22 de noviembre de 2010

YO VENDO UNOS VOTOS NEGROS, ¿QUIÉN ME LOS QUIERE COMPRAR? (N)

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Como siempre que se aproximan unas elecciones, el Otto Neurath vuelve a enarbolar una de sus series más polémicas, la de Yo vendo unos votos negros, quién me los quiere comprar, dedicada sobre todo a discutir ideas sobre reformas electorales.
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Como ya sabéis muchos de los que pasáis por las bodegas, mi propuesta favorita en esta materia es la que llamo "democracia pluricameral" (o sea, que haya varios parlamentos diferentes, para votar asuntos diferentes, y se elijan sus miembros por separado), aunque también era interesante aquella propuesta de "votar por coaliciones" (p.ej., que cada ciudadano tuviese un voto y medio, y el medio lo pudiese dar -si quiere- por aquel partido con el que le gustaría que pactase el partido al que ha dado el voto entero; naturalmente, tendrían que ser necesariamente dos partidos distintos).
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La propuesta que me gustaría discutir hoy (que no tiene nada de original, por otro lado) es la que podemos llamar "Voto en Blanco = Escaño Vacío" (VBEV). Se trataría sencillamente de que los electores pudieran introducir un voto en blanco, que los votos en blanco se computaran como votos a un partido más, y que los escaños asignados a ese "partido virtual" según la fórmula electoral se quedaran desiertos durante toda la legislatura, sin asignación económica alguna. El resto del funcionamiento del parlamento seguiría igual, computándose como abstenciones en cada votación parlamentaria los escaños que hayan quedado vacíos, lo que, sobre todo, repercutiría en una mayor dificultad, o incluso imposibilidad, para abrobar leyes que requieran una mayoría cualificada (absoluta, 2/3, etc.).
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Las ventajas de este sistema son enormes y evidentes. La principal es que cada partido tendría un incentivo eficacísimo para conseguir la confianza de los ciudadanos, no pudiendo acogerse a la estrategia (tan común hoy en día) de presentarse implícitamente como la "opción menos mala" ("vótame a mí para que no vengan/sigan éstos"). Con el sistema VBEV, los partidos "reales" saben, en cambio, que los ciudadanos tienen una opción mejor para expresar su descontento, así que tienen que esforzarse en hacer propuestas más aceptables y más creíbles, tienen la responsabilidad de movilizar a los ciudadanos, y luchar, además, de forma honesta contra la abstención.
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Podría argumentarse que la opción del VBEV está YA abierta en cierto sentido: de hecho, hay movimientos que se presentan como partidos con el compromiso explícito de no ocupar el escaño y disolverse cuando la reforma VBEV. Pero no creo que vayan a tener éxito nunca (y de eso se aprovechan los partidos "reales"), porque la gente, sencillamente, no confiará en que se trate de partidos "honrados", y que, una vez que han conseguido ciertos escaños, no vayan a sucumbir a la tentación de aprovecharlos en beneficio propio (por muy altruistamente que ese beneficio sea considerado). También, es fácil que esos movimientos se atomizaran (y los partidos reales tienen un incentivo para crear "partidos virtuales" alternativos que compitan entre sí), con lo que no tendrían posibilidades reales de conseguir escaños se esfumarían. Y además, también es harto difícil que consigan llamar la atención del público lo suficiente.
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Naturalmente, aunque la democracia se fundamenta (entre otras cosas) en el equilibrio de poder y en la cesión mutua de limitaciones, o sea, en la renuncia de los actores políticos a determinadas opciones, los partidos, especialmente los dos "grandes", monopolizan ilegítimamente las condiciones en que se define dicho equilibrio (o sea, las "reglas del juego"), y si hay alguna opción que les interese a ambos, la adoptarán aunque vaya en perjuicio del resto de partidos o de los ciudadanos en general. Las posibilidades de que esos grandes partidos vayan a aceptar una reforma electoral que les perjudique son mínimas, por lo tanto, pero un movimiento social potente a favor de una opción así les forzaría a, por lo menos, debatir públicamente el asunto.
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Así que te pido que te animes y te hagas miembro del club de facebook que he creado para pedir esta reforma. Cuantos más seamos, más probable será que le hagan algún caso.

