13 de mayo de 2011

FÍSICA CUÁNTICA Y CONCIENCIA: DESMINTIENDO EL ROMANCE (1)



Tal como anunciaba en la lista de lecturas, voy a iniciar una pequeña serie de entregas dedicadas al problema de la medición cuántica, inspirado por la lectura de El enigma cuántico. Encuentros entre la física y la conciencia, de Bruce Rosenblum y Fred Kuttner. En particular, voy a discutir la tesis (ampulosamente presentada en el libro como "el gran secreto" de la física cuántica, un secreto a voces, en todo caso) de que la conciencia desempeña un papel causal relevante en la "creación de la realidad", o que "los hechos no son reales hasta que no son observados por un sujeto consciente". Por supuesto, esta tesis no forma parte de la teoría cuántica como tal (en la que la "conciencia" no es un elemento que aparezca por ningún lado), sino que es una mera interpretación filosófica (es decir, incontrastable) de la teoría, entre varias interpretaciones posibles, y no la más aceptada. Naturalmente, es posible que en el futuro esa interpretación dé lugar a predicciones contrastables (fenómenos cuánticos que no podrían ocurrir si la conciencia no fuera la que los causase), y entonces se convertirá en una verdadera teoría científica; pero ese momento no ha llegado aún, por lo que yo sé.
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A lo que voy a dedicarme en esta serie de entradas es a mostrar algunos argumentos por los que la interpretación "mentalista" de la mecánica cuántica es implausible. Vaya desde el principio mi reconocimiento de mi carácter meramente amateur en este terreno, así que agradeceré que cualquiera con mejores conocimientos que los míos me señale los errores que pueda tener mi argumentación.
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Empecemos reconociendo lo obvio, pero a menudo olvidado: la interpretación mentalista de la física cuántica es sencillamente una clase de fenomenismo o idealismo, siendo la forma más conocida de éste la que le dio George Berkeley: "ser es ser percibido", y como tal, es perfectamente compatible con la física clásica, no recibe ni más ni menos apoyo por el hecho de que ésta tenga que ser sustituida por la física cúantica. Es decir, también podemos INTERPRETAR la física clásica, la tectónica de placas, la lingüística hitita o la entomología de manera fenomenista: sólo existe lo que se observa, y lo que se observa ocurre COMO SI esas teorías fueran verdaderas. El fenomenismo (o el relativismo epistemológico, según el cual TODO lo que alguien cree o ha creído alguna vez es verdad) es, por supuesto, imposible de refutar empíricamente, pero es sumamente insatisfactorio considerado como EXPLICACIÓN de por qué las cosas nos parecen ser como nos parecen ser, como he venido argumentando en una entrada reciente (además de que es una posición muy intestable, pues no hay motivo por el que detenerse en él y no caer hasta el solipsismo del aquí y el ahora).
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Consideremos el siguiente ejemplo: en mi escritorio hay un cajón dedicado a guardar folios. ¿Cuántos folios hay en mi cajón en el momento en que he escrito esta frase? (momento en el que no hay nadie sacando ni metiendo folios del cajón) El fenomenismo radical dirá que no hay un número determinado de folios en mi cajón, es decir, que para todo número n igual o mayor que 0, la frase "en ese momento había n folios en mi cajón" es FALSA, y que SÓLO al contarlos conscientemente es cuando HAY el número de folios que resulta de la cuenta (olvidemos la complicación que supondría tener en cuenta la posibilidad de que los esté viendo pero no contando). Naturalmente, como la única forma de saber cuántos folios había es contándolos, es obvio que, hasta que no los contamos (de alguna manera), no sabemos cuántos hay. Pero la cuestión es si hay un número determinado de folios cuando nadie los cuenta.
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El hecho es que cuando contamos los folios, nos podemos equivocar, o al menos, puede ocurrir que si los contamos varias veces, obtengamos resultados diferentes. La distribución estadística de esos resultados es un hecho empírico (bueno, al menos cuando alguien se molesta en apuntarlos), y podemos preguntarnos por qué ocurre ese hecho, es decir, por qué la distribución que sale es la que sale (pongamos, p.ej., que la media de la distribución es 457 folios, y la mayoría de los resultados están etre 450 y 465, con unos poquitos resultados por debajo o por encima). Pues bien el fenomenalismo no tiene una explicación para este hecho, es decir, no puede señalar NINGUNA HIPÓTESIS a partir de la cual podamos entender la razón por la que casi siempre nos salen alrededor de 457 folios cuando los contamos; es decir: no podemos inferir ese resultado a partir de la hipótesis de que "para todo número n igual o mayor que 0, la frase 'en ese momento había n folios en mi cajón' es FALSA cuando nadie los cuenta". En cambio, la hipótesis de que HAY un número de folios Y NO OTRO en mi cajón aunque nadie los cuente, y ese número es cercano a 457 (junto con nuestro conocimiento de los tipos de errores que podemos cometer y sus posibles causas), explica por qué la distribución de resultados de nuestras cuentas es la que es.
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Como digo, esta discusión puede plenamente darse en el marco de la física clásica. La física cuántica, según algunos, nos ha dado razones para pensar que, si no todos los hechos (y algunos creen que sí, que en TODOS los casos), al menos en algunos casos la realidad no está determinada "hasta que no la observamos conscientemente". Lo que voy a intentar argumentar en las próximas entradas es que lo que se sigue de la física cuántica es SÓLO que algunos hechos no están completamente determinados HASTA QUE NO OCURRE ALGUNA OTRA COSA, pero que esa "otra cosa" no tiene NADA que ver con la observación consciente, o con los poderes de la mente humana.
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Más:
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22 comentarios:

