
La campaña del bus ateo llega a USA. Ahí, de momento, se han elegido dos eslóganes diferentes de los europeos:
.
"You can be good without God",
.
y el que me gusta más (gracias, David):
.
"In the beginning, man created God".
.
.
.
.[Como se verá en los comentarios, esta entrada, por razones bastante aleatorias, ha degenerado en una discusión sobre cómo funciona la ciencia].
.
Más entradas sobre el tema:
.
.A bordo del bus ateo.
.
Cátedra Pedro Jota de teología.
.
.
Por cierto y off-topic: tal vez este post os interese, dice así:
ResponderEliminarLa evolución no es una teoría, es un teorema
…una de las ideas que quedaron retumbando tras la conferencia de Randolph Nesse en el primer seminario de la Revolución Darwin.
Dice algo así: V + I = E
V: Variedad entre los miembros de una clase (ej. grupo de animales)
I: Influencia de “V” en niveles de supervivencia y reproducción.
E: Evolución.
¿Tiene razón?
Sursum corda!:
ResponderEliminarTambién enlazo a los libros. Espero que mantengas un tiempo el enlace. Por cierto, es un poco incómodo cuando uno agranda la imagen. El cursor se queda fijado a la imagen y se mueve con él, así que es un poco lata recorrer el texto y cambiar de página. ¿Os pasa a vosotros?
Héctor:
¿Cómo que casi convencido? ¿Qué te falta?
Aclaro que yo siempre hablo de la copia, no del plagio. El mérito siempre a quien le corresponde. Copia bueno, plagio malo.
Jose Luis,
ResponderEliminarPues que me gustaría que la condena al plagio no fuera únicamente moral sino legal aunque, claro, si con ello tenemos que instituir unos derechos de autor que resultan contraproducentes para el devenir de la cultura pues entonces mis deseos punitivos se frustran. En ese sentido quisiera una solución más elegante, ¿no se pude tener el sol y la luna? ¿hay que elegir?
José Luis.
ResponderEliminarEl blog sigue ahí y los libros también. Puedo subir muchos libros de temas variados. Pero no querría que González-Sinde se dedicara a amargarme la existencia y puede que os pida un correo-e para cerrar el blog a todos los que no conozca y que vosotros podáis verlo.
Si te/os parece, manda/d un correo gmail (con el que os registráis para el nick, por ejemplo) al correo que pongo en la página
surscrd en gmail punto com
Así el blog quedaría de acceso restringido y abierto para vosotros permanentemente.
El Calameo, arriba a la derecha hay un icono para pantalla completa. Se ve mucho mejor. Pero siempre pasa lo que dices cuando se usa la lupa, que mueve la página para dejar el cursos centrado y se hace muy raro e incómodo.
Hector:
ResponderEliminarEn las respuestas voy a ir por el orden en que habéis intervenido. Así que espera un tiempo. Pero creo que tu postura no es nada lejana a la mía.
Un saludo.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarHéctor, para que sea correcta la fórmula, tienes que cambiar la IGUALDAD por una IMPLICACIÓN.
ResponderEliminarAnónimo,
ResponderEliminarLa ley distingue bien lo que es copia (duplicación del original o de la copia legal) y lo que es plagio (uso de material original de otro autor sin reconocer su autoría y haciéndolo valer como propio).
Son cosas distintas y pueden ser penadas (o no) independientemente.
Jesús,
ResponderEliminar¿Y hay diferencia entre una implicación y una igualdad? Pregunto, no sé. Al fin y al cabo una tautología no es más que el descubrimiento de una extensión de la definición.
Por lo demás, lo interesante de admitir que la teoría evolutiva no es realmente una teoría sino un teorema sería el hecho de concluir que el darwinismo no sería empíricamente falsable, como todos los teoremas, aunque sí los axiomas que se necesitan como ciertos para inferir el teorema.
José Luis,
El anónimo era yo (me costaba logearme y pensé que se deducía), una cuestión: ¿aunque no haya derechos intelectuales sí es posible penalizar el plagio? Si es que sí entonces me apunto.