16 comentarios:

  1. Hola Jesus. Hace tiempo que te leo aunque no he posteado nunca,creo.

    ¿diferentes parlamentos? ya tenemos 17 y hay quien los juzga excesivos.
    ¿un voto y medio por ciudadano? Con que tuvieramos siquiera uno sería suficiente.
    Lo de "voto en blanco, escaño vacío" parece justo aunque, como bien dices, tiene sus inconvenientes.

    Otra solución, tampoco nada original, es que las listas electorales fuesen abiertas. Los partidos presentan sus candidatos y los votantes a base de simples crucecitas elegimos a nuestros representantes. Con ello conseguimos que quienes deciden dedicarse a la política se dediquen también a sus electores y no a medrar dentro de un partido cuya estructura es de todo menos democrática.
    No alcanzo a comprender todos los inconvenientes pero sé que nos libraríamos de un plumazo de unos cuantos que no debieran de estar ahí y cuyo mérito es....¿?. No sé cuales son sus méritos.

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  2. Anele:
    yo, de hecho, reduciría el tamaño de los parlamentos regionales (con la mitad de diputados o menos, tendría que ser más que suficiente), y en el caso del parlamento nacional, la idea sería sumar el número de diputados y senadores, restarle un buen pellizco, y dividir el resultado entre el número de cámaras que quisiéramos crear.
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    Lo que no sé es a qué te refieres con lo de "si tuviéramos un voto sería suficiente"; ¿es que no lo tenemos?
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    Y sobre las listas abiertas, no me parece mal, pero tampoco creo que sea muy importante que el representante tenga "carisma"; bastante cuesta elegir unos poquitos líderes con carisma, como para tener que buscar una lista completa de tipos carismáticos.

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  3. Jesus cuenta con mi apoyo aunque no me apunte al feisbu, lo detesto.

    El tema de la estructura política de las autonomías es un tanto peliagudo, con toda esa duplicación de estructuras unas propias de un estado centralista a la francesa y otras de un estado federal; Diputaciones Provinciales, Gobiernos autonómicos,Delegaciones de Gobierno y Parlamentos autonómicos... ETC.
    A propósito de estos últimos deberían de tener cierta representación territorial en función de comarcas o municipios y no como ahora que son meras copias del Parlamento Central (El Congreso) y solo es una escenificación de la distribución por voto de los partidos. ¡Solo nos falta que ante esto a alguna lumbrera se le ocurra los senados autonómicos!

    Por otro lado no estaría mal plantearse la posibilidad de experimentar algún tipo de mecanismo de democracia directa a nivel local y municipal.

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  4. Bueno Jesús, consideras que los parlamentarios son demasiados pero yo no estoy tan segura. Si lo que se desea es que alguien mande y los demás obedezcan sobran todos, con uno es suficiente. En cambio, si consideramos que el poder reside en el pueblo español, la ratio de representatividad puede que se quede corta. Sólo conozco mi barrio, un barrio obrero en una gran ciudad española y te diré que aquí la política solo llega cada 4 años en los que se revolucionan los colegios para permitirnos votar en las urnas. Después todo se diluye un azucarillo. No tenemos ni un sólo parlamentario que se ocupe de nuestros problemas o encauce nuestras propuestas.

    Con lo de un ciudadano, un voto hacía referencia a esa famosa ley por la que los votos se parten y reparten entre los ganadores. Los blancos también. Hay un montón de votos que se pierden en la inmensidad del oceano porque se subcriben a la provincia, y unos cuantitos votos de Madrid, otros de Barcelona y otros más de Albacete bien podrían sumarse para tener representatividad.

    Con lo de las listas abiertas no se trata tanto de tener "carisma" que eso ninguno, como de saberse responsable con los electores. Si un representante hace bien su trabajo sabe que tiene muchas posibilidades de salir reelegido pero si se dedica al deporte nacional de "y tú más" pues en una legislatura te lo ventilas y punto. Además siempre seremos nosotros quienes votemos a nuestros representantes y no nos vendrán impuestos por rolletes de partido.