  1. El problema es el colapso de la función de onda. En física cuántica los sistemas físicos se rigen por esa cosa denominada "función de onda" que no es, en "realidad", nada físico. Solamente se pasa al mundo "real" cuando se pretende medir, entonces la función de onda colapsa a un "valor", que es el que se anota y el que tiene significado físico.

    ¿Es la conciencia la que produce el colapso? Da la impresión de que esta es una extrapolación un tanto alegre, pero la intepretación oficial es que es el "observador", sea lo que sea eso, el que provoca el colapso. ¿Es el "observador" lo mismo que la "conciencia"? ¿Tienen estos dos términos alguna diferencia sustancial o solamente es una forma de hablar? ¿Que la función de onda colapse implica "crear la realidad"?

    Hay que tener en cuenta también que la física cuántica es una construcción teórica, enormemente exitosa, pero tal vez muy dada a que la gente se raye mucho. ¿Son las teorías imágenes "reales" de la realidad o son construcciones matemáticas para explicar de forma pragmática lo que se observa? Si nos posicionamos en la segunda opinión, que es la mía, todo esto no tiene sentido, especialmente si tenemos en cuenta que la Física Cuántica se aplica a objetos atómicos. Más allá es compatible con la física clásica pero no tiene sentido hablar de funciones de onda.

    Es decir, la comparación con la física clásica no es (muy) válida. En la física clásica no hay cosas tales como la función de onda y desde luego, la probabilidad NO es inherente al proceso. En física cuántica, sí.

    En la Revista |Quanto> vamos a publicar en las próximas semanas algún artículo (rayado) sobre este tema, espero que los leas, jejeje.

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  2. Un gran libro el que inspira este post. Recomendable por cierta apertura mental de los autores que no suele darse en otros títulos sobre este tema. En cualquier caso, y como apunta eulez, el problema se halla en la función de onda pero lo que, al menos desde mi punto de vista, resulta muy obvio, es que si la realidad la crea un observador (llámese pedrito o contador geiger) el universo tiene la suficiente edad como para que ese observador sea irrelevante. En otras palabras, si no existía un observador hace 12000 millones de años, ¿qué nos atribuye ahora ese papel tan de suma importancia? Tal y como aventuró eistein, y en el libro está reflejado maravillosamente su postura: la mecánica cuántica sólo es una parte de la visión, falta algo más.
    Un saludo y felicitaciones por el blog.

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  3. Hola:

    El "colapso" de la funcion de onda se produciria por la interaccion entre el objeto cuantico y su interaccion con todos los demas objetos cuanticos "medio ambiente".
    Sin ninguna "mente" interviniendo en el proceso.

    Recomiendo leer sobre "decoherencia" que es la teoria que formula esto de manera rigurosa.

    Tambien hay varias argumentaciones de M. Bunge (que ademas es físico) contra la interpretacion de copenhague.