Héctor: ¡que tenga que explicarte estas cosas!
ResponderEliminarLa igualdad (o, más exactamente, identidad) es un símbolo que liga NOMBRES, o términos que se refieren a entidades (puedes decir que "Pepe es igual que Juan"). La implicación es una conectiva que liga PROPOSICIONES (si Juan come, entonces Pepe bebe).
Vale, gracias ;-))
ResponderEliminarJesús,
ResponderEliminarNi sabía ni sé aún que haya inferencias materiales que sean formalmente inválidas, que es de lo que se trata.
Mi argumento para no tirarme no es inductivo. En todo caso lo sería el razonamiento por el que, según tú, he llegado a creer en la premisa general de que “todos los cuerpos caen…”. Pero nuevamente niego que esto se haya obtenido por inferencia a partir de múltiples observaciones. Pero el argumento: todos los cuerpos caen, el mío es un cuerpo, luego cae, no puede ser más deductivo.
La forma en que Newton llegó a la teoría gravitacional no tiene nada de inductiva.
Si no te partas un ápice de Hume, no te apartes de su conclusión escéptica.
José Luis,
Me parece sutil tu argumento de que si tengo problemas con cómo encajan modelos y realidad, etc. Pero date cuenta de que es preciso que la realidad (es decir, el dominio material para el que se quiere aplicar el modelo formal) debe estar perfectamente definido en los aspectos pertinentes. En matemáticas, digamos, el infinito está “bien” definido: como que lo que se llama inducción matemática no tiene nada de inducción. Pero la infinitud o indefinición de los casos materialmente posibles, no tiene ningún parecido. Tú no puedes decir que conoces una probabilidad mayor que cero de que el sol saldrá mañana, salvo que des por establecido todo un sistema de elementos teóricos (principios de conservación, leyes físicas fundamentales…) que a su vez no has podido establecer por inducción.
Te repito que lo que se está discutiendo es el trasfondo teórico de lo que hace el científico, no su labor.
Para que se aclare el tema, sería tal vez pertinente relacionarlo con el planteamiento más general que hizo Wittgenstein sobre “Seguir una regla”: ¿cómo sabemos que al ir sumando, una vez tras otra, estamos siempre siguiendo la misma regla (llamémosla ‘más’) en lugar de otra (llamémosla ‘quás’) según la cual la próxima suma de 2+3 debe dar como resultado 11, por ejemplo? Es decir, ¿cómo sabemos que ley universal está rigiendo nuestra conducta? A esto se ha dado básicamente dos respuestas. La escéptica (por ejemplo, así lo interpreta Kripke) dice que no es posible saber qué regla seguimos, lo que hace totalmente contingente e imprevisible toda ciencia (y lleva al escepticismo). Otra dice que la ley ‘más’ es presupuesta, pero nunca inducida a partir de la serie. En lo que ambas respuestas están de acuerdo (como todo el mundo) es en que es imposible inferir algo como una ley (universal y necesario) a partir de casos (particulares y contingentes).
Sursum corda y Héctor:
Creo que se van acercando posiciones. Si me disculpáis, no participaré de momento es este debate, porque prefiero meterme con Jesús en otra entrada (aunque soy platónico, también soy culo de mal asiento)
Saludos.
juanantonio:
ResponderEliminarVeo que prefieres no participar en este hilo, pero supongo que lo leerás. Así que te planteo una cuestión que no veo que te responde José Luis en el sentido en que lo hago yo. Dices:
"La teoría matemática de la probabilidad está axiomatizada desde Kolmogorov, esto no se discute: como toda estructura matemática, es muy limpia y clara"
Pero en otras ocasiones has insistido en que la Matemática no tiene una justificación empírica sino racional y que se aplica al mundo a priori y no a posteriori, dada nuestra experiencia.