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  5. Anele:
    Si lo que se desea es que alguien mande y los demás obedezcan sobran todos, con uno es suficiente
    No, no deseo eso. Lo que deseo es que quienes hagan las leyes lo hagan teniendo en cuenta en la mayor medida posible las preferencias de los ciudadanos. Pero hacer las leyes es un proceso muy complicado, y si encima la ley tiene que recoger opiniones y valores muy distintos, no es algo que pueda hacer una sola persona, ni algo a lo que la mayoría nos queramos dedicar en cuerpo y alma (¡menudo coñazo!): yo podría estar animado en participar en la elaboración de algunas leyes, las que tratan sobre temas que me interesan o motivan más, pero en la mayoría de los casos, prefiero que lo hagan otros que yo haya elegido.
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    No tenemos ni un sólo parlamentario que se ocupe de nuestros problemas o encauce nuestras propuestas.
    Para eso son mejores los sistemas mayoritarios, como el británico, donde cada diputado representa a un grupo de personas determinado. Pero eso llevaría a un bipartidismo muchísimo más intenso. Creo que con el sistema de VBEV los políticos se preocuparían mucho más de que los electores estuvieran contentos con ellos.
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    los votos se parten y reparten entre los ganadores. Los blancos también
    Es que no es así. Primero, ahora mismo, los votos en blanco DIRECTAMENTE NO SE CUENTAN (no es que "se sumen al ganador", o algo así).
    Lo malo es la regla de D'Hont, que hace difícil conseguir escaños a partidos con pocos votos. Pero un sistema de "el diputado de mi circunscripción" hace eso no difícil, sino IMPOSIBLE.
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    Sobre las listas abiertas, pienso que el sistema VBEV tiene precisamente esa virtud: si un partido sabe que, por presentar gente que no te gusta, puedes votar en blanco, ya se preocupará de poner a gente que sí te guste, y de ir a "cuidar" a sus electores durante toda la legislatura, y no sólo en campaña electoral.

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  6. Hay poca tradición en España de castigar con votos nulos o blancos, y ocurre cuando Batasuna no se puede presentar a las elecciones.

    Con todo, sería de esperar que, de existir la opción con las consecuencias que propones, se usara más veces.

    No sólo haría más difícil las mayorías cualificadas, sino la absoluta también.

    Imaginemos que algunos de los que votaron al PSOE en las anteriores, en lugar de votar al PP votan en blanco y lo demás sigue igual. El PP deja de tener mayoría absoluta y necesita pactos para todo aquello que requiera la mitad más uno de los votos del parlamento.

    Un parlamento para cada tipo de problema no implica multiplicar el número de diputados. Cada diputado pertenecería a todos los parlamentos que pudiera.

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  7. Imaginemos que algunos de los que votaron al PSOE en las anteriores, en lugar de votar al PP votan en blanco y lo demás sigue igual. El PP deja de tener mayoría absoluta y necesita pactos para todo aquello que requiera la mitad más uno de los votos del parlamento.

    Hola Jose Luis, no entiendo bien tu propuesta. El voto en blanco no cuenta pero sí tiene un coste adicional sobre los dichosos porcentajes. Si cogemos X votos del PSOE y los blanqueamos nos encontramos que el porcentaje de votos válidos del PP es mayor, luego le corresponderán más escaños. Y no sólo eso, sino que al disminuir el número de votos efectivos, estos porcentajes aumentan para el resto de los partidos siéndoles muchos más difícil conseguir su escaño y consecuentemente facilitándoles la mayoría absoluta al PP.

    No digo que el voto en blanco-escaño vacio que propone Jesús sea mala idea aunque tampoco estoy muy segura de que eso solucionase algo. Lo que a mí me gustaría es tener una mayor representatividad, no menor, y que tuviese que haber consenso en las decisiones políticas y no veo que eso se pueda conseguir con escaños vacíos. ¿Qué los representantes serían más responsables? Quizás, pero seguiríamos manteniendo un bipartidismo que no me gusta y no comparto.

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  8. Ainsss, el primer párrafo debería ir en cursiva y es de Jose Luis, todavía no sé muy bien cómo funciona ésto.