    Saludos
    Kewois

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  4. Mi argumento favorito en contra de que la consciencia sea la que “cree” la realidad es evolutivo. Según la teoría de la evolución el ser humano surgió mediante un proceso de evolución pasando por varias especies de seres vivos a partir de seres unicelulares sin consciencia. En un proceso tan progresivo, parece extravagante que la consciencia haya surgido de repente, creando la realidad en ese momento.

    Es una hipótesis extravagante también porque les haría difícil el trabajo a los astrofísicos y cosmólogos. Difícilmente podrían estudiar fenómenos allí donde no hay ninguna consciencia para observarlos como el núcleo de una estrella, el interior de un agujero negro o el big bang.

    La consciencia no es necesaria operativamente. Podemos crear un laboratorio cuántico automático con ordenadores que recopilen los resultados de las mediciones. Los resultados obtenidos concordarían con los de la mecánica cuántica y habrían sido recogidas por máquinas. La hipótesis de que la consciencia juega un papel es innecesaria, aunque desde luego no contradictoria. Pero si es innecesaria podemos prescindir de ella sin ningún problema.

    En el caso del laboratorio cuántico juega un papel importante la Decoherencia Cuántica. Si tenemos un aparto macroscópico midiendo una propiedad (observable) de un sistema cuántico microscópico, la interacción entre el aparato macroscópico y el sistema microscópico hará que el estado cuántico del sistema microscópico pierda su coherencia y se comporte (después de la medida) como si la propiedad fuese una propiedad clásica a la que se le puede asignar un valor. Es decir, que una vez efectuada la interacción con un sistema macroscópico la propiedad del sistema microscópico tiene ya un valor. Otra manera de decirlo sería que su realidad (la de esa propiedad) está determinada. Para determinar esa propiedad no necesitamos consciencia sino interacción con un sistema macroscópico.

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  5. Lo mismo tiene razón Kant: no tenemos ni puñetera idea de lo que la realidad es en sí misma. Creamos modelos para interpretarla, pero esos modelos dependen a su vez de las estructuras de nuestra mente, histórica y evolutivamente configuradas.

    Cuando nos encontramos con parcelas de la realidad para las que las estructuras de nuestra sensibilidad y entendimiento no están hechas (por ejemplo: lo que ocurre dentro de un átomo o la forma y desarrollo del Universo, con mayúsculas), los conceptos que dependen de esas estructuras resultan simplemente inadecuados.

    Por tanto, no es necesaria la hipótesis de que la realidad sea creada por la conciencia. Basta con suponer que, sin ésta, aquélla sería una cosa completamente distinta y difícilmente imaginable para nosotros. De manera que el hecho de que haya siempre 457 folios prueba la estabilidad de la conciencia en su actividad perceptiva y cognitiva.

    Algo parecido ocurre con conceptos como "espacio" y "tiempo". Que sólo sirvan para explicar ciertas parcelas de la realidad, y no cómo, por ejemplo, se expande el universo si no es sobre un espacio-tiempo preexistente, sugiere que la realidad no es, lo que se dice "en sí misma", ni espacial ni temporal, sino algo -me temo- sumamente raro para que alguna vez pueda ser comprendida por los seres humanos.

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  6. Como se ha dicho antes, la decoherencia cuántica desmonta toda relación entre conSciencia y mecánica cuántica.

    La teoría de Penrose y Hammeroff propone, básicamente, que la explicación última de la consciencia humana se da a nivel cuántico, concretamente en la superposición de las conformaciones de los componentes de los microtúbulos (las proteínas que mantienen la estructura de las neuronas). No creo que sea cierta.La explicación más plausible debe encontrarse en las ondas cerebrales y en el comportamiento caótico de los circuitos neuronales. O sea, podemos hablar de redes, neuronas, sinapsis, neurotrasmisores, ondas, etcétera, pero no creo que haya que profundizar en las partículas más pequeñas que componen la materia orgánica e INORGÁNICA (el nivel cuántico de la materia).

    Experimentadamente es casi imposible que efectos cuánticos jueguen un papel determinante en los procesos de la mente.

    Por el tamaño (número de partículas) y temperatura a la que se encuentra el cerebro es casi imposible que dichos efectos cuánticos se mantengan y, por lo tanto, que permitan explicar la consciencia. La consciencia se genera en las redes neuronales (en el bucle tálamo-cortical, concretamente), no en las partículas subátomicas de la materia.

