro que no será racional pero porque la moral no es racional y claro que no habrá ningún hecho pero porque ya hemos acordado que no nos importa que la moral no sea esencialista por lo que si tú y yo vemos roja y mala a una cosa y a una acción respectivamente entonces para poder hacer un discurso científico sobre la rojez y la maldad no nos debiera importar que la rojez y la maldaz no estén intrinsecamente en los objetos y eventos evaluados sino que nos basta que con su mera presencia, por cuestiones neurobiológicas, esté unido causalmente a nuestra percepción la rojez y la maldad.

    Y lo está y por ello puede existir un discurso moral de validez intersubejtiva.

    Y no, la moral no evalua proposiciones del tipo "Marco CREE que ESTÁ MAL que fulanito pege a menganito" sino que tiene por dato incuestionable el que "Marco SIENTE que ESTÁ MAL que fulanito pege a menganito" y evalua, con la biología en la mano (grosso modo), la naturalidad de dicha percepción.

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  16. Héctor:
    si salpimentaras con algunos signos de puntuación tu argumento (son gratis), tal vez comenzaría a sentir la capacidad de creer que al cabo de algún tiempo y varias lecturas podría atisbar el principio de una pequeña comprensión del punto de partida que me llevaría a enterarme de algo.

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  17. no hay ningún HECHO, de ninguna clase, del que se siga que "X debe hacerse" será necesarimente aceptado por cualquier ente racional que examinara las circunstancias..

    Claro que no será racional pero porque la moral no es racional.

    Además, claro que no habrá ningún hecho pero porque ya hemos acordado que no nos importa que la moral no sea esencialista.

    De este modo si tú y yo vemos 1)roja y 2)mala a una 1)cosa y a una 2)acción respectivamente entonces, para poder hacer un discurso científico sobre la 1)rojez y la 2)maldad, no nos debiera importar que la 1)rojez y la 2)maldad no estén intrinsecamente en los 1)objetos y 2)eventos evaluados.

    Por el contrario, nos basta que a su mera presencia esté unido causalmente la percepción de la rojez y la maldad.

    Y lo está. Es por ello que puede existir un discurso moral de validez intersubejtiva.

    Y no, la moral no evalua proposiciones del tipo "Marco CREE que ESTÁ MAL que fulanito pege a menganito" sino que tiene por dato incuestionable el que "Marco SIENTE que ESTÁ MAL que fulanito pege a menganito" y evalua, con la biología en la mano (grosso modo), la naturalidad de dicha percepción.

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  18. Gracias por la aclaración, Héctor.
    Estoy TOTALMENTE de acuerdo contigo, salvo por un pequeño detalle. Tú hablas de la posibilidad de considerar los juicios éticos como algo que se da en la naturaleza (lo que me parece muy bien), y hacer un ESTUDIO CIENTÍFICO sobre ese OBJETO (lo que me parece mejor).
    La cuestión, de todas formas, es que sigue en pie el argumento de la "falacia naturalista": incluso aunque tuviéramos una DESCRIPCIÓN EMPÍRICAMENTE ADECUADA de los procesos que llevan a la consecuencia de que "fulanito acepta que X no debe acerse", ese conocimiento es INSUFICIENTE para responder a la pregunta "¿pero X debe hacerse, o no?".

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  19. ¿pero X debe hacerse, o no?

    Aquí viene el quid de la cuestión, ¿qué entiendes por moral?
    1 - un método para persuadir la realización de ciertas acciones

    2- la descripción del tipo de acciones que nos repele hacer o que nos hagan.

    Yo apuesto por lo segundo de modo que si un marciano viniera podría constatar que a todos los humanos -de natural- le repele hacer (o que alguien haga) X. Habría encontrado una proposición de la moral humana, esto es: Al ser humano le repele X

    Bien es cierto que podría recoger un ser humano cualquiera, llamemósle Fulanito, modificarlo genéticamente para que no sintiera repulsión a X y pedir que se diera un argumento para disuadir a Fulanito de acometer X.

    El no encontrar, porque no haber, un argumento que disuada a Fulanito de hacer X, no refuta el hecho de que al ser humano - de natural- siente repulsión a X.

    A lo más que podemos hacer respecto a Fulanito es decirle que hacer X desde la moral humana es repulsivo pero, obviamente, no le podemos imponer una percepción moral vía palabras (filosofías, ...) porque la percepción moral es siempre congénita a cada ser individual.

    Si la persuasión moral (en el sentido de inducir una determinada percepción moral no en el de realizar un determinado acto) fuera posible entonces la moral no podría ser biológicamente impuesta.

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  20. Héctor:
    es que tu alternativa no es una alternativa (no son opciones incompatibles): UNA COSA es nuestra consideración de ciertas acciones como obligatorias, prohibidas, etc., y OTRA COSA es el estudio científico de esa consideración, como fenómeno psicológico, biológico, social, cultural, etc.
    No soy relativista (lo sabes muy bien) en materia epistemológica, y por lo tanto, pienso que lo segundo, como estudio científico, es plenamente factible. En cambio, lo que afirma mi relativismo moral es que lo primero NO tiene ninguna base objetiva, en el sentido de que no hay nada "objetivo" que haga que la frase "la masturbación es moralmente reprobable" sea verdadera o falsa, al contrario que en el caso de la frase "la masturbación la práctica más del 70 % de los humanos".

