Hacen perdonar sus pecados de formas igualmente extravagantes. Por ejemplo, Samuel Barber envió su Adagio para Cuerdas a Toscanini, quien devolvió la partitura sin comentarios. Barber se mosqueó, pero en realidad, Toscanini había memorizado la partitura.
Hay muchas anécdotas sobre hazañas de este tipo. El Adagio es relativamente breve y "comprimible", pero se cuenta lo mismo sobre la ejecución de La Pasión Según San Mateo por Mendelssohn.
Hace poco Eduardo Robredo comentaba (no recuerdo dónde) sobre lo innecesaria que era la gesticulación al tocar música. Creo, sin embargo, que un músico medianamente adiestrado utiliza mecanismos más propios de la memoria muscular para almacenar información, ya sea mediante asociaciones o directamente. De ser cierto, sería natural reactivar esos recuerdos mediante gestos. A mí, de niño, me resultó muy sencillo memorizar los algoritmos para resolver el cubo de Rubik asignando mentalmente tonos a las acciones básicas de transformación. Es más complicado memorizar RUR-UDDR, digamos, que una melodía equivalente, por absurda que suene. Y establecer un enlace entre esa memoria y las acciones manuales es elemental.
HE ESTADO LEYENDO... (con nota). Lista iniciada en diciembre de 2009.
181. The number sense. Stanislas Deahene. Interesante exposición sobre la psciología y neurología del pensamiento matemático, aunque no se esperen much filosofía profunda. (7)
180. The Ego Tunnel: The Science of the Mind and the Myth of the Self. Thomas Metzinger. Fascinante exposición sobre el estudio científico de la conciencia y sus repercusiones éticas y sociales. (8)
179. An introduction to the philosophy of mathematics. Marc Colyvan. Tremendamente claro, aunque no se mete en muchos berenjenales. (8)
178. Yo confieso. Jordi Cabré. Estupenda, en la trama y en la escritura; lástima que del resto de España sólo parezca que existe Franco. (8,5)
177. Following the rules. Joseph Heath. Demasiado moralista, aunque razonable. (6)
176. La vida bajo escrutinio. Antonio Diéguez. La mejor introducción en castellano a la filosofía de la biología, con la claridad característica de este autor. (8)
175. The music instinct. Philip Ball. Introducción bastante clara a por qué sabemos tanto de música incluso los legos, y muchas más cosas. (7)
174. Radicales libres. La anarquía secreta de la ciencia. Michael Brooks. Filosófica y sociológicamente trivial, aunque con algunas anécdotas interesantes. Políticamente más incisivo. (6)
173. La entropía desvelada. Arieh Ben-Naim. Muy instructivo, aunque no explica bien el problema de la flecha del tiempo. (6)
172. La delicadeza. David Foenkinos. Cursi, pero agradable y fácil de leer. (6)
171. Los pentáculos de Turing. Enrique Alonso. Proyecto de novela de misterio basada en una supuesta conexión entre Turing y Gödel. (7)
170. Sin noticias de Gurb. Eduardo Mendoza. Tronchante relectura, casi veinte años después.
169. Second Nature. George Edelman. Típico ejemplar de la especie "reflexiones filosóficas seniles de una eminencia en lo suyo". Al menos, es breve. (4)
168. Yo! and Lo! The pragmatic topography of the space of reasons.. Rebecca Kukla y Mark Lance. Algunas ideas muy originales, pero bastantes triviales también. (7)
167. Beethoven: the ninth symphony. David Benjamin Levy. Polifacética monografía sobre esta obra cumbre. Un poco demasiado técnica a ratos, pero no hay más remedio. (7).
166. Between saying and doing. Robert Brandom. O sea, "del dicho al hecho". Simplemente genial. (9)
165. Beethoven, the universal composer. Edmun Morris. Interesante, aunque demasiado ligera. (6)
164. El contable hindú. David Leavitt. Apasionante novela sobre el matemático G.H. Hardy y la homosexualidad en Inglaterra hace un siglo, con la excusa de Ramanujan. (8)
163. No turning back. Richard Ellis. Una monocorde divagación sobre la extinción de las especies. (3,5)
162. The rejection of continental drift. Naomi Oreskes. Una historia de la geología (sobre todo en USA) de fines del XIX a mediados del XX, y por qué se rechazó la teoría de Wegener durante décadas. (7)
2 comentarios:
Por favor dar publicidad, estas cosas también pasa en España, no siempre tiene que ser 'los malos los protagonistas'.
Desde el Mercado Central de Valencia la emoción a flor de piel.
http://www.youtube.com/watch?v=Ds8ryWd5aFw
Al final hay cartelito con un mensaje en este flasmod.
Feliz año nuevo.
Hacen perdonar sus pecados de formas igualmente extravagantes. Por ejemplo, Samuel Barber envió su Adagio para Cuerdas a Toscanini, quien devolvió la partitura sin comentarios. Barber se mosqueó, pero en realidad, Toscanini había memorizado la partitura.
Hay muchas anécdotas sobre hazañas de este tipo. El Adagio es relativamente breve y "comprimible", pero se cuenta lo mismo sobre la ejecución de La Pasión Según San Mateo por Mendelssohn.
Hace poco Eduardo Robredo comentaba (no recuerdo dónde) sobre lo innecesaria que era la gesticulación al tocar música. Creo, sin embargo, que un músico medianamente adiestrado utiliza mecanismos más propios de la memoria muscular para almacenar información, ya sea mediante asociaciones o directamente. De ser cierto, sería natural reactivar esos recuerdos mediante gestos. A mí, de niño, me resultó muy sencillo memorizar los algoritmos para resolver el cubo de Rubik asignando mentalmente tonos a las acciones básicas de transformación. Es más complicado memorizar RUR-UDDR, digamos, que una melodía equivalente, por absurda que suene. Y establecer un enlace entre esa memoria y las acciones manuales es elemental.
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