    La función de onda rige el mundo subátomico observable en el microscopio desde la mente mascroscópica (que puede ser una ilusión óptica, también).-

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  7. Pues bien el fenomenalismo no tiene una explicación para este hecho, es decir, no puede señalar NINGUNA HIPÓTESIS a partir de la cual podamos entender la razón por la que casi siempre nos salen alrededor de 457 folios cuando los contamos

    Hombre, hipótesis puede tener muchas. Por ejemplo: que la conciencia del contador está influida por el primer resultado. O que la conciencia de cualquier contador está influida por el ojo de buen cubero, que le hizo estimar que el montón tendrá entre 400 y 500 folios. O que la conciencia del primer contador influye en el montón de folios. Por hipótesis, que no quede.

    Lo que realmente supone un problema para el fenomista es explicar por qué se toma la molestia de contar los folios dos veces, cuando con la primera ya "ha creado" un número muy aceptable.

    O dicho de otro modo: el problema del fenomista no es defender su teoría, que tiene toda la pinta de ser irrefutable, sino creérsela el mismo.

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  8. Por lo discutido aquí estos días, tengo la impresión de que, para los fenomistas tipo "mis creencias determinan eso que los prosaicos realistas llaman realidad", lo más complicado de explicar es por qué a veces ocurren cosas que nadie se esperaba, en las que nadie creía.

    Pero seguro que incluso para estas aparentes objeciones puede urdirse, con algo de paciencia y de buena voluntad, una hipótesis esclarecedora y poética a partes iguales.

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  9. En definitiva lo que hace Jesús es hablar por no callar. La interpretación de que un observador consciente produce la realidad es una interpretación como otra. Los físicos llevamos décadas dándole vueltas y no nos ponemos de acuerdo. Se podría decir que es cuestión de gustos.

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  10. Anonimo,

    En definitiva lo que hace Jesús es hablar por no callar. La interpretación de que un observador consciente produce la realidad es una interpretación como otra.

    No exactamente, o no necesariamente. Las entradas de Jesus (esta es solo la primera de una serie) pueden mostrar que la interpretacion idealista tiene ciertos aspectos problematicos o dificilmente digeribles para algunos de sus partidarios en los que estos no habian reparado.

    Sin salirnos de esta primera entrada, por ejemplo, Jesus muestra que el idealismo cuantico puede extenderse de forma natural al mundo macroscopico con consecuencias posibles pero muy inverosimiles. En concreto, muestra que los partidarios de esa doctrina estan obligados a ofrecer una hipotesis que explique la sospechosa constancia, la tenacidad, de ciertos resultados.

    Asi, si los idealistas no aceptan las hipotesis de emergenecia que yo he propuesto mas arriba y no logran alumbrar ninguna mejor, o incluso si simplemente no habian caido en la cuenta de que era necesaria una hipotesis especial para explicar esos fenomenos, es posible que pasen a pensar que su interpretacion es menos consistente que las otras.

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  11. Aparte, por supuesto, de que este tipo de reflexiones suelen suscitar por el camino otras reflexiones que pueden ser profundas y valiosas.

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  12. Acabo de enterarme, con unos quince años de retraso, de que se han realizado experimentos equivalentes al del gato de Schrödinger que han permitido "observar" la superposición de estados.

    ¿Alguien sabe si esto es cierto?

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  13. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  14. He entrado en el catálogo de las bibliotecas de la Comunidad de Madrid para ver si tenían el libro de Rosenblum y Kuttner. De los tres ejemplares que aparecen, sólo está disponible el de Vallecas. Los de Acuña y Latina fueron prestados el 24 de agosto... el día que se publicó esta entrada.

    Qué poder de convocatoria, Jesús. Enhorabuena de verdad.

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  15. A lo peor no os interesa, pero por si acaso y como no he visto comentarios al respecto, creo que puede ser interesante añadirlo :-)

    [Eduard Punset entrevistó a Vlatko Vedral, investigador de la Universidad de Oxford, y charlaron sobre los secretos del mundo subatómico. http://bit.ly/La_incertidumbre_del_universo_cuantico

    Sl2 :-)

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  16. Que no hay ningun colapso leches, decoherencia

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  17. Hay un error de base en el artículo.
    Desde un punto de vista idealista los folios tan sólo existen cuando se piensa en ellos. Es la conciencia la que les da cualidad de existencia a través del pensamiento.
    ¿Existen antes de ser pensados? Eso jamás lo podremos verificar.
    ¿Cuántos había antes de que los contáramos? Ninguna cantidad determinada. Es el resultado en el conteo el que le da realidad cierta.
    Tan sólo existe lo que conocemos.
    Pero como continuamente aparecen cosas nuevas a ser observadas parece que el mundo existente es infinito. Cuando en realidad lo único infinito es la capacidad de la conciencia de seguir proyectándose a través del pensamiento.
    Si el pensamiento se detiene el mundo desaparece.

