4 de noviembre de 2010

NO A LA LEY DE APELLIDOS


Leo en la prensa que el gobierno propone una modificación de la Ley del Registro Civil, por la cual, si los padres de un recién nacido "no precisan nada" o "no se ponen de acuerdo", los apellidos se colocarán en orden alfabético.
.
Como orgulloso descendiente del linaje de los Zamora, no puedo sino expresar mi más enérgica protesta por tan calamitosa sugerencia. Si no hay acuerdo, el único mecanismo justificable sería echar a cara o cruz el orden de los apellidos (como se hace en la sabia Alemania), pero no primar a los enchufados de los Álvarez, Abad, Barrio, Cárdenas o Domínguez, a costa de los infelices Zumalacárregui, Villalba, Yubero o Zapardiel.
.

32 comentarios:

  1. ¡Oiga!, ¿qué tiene usted contra los Domínguez?. A mí no me ha enchufado nadie...

    ResponderEliminar
  2. ¡Claro que sí! El que puso el apellido al primer Domínguez ;)

    ResponderEliminar
  3. Qué cosas tiene esto de saber teoría evolutiva de juegos ¿eh?

    ResponderEliminar
  4. Ya estoy harto de explicar la mejor solución, y que los palurdos no la pillen:

    1- Habrá un apellido materno y otro paterno.
    2- El paterno, por tradición, será el primero en listarse, y el materno el segundo.
    3- Los hijos heredarán el apellido paterno de su padre, y el materno de su madre.

    De esta manera, el apellido paterno estará correlacionado con el cromosoma Y, y el materno, con el ADN mitocondrial.

    ResponderEliminar
  5. Ya, Freman, ¿y qué pasa con los hijos de matrimonio homosexual? ¿Y con los de madre genética distinta de la fisiológica?

    ResponderEliminar
  6. Afinando más la solución Freman, un mecanismo que siempre me ha gustado y es más igualitario consistiría en que las niñas heredaran como primero el de la madre y los niños el del padre. Así todos los apellidos tienen su oportunidad ¿Acabaría habiendo apellidos femeninos y masculinos?

    Parejas de homosexuales, por acuerdo o al azar.

    ResponderEliminar
  7. Ya empezamos...pues si no lo quiere usted, la ley no le obliga, pero ¿por qué le va usted a negar el derecho a las personas elegir el apellido de la madre como primer apellido de sus hijos, o en mi caso, yo mismo que segundo apellido empieza por Z me hubiese gustado que fuera el primero.

    Venga, ahora el mismo discurso demagógico de siempre: que el matrimonio entre un hombre con otro hombre no se debe llamar matrimonio, que no es una prioridad, que hay otras cosas más importantes de la que ocuparse como la crisis económica y el para, que si los ángeles tienen sexo, que si...

    ResponderEliminar
  8. ¿y qué pasa con los hijos de matrimonio homosexual?

    Pues muy fácil, Jesús: como los maricones todavía no pueden tener parir, ni las tortilleras concebir sin ayuda, pues que los hijos que adopten lleven sus apellidos biológicos. Oh, sí, eso daría cierta preponderancia a la Maldita Biología, pero qué coño le vamos a hacer: todavía la Naturaleza manda.

    Supongo también que, al estilo de la ley islámica, habrá que prever casos extremos como el matrimonio entre un efrit y una humana, etc, etc, y dedicar largos tratados a estos interesantísimos temas.

    ResponderEliminar
  9. que hay otras cosas más importantes de la que ocuparse como la crisis económica

    Pues sí, hay temas muchísimos más importantes que el sexo de los caracoles. Para empezar, hay un paro de cojones y ya hay mentecatos que están haciéndole de nuevo la corte a los batasunos.

    Supongo que, el que esas cosas me toquen profundamente las gónadas, me convierte en un reaccionario de la derechona.

    ResponderEliminar
  10. Un pequeño romance sobre la correlación entre cromosomas y apellidos:

    Cornicabra es apellido
    noble, viejo y castellano,
    que, por tratarse del mío,
    mis diez hijos heredaron.
    Pero el cromosoma "Y",
    de los diez entresacado,
    sin ofrecer duda alguna,
    al microscopio ha contado
    que no les va Cornicabra,
    que les cuadra Coronado.

    ¡Vaya si es casualidad,
    lo grande que es la nación,
    y les cuadra el apellido
    de mi vecino el actor!

    ¿Y si en vez de lotería
    es otra la explicación?
    ¿Y si además del galán,
    el coronado soy yo?
    ¡Coronado con defensas
    de grandiosa proporción!