Si esto es así y dices que la teoría de la probabilidad es una parte axiomatizada, limpia y clara de la Matemática, deberías decir que la inducción es válida a priori, si es que no lo dices ya. Y esto te haría reconocer que la acumulación de datos sería un criterio válido para verificar las hipótesis.
En mi opinión, la probabilidad, como el resto de la Matemática, es un modelo formal que podemos contrastar si se aplica a la realidad o no. LO que sucede para mí es que la contemplación de la realidad es ya un experimento crucial que revela la existencia de un orden ya que excluye el caos.
Tú sueles decir que la hipótesis de que hay una regularidad debe preexistir a la comprobación de cualquier regularidad pues si no sería absurdo extrapolar cualquier resultado a partir de cualquier número de datos, por grande que sea. Yo acepto algo como eso en el sentido que he mencionado de que al frotar un fósforo no se convierte en el David de Miguel Angel sino que se enciende, mientras que el caos significaría cualquier resultado después de cualquier otro. Pero creo que sin ver que no hay un caos no se podría afirmar. Es decir, no es a priori y, como mucho, podrías decir que la simple experiencia subjetiva -que ya es una experiencia- basta par asegurarlo.
Pero si tú dudas de que la teoría de la probabilidad esté fundamentada fuera de toda duda y que eso sea suficiente para basar la inducción centífica ¿por qué no otras partes de la Matemática?
Y ahora voy a lo que me respondes.
sigue->
sigue->
ResponderEliminarOlvidaba contestar a otra cosa de las que respondes a José Luis. ¿Cómo es posible que los conceptos de "vida", "tiempo" o "sociedad" no esté bien definidos si son conceptos universales como el de "triángulo" o "igualdad"?
¿No es posible que todos los conceptos requieran algo más que se concebidos para que estén bien definidos? Pon el caso de "tiempo" o "espacio". El ser conceptos universales no les salva de que no comprendamos lo que queremos decir si no damos algún tiempo de definición operativa. Y eso es algo similar al de triángulo si no conceptuamos cada parte de su definición de una manera clara. Y si "tiempo" es problemático ¿no l es "punto" o "plano"?
sigue->
juanantonio:
ResponderEliminarDices:
"Uno es el asunto ontológico de si la realidad es subjetiva, u objetiva o ambas cosas, y otro es el problema lógico de si se puede inferir una ley universal a partir de lo particular o si se puede pensar lo particular sin lo universal. Estabamos discutiendo este segundo problema."
Creo que son dos problemas pero que ambos están implicados mutuamente. Para inferir una realidad objetiva debo poder extraer una consecuencia de un hecho o varios que, necesariamente, son diferentes de la consecuencia. Y hay una relación entre la regla y el caso, entre lo universal y lo particular que, se justifique en una dirección deductiva o inductiva, siempre estará presente.
Yo por ejemplo argumento que si diferencia mi yo del mundo es porque muevo mi dedo a voluntad pero no puedo mover las montañas a voluntad y ni siquiera dejar de respirar. Pero si todo fuera un caos nada de eso se podría argumentar pues todo sería posible en cualquier orden. Luego necesito concluir primero que no hay un caos y eso sólo es posible si el futuro es previsible y, por tanto, es regular.
Pero centrémonos en este problema, efectivamente.
Dices:
"quiero señalar que, si dices que todo conocimiento es, de forma inmediata, subjetivo, y que la objetividad se infiere de la no voluntariedad, entonces tienes que aceptar que existe el Sujeto."
Es un bonito problema que nos agarrará al final de la discusión, pero no en este preciso momento. Diré, como Hume, que tengo contenidos de conciencia, sean impresiones, recuerdos o como se los quiera conceptuar, pero que no conozco el Sujeto. Pero ya el lenguaje y la conceptualización implícita en él me están jugando las primeras malas pasadas. Al decir "tengo contenidos de conciencia" estoy enunciando una conexión entre elementos conceptuados como diferentes: "yo" y "contenidos de conciencia". Incluso si pienso en lo que soy como sujeto no percibo nada diferente de contenidos de conciencia y cuando no los percibo, como cuando duermo, simplemente no tengo conciencia.