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  9. Anele:
    a mí me parece también muy bien que haya una mayor representatividad, o mejor dicho, una mayor proporcionalidad entre el porcentaje de escaños y el porcentaje de votos obtenidos. Pero eso va en dirección opuesta a lo de pedir que "MI diputado me represente a MÍ": la mayor proporcionalidad se conseguiría con una circunscripción única (una lista para todo el país), donde no hay "el diputado de Vallecas", o algo así. En cambio, si quieres que haya "el diputado de Vallecas", entonces hay que elegir UN diputado en Vallecas POR EL SISTEMA MAYORITARIO, es decir, que TODOS los votos emitidos en Vallecas y que no han ido al que ha salido elegido, pues no cuentan en absoluto.

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  10. Anele:

    No estaba haciendo una nueva propuesta, sino dándole vueltas a la de Jesús. Es cierto que si parte de los votos del PSOE se quedan en el PSOE y parte van a votos en blanco, la suma de los escaños de PSOE más blanco será menor que la del PSOE ahora, por aquello de la regla de d'Hont.

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  11. Eso hacemos todos, Jose Luis, darle vueltas a la propuesta de Jesús y tratar de mejorar lo que tenemos, que es mejorable y mucho.

    Sin duda tienes razón, pero el problema principal que yo veo es que la clase política cada vez está más lejos de la voluntad popular y no puedo concebir una democracia cuya única participación ciudadana se limite a depositar un voto en las urnas cada 4 años. Y eso es lo que tenemos hoy. Iniciativas populares las hay, de hecho estoy todo el día firmando propuestas de asociaciones y particulares para elevarlas al congreso, el problema es que no hacen caso.

    Es posible y deseable que el VBEV obligue a los partidos a elegir representantes más afines a la voluntad popular pero sigo pensando que eso no soluciona el problema del bipartidismo ni el hecho de que las minorías estén mejor representadas. Quizás aumentar el número de diputados a 400, algo que sí contempla la ley permita una mayor representatividad sin tener que renunciar a la circunscripción electoral. No me gustaría que un diputado de Vallecas decidiera sobre los asuntos que atañen a mi comunidad.

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  12. Anele:
    mi propuesta no es incompatible, sino lo contrario, con aumentar la proporcionalidad de la representación. Me parece bien que las minorías esten representadas según la proporción de votos que hayan obtenido (pero no más, por otro lado). Tampoco es incompatible con el hecho de que haya más decisiones que se tuvieran que tomar por referendum.
    Lo que no veo claro es lo que dices del diputado de Vallecas: se supone que es el congreso entero el que tiene que decidir las leyes, con diputados de Vallecas, de Vigo o de Ceuta.

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  13. La Constitución dice en su 69 que la circunscripción electoral es la provincia.
    Al hecho de que la circunscripción sea la provincia le sucede algo parecido a que sea por distritos. Muchos votos de los que van dirigidos a partidos más minoritarios se pierden y por ello existen propuestas que defienden el hecho de renunciar a la circunscripción a favor de una mayor proporcionalidad en las elecciones. Esta medida puede parecer justa para partidos minoritarios como IU, que contando con más votos que CIU, PNV y ERZ, tiene menos diputados, pero sería injusta para las provincias más deshabitadas que perdería la asignación inicial que se le concede. Así, nos encontraríamos con que las zonas más pobladas como Madrid o Barcelona tendrían también más representantes y las decisiones que se tomasen en el Congreso atenderían todavía más a las mayorías electorales (por aquello de que a los 4 años tienen que votar de nuevo). Teruel, por ejemplo, dejaría de existir. Otra vez.

    En cambio, si dejamos estar esa circunscripión electoral, que me parece justa para que todas las nacionalidades y regiones tengan voz, entonces estaría bien aumentar el número de diputados para que esos votos que se pierden, se perdieran un poco menos. Eliminaríamos también la falacia del “voto útil”, que es el más inútil de todos los votos.

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  14. Y sin embargo......en vez de mantener 350 inútiles nos encontraríamos con 400.

    Penita, pena.

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