    ¡La navaja de Occam venga
    a partirme el corazón!
    ¡No es Cornicabra mi prole,
    ni tampoco lo soy yo!
    Otro apellido merezco
    de mejor definición:
    Cornudo sería perfecto,
    o quizá, mejor, Cabrón.

    ResponderEliminar
  11. Gran verdad, Sus, gran verdad. Este mundo está lleno de cornudos, bastardos e hijos de puta. Además, la pertenencia a una categoría no excluye la pertenencia a las otras dos.

    ResponderEliminar
  12. "...Si no hay acuerdo, el único mecanismo justificable sería echar a cara o cruz el orden de los apellidos (como se hace en la sabia Alemania)..."

    Pero es que en Alemania todavía tienen monedas, que ya casi no es el caso de España ni de México.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  13. "1- Habrá un apellido materno y otro paterno.
    2- El paterno, por tradición, será el primero en listarse, y el materno el segundo.
    3- Los hijos heredarán el apellido paterno de su padre, y el materno de su madre."

    Sería mejor que se heredaran los cuatro apellidos:

    Los hijos de Juan Pérez López y de Bernarda Martínez González serían:

    María Martínez Pérez González López
    y Pedro Pérez Martínez López González.

    Los nietos tendrían 8 apellidos, los bisnietos 16, los n-nietos tendrían 2 elevado a la n apellidos. Así, en unas cuantas generaciones tendríamos gente con nombres larguísimos, al más puro estilo de los ents del Señor de los Anillos, cuyos nombres cuentan toda su historia.

    Por papel no nos asustemos, que en unos cuantos años ya no usaremos papel mas que para ir al baño. Todo será bits y terabits.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  14. Y qué me dices del apellido "Zapatero"...
    Bueno a él ya se le conoce más por el segundo apellido que por el primero.

    Un saludo

    ResponderEliminar
  15. Zamora, pues la misma solución que para tantas otras cosas que van por orden alfabético: Se sortea cada año la letra que ese año va la primera y a correr.

    Como yo tengo seis hermanos y hermanas, es una pena que no se aplicara cuando nacimos: ahora tendríamos apellidos diferentes aleatoriamente y sería de mucha risa.

    Mis hijos, en cambio, dificilmente llevarían mi apellido: cuando las dos letras quedan cerca, la primera tiene muchas más papeletas que la segunda, aunque se sortee la primera.

    (Siempre me ha hecho gracia la reivindicación de Malcolm X, de que él no tenía apellido porque su apellido era el que habían impuesto a sus antepasados los esclavistas: ¿de donde creerá que vienen los apellidos de los demás? ¿de Adán? ¿Y además eso lo dice uno cuya madre perdió su apellido al casarse, como todas las mujeres, y donde nadie sabe cómo se llamaban sus abuelas?)

    Yo lo que quiero es el sistema de Islandia, con patronímicos en lugar de apellidos, pero que las hijas hereden el patronimico materno y los hijos el paterno. Ea.

    ResponderEliminar
  16. Runaway:
    como estamos varias personas interviniendo, te ruego que indiques a quién te diriges; si no, cuesta un montón pillar lo que quieres decir.

    ResponderEliminar
  17. Antonio:
    ¡será por dinero! Pues echamos al aire un billete de quinientos euros.

    ResponderEliminar
  18. Áloe:
    no está mal. En todo caso, hay que tener en cuenta que estamos hablando sólo de aquellos casos en los que no haya acuerdo entre los progenitores.
    .

    ResponderEliminar
  19. Lo que no entiendo de ninguna manera es que no respete la tradición secular española en este asunto: ¡primero el menos corriente!
    Ahora se usa el segundo como si fuera el único cuando es menos vulgar que el primero ¿por qué no oficializar esa costumbre?

    Por otra parte, me parece el colmo de la falta de sentido del ridículo la demagogia machista-ultraderechista de armar escándalo por algo que ya era legal y que, por tradición, tiene tantos siglos como la costumbre de llevar apellido. Sólo es nuevo lo del orden alfabético en caso de desacuerdo.

    Nuria

    ResponderEliminar
  20. Nurita, cariño: la demagogia ultraderechista, machista y cruelanimalista la arma no por la estúpida enmienda a la ley de apellidos, sino que, con la crisis que hay, y la cantidad de carreteras que se van a quedar sin asfaltar, cuatro funcionari@s se pongan a hacer el gilipollas y gasten nuestros dineros en esas CHORRADAS.

    Ya puestos, podrían haber previsto qué ocurrirá con los apellidos de un hijo de una amnésica que no recuerda su nombre, y tener el cuenta el caso de una mujer que se deje preñar por un chimpancé en aras de la ciencia, o viceversa. Cuando sobra dinero para ministerios, a esos extremos ridículos se llega.