Así que si percibo puedo decir como Agustín o Descartes que conozco que existo, pero no puedo decir que conozco qué soy. Pero sí puedo perfilar dos ámbitos diferenciados en mi experiencia: el de lo que se sigue inmediatamente de mis intenciones y el de lo demás, el yo y el no-yo, el Sujeto y el Mundo.
Dices:
"Si a continuación intentas hacer el movimiento materialista o naturalista de decir que el sujeto no es más que el cerebro, tu razonamiento vuelve a colapsar, porque precisamente los cerebros y toda su parafernalia, son para ti, primero que nada, experiencias subjetivas."
Distingamos. Yo NO digo que mi cerebro ni el árbol ni la estrella Sirio SON experiencias subjetivas. Digo que sólo conozco de ellos algo a través de experiencias subjetivas, que no es lo mismo. Tampoco es lo mismo que imagine el árbol y que lo vea, ni que recuerde haberlo visto. Lo que tengo inmediatamente son experiencias subjetivas, pero unas se siguen de mi intención, como escribir las palabras "pero unas se siguen de mi intención" y otras no, como leer lo que tú me respondas, si es que lo haces hoy o cuando sea.
Así que si no conozco nada de mi salvo que tengo experiencias subjetivas de diversos tipos y algunas se siguen de mi intención, infiero que las que no se siguen de mi intención se siguen de alguna manera de algo tan real como yo, distinto de mí, pero no completamente ajeno ya que parte de mi experiencia, que es algo mío, es consecuencia de ello.
En cualquier caso, ni la estrella Sirio es una de mis experiencias subjetivas ni lo es mi cerebro: lo serán ver colores o una luz en el medio de la oscuridad de la noche.
sigue->
Caguenlaputa, Joseantonio: ¡YA SÉ QUE EL ARGUMENTO "TODOS LOS CUERPOS CAEN, YO SOY UN CUERPO, LUEGO CAIGO" ES DEDUCTIVO, COJONES! Pero la razón por la que tú no te tiras NO ES PORQUE ESE ARGUMENTO SEA DEDUCTIVO. También es igual de deductivo el argumento "todos los cuerpos flotan, yo soy un cuerpo, luego floto". La razón por la que tú aceptas la conclusión del primer argumento y no la del segundo NO ES PORQUE EL PRIMERO SEA DEDUCTIVO. Es porque aceptas las premisas del primero, y no las del segundo.
ResponderEliminar.
Además, sabes PERFECTAMENTE que una cosa es LA LEY NEWTONIANA DE LA GRAVEDAD (que, por cierto, es FALSA), y otra cosa es el HECHO de que los cuerpos en las proximidades de la tierra se caen, y se dan una hostia tanto más fuerte cuando más alto caen. ¿Cómo COÑO has APRENDIDO tú este último hecho? ¿Como has aprendido que si pones la mano en el fuego te quemas? ¿Cómo has aprendido que la carne se pudre antes fuera del frigorífico que dentro? ¿Cómo has aprendido que el suelo te sujeta, y normalmente no se hunde a tu paso? ¿Cómo has aprendido que, normalmente, cuanto más fuerte te pegan más daño te hace? ¿Cómo has aprendido que cepillarse los dientes previene más enfermedades dentales que las que causa por el desgaste de frotarlos? ¿De verdad esperas QUE ME CREA que tú no crees que actúas "racionalmente" -o "razonablemente"- al extrapolar los resultados de la experiencia pasada?
sigue->
ResponderEliminarDices:
"Si, además, advirtieses, como Berkeley, que nunca puedes salir de la subjetividad"
Veamos. Berkeley dice que todas las cosas son pensadas en el sujeto pero unas son imaginadas por él y otras, las que son sentidas, son causadas por una causa externa, que es Dios ya que lo que conozco son impresiones y por tanto, mentales y efectos de una mente.