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  18. Cristal Ball
    el artículo aborda precisamente la cuestión que tú dices; te copio el texto relevante:

    el fenomenalismo no tiene una explicación para este hecho, es decir, no puede señalar NINGUNA HIPÓTESIS a partir de la cual podamos entender la razón por la que casi siempre nos salen alrededor de 457 folios cuando los contamos; es decir: no podemos inferir ese resultado a partir de la hipótesis de que "para todo número n igual o mayor que 0, la frase 'en ese momento había n folios en mi cajón' es FALSA cuando nadie los cuenta". En cambio, la hipótesis de que HAY un número de folios Y NO OTRO en mi cajón aunque nadie los cuente, y ese número es cercano a 457 (junto con nuestro conocimiento de los tipos de errores que podemos cometer y sus posibles causas), explica por qué la distribución de resultados de nuestras cuentas es la que es.
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    Fíjate que, en todo caso, de las premisas de tu argumento no se sigue que SÓLO EXISTE lo que observamos; como máximo, se seguiría que NO PODEMOS SABER SI EXISTE algo más (aunque, como digo en el texto que acabo de citar, la CONJETURA de que ese algo más sí existe y tiene ciertas propiedades ofrece una explicación mucho más simple, y por lo tanto, racionalmente preferible, de por qué observamos lo que observamos en vez de otras cosas, en comparación con la CONJETURA de que las cosas sólo existen cuando las observamos).

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  19. Con el único medio de nuestro pensamiento jamás podremos saber si hay un mundo con existencia propia ajeno a nuestra mente por que no vamos a poder salir de ella para verificarlo.

    En cualquier caso, hay ideas preestablecidas en la exposición última, porque se supone saber que había 457 folios en el conteo previo implicando la noción de la existencia de tiempo; pero para que éste exista es necesario que la mente piense en ello. Se precisa de memoria. He aquí que sin darnos cuenta ya hemos creado un nuevo objeto de conocimiento con el cual pretendemos verificar la existencia de otro nuevo, el conteo actual, pero ambos están sucediendo AHORA y pensar que en el cajón hay 457 folios ya contados también está sucediendo en el AHORA.

    Esto abre otro frente, ¿es real la noción de tiempo?

    Cuando digo AHORA no me refiero al tiempo cronométrico, resultante de la medición, porque eso a su vez es nuevamente un objeto del pensamiento. Si no a que el único tiempo real posible es el presente continuo porque es en el presente donde nuestra mente existe. Atemporalidad es un término un poco inusual pero expresivo.

    Al igual que no podemos respirar por ayer o por mañana, tan sólo podemos pensar y existir en el ahora; independientemente a que nuestros pensamientos se refieran al pasado o al futuro (ambos son conceptos mentales carentes de existencia propia y somos nosotros en el ahora quienes sin darnos cuenta les damos la cualidad de existencia propia).

    En el ahora están los conteos previos de los 457 folios y los actuales. Si hablamos de previos y actuales es por mero convencionalismo conceptual. Jamás podremos saber si el tiempo es real o una ilusión por que tampoco nos vamos a poder trasladar al pasado o al futuro para comprobar su existencia independiente al momento presente.

    El idealismo funciona siempre y cuando se le acepte en sus propias condiciones. Pero sin darnos cuenta creamos continuamente nuevos objetos de percepción, en este caso nuevos pensamientos, que rompen falsamente su lógica aplastante.

    Pero hay algo más; para los filósofos que llegaron al conocimiento de cómo es creado (ilusoriamente) el mundo por el pensamiento, este conocimiento sí es científico por que podían observarlo a voluntad en su mente cuando de ella se desintificaban. Lo cual implica la posibilidad de una Conciencia más profunda que la mente y su pensamiento a la que estamos habituados.

    Podían ver que objeto observado y sujeto observador son un continuo en intima relación carentes de tiempo y espacio o de un centro de observación. Es la Totalidad observándose a Si Misma. No es un estado del pensamiento, es algo mucho más profundo.