    ResponderEliminar
  21. Jesús: Ya sabemos lo que pasa con el acuerdo entre los progenitores:
    - ¿Y si para variar le ponemos al nene mi apellido primero, que a mi me mola?
    - ¡De ninguna manera! ¡A ver qué va a decir mi padre, que su apellido se pierde! ¿Y a qué viene ahora esa novedad feminista de mierda?
    - Hombre, pues por variar un poco de lo de siempre. Que a mi me gusta maś mi apellido.
    -¡Toma, y a mi el mío! ¿Tú ya te has dado cuenta de que renuncio para siempre, porque la regla del primer nene hay que seguirla para todos?
    -¿Tü ya te has dado cuenta de que a mi me pasa lo mismo?
    - ¡Pues como toda la vida, y no pasa nada! Tus padres ya lo dan por sabido, además. Ahora resulta que hay que montar un pollo porque tú te has vuelto feminista-fascista o peor, y no tienes nada más importante de lo que preocuparte. Y dar explicaciones en todas las ventanillas los próximos 25 años, porque a todo el mundo le va a parecer muy raro.

    ... Y así es como se viene llegando a un acuerdo durante los últimos veinte años. Por eso el acuerdo resultante es siempre el mismo que si no dijera la ley nada de acuerdo.

    ResponderEliminar
  22. Jesus Zamora Bonilla, cuidado con lo que critica no vaya a ser que le hagan demasiado caso:

    Que desechen por ejemplo las iniciales para ordenar y que el orden alfabetico empiece desde atras.

    Su barco apestaria: Aqui un positivista si, pero "ALLI NO AROMAS USE"

    Mas en serio,creo que el apellido que debe prevalecer es el de la madre: es el unico fiable.


    (Disculpas por las tildes, pero mi teclado esta fallando)

    ResponderEliminar
  23. Me apunto a la propuesta de Freman. La de Aloe tiene todavía el problema de que prevalecerán los "Azurros" frente a los "Abad".

    Hay otro aspecto que no se ha barajado, y es que el decidir de antemano qué apellido prevalece en caso de conflicto es hacer que la negociación sea asimétrica para empezar. Quien tenga el apellido anterior en el orden alfabético (en el que sea que se ha decidido) tendrá muchos incentivos a que no haya acuerdo.

    Lo mejor para evitar esto es echarlo a cara y cruz. Un programa facilito de meter en todos los registros.

    Con todo, en cualquier sistema que tome como fijo el conjunto de apellidos existente ocurrirá que irán desapareciendo algunos irremediablemente. Con un sistema unos con unas probabilidades, con otro, otros con otras. La única manera de remediarlo es permitir que se creen nuevos apellidos.

    ResponderEliminar
  24. Hay apellidos que se extinguen por sí solos como los halones.

    ResponderEliminar
  25. So what? What's in a surname, after all?
    A Shoemaker, under any other name or disguise, would still have the same stench (like rotten cheese, by the way).

    El "apellidismo", sea feminista o machista, es una estupidez como muchas otras.

    ResponderEliminar
  26. Por cierto, ¿alguien sabe si la Ley prevé algo para el caso en que el padre o la madre no se pongan de acuerdo sobre el NOMBRE de la criatura? Eso sí que sería más delicao.

    ResponderEliminar
  27. Pues a mí me parece mucho mejor el orden alfabético que lo de la moneda al aire. Ahora bien, creo que lo más equilibrado sería: orden alfabético descendente en años pares y ascendente en impares.

    ResponderEliminar
  28. J.L. Ferreira: Es que mi propuesta de sortear la primera letra a contar cada año iba de broma.
    La que iba en serio era la de adoptar el sistema islandés de patronimicos sin apellido, y que las hijas lleven el patronímico de la madre y los hijos el del padre.

    En cuanto al nombre de pila, yo puedo contar mi experiencia: durante meses estuvimos proponiendo nombres, desechándolos y demás, hasta llegar a un consenso. Luego, al día siguiente del nacimiento, conmigo fuera de combate por K.O. técnico, su padre fue al Registro Civil y puso los que le dio la gana.
    Ahí la biología me colocó en inevitable inferioridad de condiciones, igual que para levantar sacos de cemento. Y me temo que con el orden de los apellidos va a pasar lo mismo, si no ha cambiado el sistema de Registro (que no lo sé).

    ResponderEliminar
  29. La solución salomónica: preguntemos a los propios niños. Mientras no sepan responder, ¿qué más da cómo se llamen? Lo importante es que un Torcuato se pueda renombrar Yonatan si le da la gana, y que no sea un trámite costoso (con nubes de notarios revoloteando sobre el solicitante).

    ResponderEliminar