A riesgo de parecer un ludita, un viejo reaccionario y un nostálgicos diré que el frikismo futurista de este tío no me impresiona demasiado.
Esa reverencia supersticiosa a la tecnología me parece puro chamanismo y pensamiento mágico.
Como dice SSE, parecen vivir en otro mundo, uno en donde complejos problemas de estabilidad social y económica, corrupción endémica, desgobierno de la ley, conflictos étnicos, desigualdades, etc. todo se resuelve gracias a brainstorimings colectivos en los que, no sabemos cómo, se manifiesta la sabiduría de las masas interconectadas.
No, los problemas no son muy distintos a los de otras "eras": la estupidez humana, con sus prejuicios y manías de siempre. Ningún orden sociotecnológico espontáneo lo va a enmendar.
Es lo bueno de haber estado siempre en medios académicos y think tanks y no en empresas y en el mundo real.
Que hay cosas que son ciertas: la importancia del trabajo en equipo, tener un buen número de buenas relaciones personajes y profesionales (ahora lo llamamos redes sociales pero es lo mismo), y lo que ellos quieran, pero luego a la hora de la verdad hay que andar con pies de plomo con el "quítate tú pa ponerme yo" y el "eso que me has dicho en confidencia lo saco yo antes en un artículo y no sólo te jodes sino que además si quieres seguir esa línea de investigación tendrás que citarme a mí como fuente".
Yo creo que han visto demasiado Star Trek, que son todos muy majos, muy altruistas y lo hacen todo por amor al arte.
Bueno, yo es que no me entero qué es exactamente sabiduría sin conocimientos.
Para alcanzar decisiones efectivas o buenas ideas siempre ha hecho falta un esfuerzo colectivo: ninguna buena decisión o idea lo es hasta que no ha resistido la crítica de otros. Pero siempre hace falta cierto esfuerzo intelectual, no vale con ser licenciado en la Wikipedia University, y sobretodo uno se hace responsable individualmente de la idea, tanto si es buena, cuando naturalmente espera recibir una compensación por su aportación, como si no lo es.
Efectivamente, los académicos reciben sus sueldos sin que eso les impida tener un desdén platónico-aristocrático por el vivir del esfuerzo intelectual propio.
No digo que el alcance de la cultura del open source y demás en otras áreas no vaya a ser interesante, pero es más modesta de lo que se sugiere.
Para alcanzar decisiones efectivas o buenas ideas siempre ha hecho falta un esfuerzo colectivo: ninguna buena decisión o idea lo es hasta que no ha resistido la crítica de otros.
Sí, es cierto. Pero en el "mundo real" que yo conozco, las buenas ideas suelen ser cuánticas, discretas o binarias: existen, o no existen. No se construyen acumulativamente, excepto las que se le ocurrirían a cualquiera. Dos imbéciles con un 80 de IQ no hacen un genio con 160.
Si la creatividad (que es importante para cargarte a la competencia) fuese algo que se lograse mecánicamente, como pretenden los "expertos", perdería su valor.
El genio nace, no se hace.
O como dijo Nuestro Salvador, el Judío Zombie: "a quien tenga, se le dará más, y a quien no tenga, se le quitará". Creo que el zombie se refería a la fe o alguna chorrada de esas, pero Sus Palabras encajan mejor aplicadas a los dones cognitivos.
HE ESTADO LEYENDO... (con nota). Lista iniciada en diciembre de 2009.
181. The number sense. Stanislas Deahene. Interesante exposición sobre la psciología y neurología del pensamiento matemático, aunque no se esperen much filosofía profunda. (7)
180. The Ego Tunnel: The Science of the Mind and the Myth of the Self. Thomas Metzinger. Fascinante exposición sobre el estudio científico de la conciencia y sus repercusiones éticas y sociales. (8)
179. An introduction to the philosophy of mathematics. Marc Colyvan. Tremendamente claro, aunque no se mete en muchos berenjenales. (8)
178. Yo confieso. Jordi Cabré. Estupenda, en la trama y en la escritura; lástima que del resto de España sólo parezca que existe Franco. (8,5)
177. Following the rules. Joseph Heath. Demasiado moralista, aunque razonable. (6)
176. La vida bajo escrutinio. Antonio Diéguez. La mejor introducción en castellano a la filosofía de la biología, con la claridad característica de este autor. (8)
175. The music instinct. Philip Ball. Introducción bastante clara a por qué sabemos tanto de música incluso los legos, y muchas más cosas. (7)
174. Radicales libres. La anarquía secreta de la ciencia. Michael Brooks. Filosófica y sociológicamente trivial, aunque con algunas anécdotas interesantes. Políticamente más incisivo. (6)
173. La entropía desvelada. Arieh Ben-Naim. Muy instructivo, aunque no explica bien el problema de la flecha del tiempo. (6)
172. La delicadeza. David Foenkinos. Cursi, pero agradable y fácil de leer. (6)
171. Los pentáculos de Turing. Enrique Alonso. Proyecto de novela de misterio basada en una supuesta conexión entre Turing y Gödel. (7)
170. Sin noticias de Gurb. Eduardo Mendoza. Tronchante relectura, casi veinte años después.
169. Second Nature. George Edelman. Típico ejemplar de la especie "reflexiones filosóficas seniles de una eminencia en lo suyo". Al menos, es breve. (4)
168. Yo! and Lo! The pragmatic topography of the space of reasons.. Rebecca Kukla y Mark Lance. Algunas ideas muy originales, pero bastantes triviales también. (7)
167. Beethoven: the ninth symphony. David Benjamin Levy. Polifacética monografía sobre esta obra cumbre. Un poco demasiado técnica a ratos, pero no hay más remedio. (7).