    No es un conocimiento objetivo y por ello queda fuera de lo que entendemos por científico con los conceptos aristotélicos. Es un proceso mental distinto al que estamos habituados y por ello es tan difícil comprenderlo.

    Por ello, mientras que la Conciencia de Unidad incluye y comprende a la mente dividida entre objeto y sujeto, identificándola como conceptualización errónea; para la mente dividida es incomprensible la Conciencia de Unidad.

    He usado intencionalmente tres veces la expresión de "crear objetos de pensamiento sin darnos cuenta". Creamos un mundo ilusorio sin ser capaces de descubrir que nosotros somos los creadores.

    Para concluir, la verdadera Conciencia no es lo que en ciencia llaman conciencia y el verdadero pensamiento tan sólo es una herramienta que limita su efectividad a cosas básicas pero que no sirve de nada para comprender la vida, la existencia o el Cosmos.

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  20. Cristal

    Con el único medio de nuestro pensamiento jamás podremos saber si hay un mundo con existencia propia ajeno a nuestra mente por que no vamos a poder salir de ella para verificarlo
    Es que no existe tal cosa como "el saber", ni la "verificación". Lo que hay son datos, por un lado, y por otro lado teorías con los que intentar explicar esos datos. Lo que perseguimos es una teoría que EXPLIQUE LO MEJOR POSIBLE los datos que hemos conseguido encontrar, y que PREDIGA LO MEJOR POSIBLE los datos que encontraremos en el futuro. Y lo mejor que podemos hacer es aceptar que, de entre las teorías que hemos examinado, la que mejor consigue hacer ambas cosas (explicar y predecir) es la que más probablemente nos ofrece una descripción aproximadamente correcta de la verdad. En este sentido, la teoría que dice que los papeles están en mi cajón aunque no los mire, es una teoría mucho mejor que cualquier teoría alternativa.
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    sin darnos cuenta ya hemos creado un nuevo objeto de conocimiento
    No te darás cuenta tú; yo me doy cuenta perfectamente. Pero con un matiz, lo que creamos no es un nuevo OBJETO de conocimiento, sino una nueva CONJETURA, que puede que sea verdadera o puede que sea falsa, y que la única forma de saber cómo de probablemente y aproximadamente verdadera es, es sometiéndola a contrastaciones empíricas.
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    el único tiempo real posible es el presente continuo
    Como mucho, eso es UNA TEORÍA sobre la experiencia que estás teniendo tú; tal vez sea una teoría equivocada. La experiencia misma, como tal, sólo es posible pensar en ella a través de conjeturas que hacemos, y que algunas serán verdaderas y otras falsas.
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    El idealismo funciona siempre y cuando se le acepte en sus propias condiciones
    Y el nazismo, y el rastafarismo... Pero yo no quiero saber si "funciona en sus propias condiciones". Quiero saber si proporciona una explicación mejor de los hechos que las teorías alternativas.
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    para los filósofos que llegaron al conocimiento de cómo es creado (ilusoriamente) el mundo por el pensamiento, este conocimiento sí es científico por que podían observarlo a voluntad en su mente cuando de ella se desintificaban. Lo cual implica la posibilidad de una Conciencia más profunda que la mente y su pensamiento a la que estamos habituados.
    Yo no llamaría a eso "conocimiento", sino mera especulación y comedura de coco. Conocimiento es la tabla periódica de los elementos, y cosas así.
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  21. "No te darás cuenta tú; ..."
    "Y el nazismo, y el rastafarismo..."
    "Yo no llamaría a eso "conocimiento", sino mera especulación y comedura de coco. Conocimiento es la tabla periódica de los elementos, y cosas así."

    Si tú mundo se limita a la tabla periódica de los elementos créeme sincera si te digo que lo lamento por tí.

    Pero sobraban los comentarios con connotaciones peyorativas que has expresado.

    No volveré a intervenir en este foro.

    Un saludo,

    Cristina


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  22. Cristina
    me apena que prefieras envolverte en tu dignidad supuestamente herida (aunque no veo por qué nada de lo que he dicho tendría que tomarse así) en vez de aceptar una invitación a entrar en argumentos racionales. Eres muy libre de hacerlo, faltaría más. Y de seguir creyendo sin justificación racional todo lo que te salga de las narices.
    Un saludo

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