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  21. Pero parece que tú quieres una ética que persuada tener ciertas percepciones morales.

    Eso no es posible porque las percepciones morales son congénitas y tan sobrevenidas cuando contemplamos una acción como la percepción de luz cuando de día.

    Si a lo que te refieres es a una moral que dijese que X está prohibido y además encontrase un por qué fulanito (que no siente repulsión a X) no debe hacer X entonces diré que no hay tal moral.

    Las morales son de raíz biológica y sólo afectan a los seres que la llevan inscritas en su ser. La moral humana será normativa, porque descriptiva, de los seres humanos (naturales) pero nada puede decir y con nada puede convencer a los mutantes (sean psicópatas, marcianos o masoquistas seguidores del atleti)

    Esto, por cierto, no refuta la moral, simplemente la circunscribe al ámbito en donde es efectiva: lo (naturalmente) humano.

    En este sentido, la única refutación que veo legitimaría el relativismo moral es el negar tal cosa como lo humano en el cohesivo sentido en que se defiende. Yo creo que lo humano existe (y a eso apunta la sicología evolucionista, ect...), por eso no soy relativista.

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  22. Héctor:
    ni quiero ni dejo de querer; lo que hago es ofrecer un argumento CONTRA los que SÍ QUE QUIEREN que la moral (no una EXPLICACIÓN NATURAL de la moral, sino LA moral "propiamente dicha", o sea, sus MANDATOS) sea una cuestión objetiva. Creo que en eso estamos de acuerdo, por lo que dices.
    .
    Por cierto, no dudo de que la moral tiene una base biológica, pero a lo largo de la vida uno puede cambiar MUCHÍSIMO sus principios morales (p.ej., puede empezar siendo agnóstico y liberaloide, y acabar siendo musulmán radical, o viceversa).

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  23. Pero entonces tu relativismo ¿hace referencia a que 1)no existe ninguna persuasión moral y/o que 2)no existe un hecho moral intersubjetivamente verificable?

    El 1) tiene mi suscripción, el 2) No-

    Dices:
    a lo largo de la vida uno (...) puede empezar siendo agnóstico y liberaloide, y acabar siendo musulmán radical, o viceversa.

    Sí, pero existirán ciertas conductas morales más naturales que otras. Mejor dicho, exisitirán ciertas restricciones que vendrán impuestas por una cuestión cultural pero no saldrán motu propio.

    Ciertamente la babelia moral pone en jaque una gramática moral universal pero no mata la idea. El hombre es increíblemente dúctil pero podríamos analagorlo con un PC el cual tiene de natural ciertas aplicaciones asociadas al Sistema Operativo pero puede tener más si la cultura del usuario así lo dispone.

    A mi interesa nuestro SO natural. Todo lo demás precisamente puede ser criticado como artificial desde la perspectiva de dicho interés.

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  24. Héctor:
    a propósito de 2, creo que, al usar la expresión "hecho moral", sigues confundiendo el hecho (A) de que fulanito crea que la masturbación es moralmente mala, con el hecho (B) de que la masturbación sea moralmente mala. Son los hechos tipo B los que no son "intersubjetivamente verificables". Los hechos tipo A, obviamente lo son, pero no son DE LO QUE TRATA la ética (al menos, de lo que trata SEGÚN LA MAYORÍA de la gente que ha pensado sobre la ética).
    .
    Respecto a lo segundo, lo importante es que cosas que no están inscritas en la biología humana (p.ej., considerar pecado el comer cerdo) pueden tener LA MISMA CONSIDERACIÓN DE "MORALMENTE MALAS" que otras cosas para las que tal vez sí contemos con un instinto moral innato (p.ej., la reprobación del incesto). Lo que es biológico es la capacidad de TEÑIR con un "color moral" casi cualquier acción, pero hay muy pocas acciones cuya coloración moral sea biológicamente inevitable (en comparación con las casi infinitas cosas que unas culturas han prohibido y otras fomentado).

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  25. Para mi que la masturbación sea (o no) moralmente mala (XDD) es tan intersubjetivamente verificable como que "la luz con longitud de onda de 700 nm sea (o no) roja".

    hay muy pocas acciones cuya coloración moral sea biológicamente inevitable.

    Lo cual no hace sino vindicar una moral más liberal, de hecho, es el único modo racional de vindicarlo. No puedo persuadir a nadie de que coma cerdo pero sí que puedo decir que lo natural es no considerar su ingestión como algo malo. Luego que cada cual haga lo que quiera pero que sepa que tal quehacer no tendrá respaldo empírico y por tanto no será socialmente negociable.