166. Between saying and doing. Robert Brandom. O sea, "del dicho al hecho". Simplemente genial. (9)
165. Beethoven, the universal composer. Edmun Morris. Interesante, aunque demasiado ligera. (6)
164. El contable hindú. David Leavitt. Apasionante novela sobre el matemático G.H. Hardy y la homosexualidad en Inglaterra hace un siglo, con la excusa de Ramanujan. (8)
163. No turning back. Richard Ellis. Una monocorde divagación sobre la extinción de las especies. (3,5)
162. The rejection of continental drift. Naomi Oreskes. Una historia de la geología (sobre todo en USA) de fines del XIX a mediados del XX, y por qué se rechazó la teoría de Wegener durante décadas. (7)
5 comentarios:
Bueno, a lo mejor él y sus amigos viven en un mundo así y a donde ellos van a tener brainstormings eruditos pasa lo que él dice.
En el 99% de los casos lo más interesante que se dice en un debate de mente colectiva es PRIME y MELAFO.
A riesgo de parecer un ludita, un viejo reaccionario y un nostálgicos diré que el frikismo futurista de este tío no me impresiona demasiado.
Esa reverencia supersticiosa a la tecnología me parece puro chamanismo y pensamiento mágico.
Como dice SSE, parecen vivir en otro mundo, uno en donde complejos problemas de estabilidad social y económica, corrupción endémica, desgobierno de la ley, conflictos étnicos, desigualdades, etc. todo se resuelve gracias a brainstorimings colectivos en los que, no sabemos cómo, se manifiesta la sabiduría de las masas interconectadas.
No, los problemas no son muy distintos a los de otras "eras": la estupidez humana, con sus prejuicios y manías de siempre. Ningún orden sociotecnológico espontáneo lo va a enmendar.
Es lo bueno de haber estado siempre en medios académicos y think tanks y no en empresas y en el mundo real.
Que hay cosas que son ciertas: la importancia del trabajo en equipo, tener un buen número de buenas relaciones personajes y profesionales (ahora lo llamamos redes sociales pero es lo mismo), y lo que ellos quieran, pero luego a la hora de la verdad hay que andar con pies de plomo con el "quítate tú pa ponerme yo" y el "eso que me has dicho en confidencia lo saco yo antes en un artículo y no sólo te jodes sino que además si quieres seguir esa línea de investigación tendrás que citarme a mí como fuente".
Yo creo que han visto demasiado Star Trek, que son todos muy majos, muy altruistas y lo hacen todo por amor al arte.
Bueno, yo es que no me entero qué es exactamente sabiduría sin conocimientos.
Para alcanzar decisiones efectivas o buenas ideas siempre ha hecho falta un esfuerzo colectivo: ninguna buena decisión o idea lo es hasta que no ha resistido la crítica de otros. Pero siempre hace falta cierto esfuerzo intelectual, no vale con ser licenciado en la Wikipedia University, y sobretodo uno se hace responsable individualmente de la idea, tanto si es buena, cuando naturalmente espera recibir una compensación por su aportación, como si no lo es.
Efectivamente, los académicos reciben sus sueldos sin que eso les impida tener un desdén platónico-aristocrático por el vivir del esfuerzo intelectual propio.
No digo que el alcance de la cultura del open source y demás en otras áreas no vaya a ser interesante, pero es más modesta de lo que se sugiere.
Para alcanzar decisiones efectivas o buenas ideas siempre ha hecho falta un esfuerzo colectivo: ninguna buena decisión o idea lo es hasta que no ha resistido la crítica de otros.
Sí, es cierto. Pero en el "mundo real" que yo conozco, las buenas ideas suelen ser cuánticas, discretas o binarias: existen, o no existen. No se construyen acumulativamente, excepto las que se le ocurrirían a cualquiera. Dos imbéciles con un 80 de IQ no hacen un genio con 160.
Si la creatividad (que es importante para cargarte a la competencia) fuese algo que se lograse mecánicamente, como pretenden los "expertos", perdería su valor.
El genio nace, no se hace.
O como dijo Nuestro Salvador, el Judío Zombie: "a quien tenga, se le dará más, y a quien no tenga, se le quitará". Creo que el zombie se refería a la fe o alguna chorrada de esas, pero Sus Palabras encajan mejor aplicadas a los dones cognitivos.
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