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  26. Héctor:
    es que tú partes de la IDENTIFICACIÓN de la cualidad "natural" con la cualidad "moral", y no tiene por qué. Se pueden considerar morales o inmorales cosas naturales y antinaturales, y viceversa.
    No hay ninguna necesidad lógica de identificar ambas categorías.

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  27. Sí, parto de esa identificación pero no tengo ningún problema en explicar por qué.

    Nuestras palabras no se definen ex novo sino que se determinan por su uso. Un uso que, en el caso de lo malo (o lo bueno), depende primeramente de la percepción interna que tengamos de lo que sentimos como malo y esa percepción es eminentemente natural.

    Que luego alguien defina como, o añada lo que le plazca al término malo no lapida el hecho de que primeramente el significado de lo malo presupone primera y principalmente nuestra habilidad de emplearlo. Habilidad que es naturalmente sobrevenida.

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  28. Héctor:
    sí, pero el significado que tiene AHORA un término es el conjunto de implicaciones que se considera legítimo derivar de ese término AHORA, no las que se consideraba legítimo cuando se introdujo por primera vez (aunque haya una historia causal entre ambos momentos).
    .
    Y "malo (en sentido MORAL)" quiere decir, AHORA (para la mayoría de la gente en las sociedades occidentales post-cristianas y post-kantianas, al menos), que una cierta acción NO DEBE ser realizada, CON INDEPENDENCIA DE LAS GANAS QUE TENGAS DE REALIZARLA Y CON INDEPENDENCIA DE LOS BENEFICIOS QUE TE PUEDA TRAER.
    .
    TU postura es, si no me equivoco, que afirmar que algo es "malo" en ESE sentido es una estupidez, y que sólo tiene algún sentido científicamente determinable el usar la palabra "malo" en sentido "biológico". ¡¡¡Que es lo que defiendo yo!!!, a saber, que la IDEA que tiene la mayoría de la gente (no LA TUYA) de lo que es "bien moral" y "mal moral" es una idea autocontradictoria.

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  29. Claro que la idea de la moral de Kant y el catolicismo me parece una idea autocontradictoria (de hecho merecería la pena desarrollar esa idea porque la juzgo correctísimo) pero mi tésis es que no sólo la perspectiva kantiana ofrece un marco absoluto para una dilucidación de lo que es o no moral.

    Mi operar en lo que a dilucidar qué actos son morales es como en filosofia de la ciencia. Piensa en Popper y cia y en su búsqueda de lo que caracteriza lo científico.

    Con el kantiano Popper el criterio de demarcación será normativo: ¿Es falsable la teoría? Pero claro cómo convences a alguien que sólo falsable es científico acaso ¿es falsable la falsabilidad? Etc. A parti de aquí las discusiones, como ya sabrás, alcanzan tintes escolásticos, grotescos.

    Hay otra vía más naturalista. En Lakatos, por el contrario, el criterio es primeramente, descriptivo: constata que históricamente lo que ha caracterizado a toda teoría científica es su progresividad empírica y a continuación enuncia el criterio normativo, porque distintivo de toda teoría científica, que será el preguntarse si tiene progresividad empírica la teoría.

    Soy consciente de que el criterio de demarcación no es claro pero lo relevante aquí es que mi operar con la moral es tal que así, constatar cómo son las teorías, perdón, actos que juzgamos inmorales y luego sacar una proposición que, porque las describe, será normativa.

    Y si previamente ha venido Popper, Kant, o quien sea a decir qué es lo malo pues, se siente, pero no tengo por qué hacerles caso y además, y sobre todo, mi criterio de demarcación es absoluto, no caprichoso o relativizable.

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  30. Héctor:
    mi tésis es que no sólo la perspectiva kantiana ofrece un marco absoluto para una dilucidación de lo que es o no moral.
    ¡¡¡Ni yo!!! Sólo estaba diciendo lo que dice Kant (que, por otro lado, responde a lo que piensa la mayoría de la gente).
    .
    Para mí, también es una cuestión empírica: tenemos (o esa es mi hipótesis) un "módulo cerebral", semejante al "módulo del lenguaje", que nos hace asociar "color moral" a ciertas acciones, traducido en ciertos juicios y, sobre todo, ciertas emociones.
    .

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  31. Pues de acuerdo entonces aunque que conste que en mi juventud (hará un año o así) yo era kantiano porque siempre me pareció más aceptable que tirar de una divinidad para ser bueno (esto último que es verdaderamente lo típico, el depender de un Castigador para tener que ser buena persona, tómese si se quiere como una paranoia personal, me parece paradójicamente de lo más inmoral).

    Y sí, sería bello tirar meramente del modus ponens para saber qué hay que hacer. Por el contrario, la realidad moral, a día de hoy, me parece más compleja y, un poco como lo científico y lo seudocientífico, tal vez no sea posible hacer un distingo claro entre lo aceptable y lo inaceptable pero que esto, por dios, no signifique equiparar la cuántica con el chamanismo o la violación con la munificencia.

    Creo que en ambos casos todo es una cuestión de instituciones, de praxis y de teorización a posteriori pero, corto que hace tiempo que divago...

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