Pero Berkeley sale de la subjetividad ya que cree necesaria la existencia de una causa externa de sus percepciones y que ésta es mental y es Dios. Yo creo necesaria, por lo antes dicho, la existencia de una causa externa, pero no creo que deba ser una mente ni que sea Dios. Sé que los datos que tengo de todo ello, como de mí mismo, son contenidos de mi mente, pero lo que debo asumir sin otra explicación es que algo externo influye en ella, no que sólo lo mental influya en ella.
Dices:
"Si piensas esto, te darás cuenta de que no es posible extraer la mente de ninguna situación física"
Ni el color del sabor, ni el color de la voluntad, ni la voluntad del recuerdo, ni la percepción la puedo extraer de la pluralidad de la unidad, ni la percepción de la unidad de lo plural de lo plural o de lo uno exclusivamente.
Sólo conozco fenómenos y me es tan desconocido lo que es otra cosa que lo que soy yo. ¿O es que acaso cuando recuerdo sé lo que es recordar, salvo la experiencia de hacerlo? Cuando recuerdo las palabras de mi padre ¿estaba ese recuerdo en mí cuando no lo recordaba? ¿O es que acaso siempre lo recuerdo y no lo recuerdo?
Dices:
"El problema que se discute es si el conocimiento se basa en los fenómenos particulares (sean subjetivos u objetivos, ese problema lo hemos dejado al margen) o en los conceptos universales"
He respondido a esto diciendo que el concepto en canto es pensado es algo particular, como lo es mi percepción ahora de estar sentado en una silla. Pero es universal en la medida en que puede corresponderse con un número ilimitado de experiencias, como las de cualquier silla donde me siente.
La cuestión para ti, al parecer, es que no ves carácter de individual a la percepción. Parecería que de algún modo la percepción de rojo se quedó archivada en algún sitio y que ahora tengo otra y que las dos coexisten. Bien, imaginemos que tiro una moneda al aire y cae mostrando la cara, en otra ocasión la cruz, y en una tercera la cara. Está claro que hay un tercer suceso que es "salir cara" pero ¿es OTRA cara o es la misma? ¿Coexiste la cara del tercer suceso con la cara del primer suceso o sólo HAY una cara? La moneda sólo puede aparecer en dos "estados": cara arriba y cruz abajo o cruz arriba y cara abajo. Mi mente puede aparecer en muchos estados: viendo rojo en un punto y verde en otro, mientras oye un zumbido o un pitido. Así que la percepción y el concepto compuesto de acciones, descripciones definiciones imaginadas, ES individual, pero puede corresponderse con un número ilimitado de realidades externas.
No me refiero con esto a que cada percepción de rojo es idéntica a cada una de las demás percepciones que llame de rojo, pues esto sólo es efecto de que para dar nombres necesitamos un sistema recursivo, como el de nombrar los números, es decir: tres unidades, más tres decenas, más... etcétera; o algo cercano al rojo, pero con tonos de verde... etcétera.
El verdadero problema para mí es cómo dos ocasiones de percepción en el tiempo o en el espacio pueden parecerme dos dentro de una misma experiencia. Si soy algo simple no podría tener otro estado que el que tengo, pero si soy compuesto ¿cómo percibo dos impresiones y no una cada parte?
sigue->
sigue->
ResponderEliminarDices:
"Una experiencia concreta, para ti, no es más que la intersección de múltiples universales"
No la veo sino como la adición de múltiples particulares: este color aquí, este color allí, este olor a la vez, el sonido inmediatamente, mi recuerdo de algo similar en el pasado. Tomemos una fila de n monedas y calculemos cuántos estados diferentes pueden representar, y serán 2^n. Una memoria de ordenador tiene elementos binarios y su información se calcula en bits según los estados posibles de todos esos elemento. Pero cada elemento es en sí mismo algo particular, aunque se corresponda con uno de los estados posibles de la realidad que representa. Así, por ejemplo, un ordenador que usa una cantidad determinada de bits de color puede representar tantos colores diferentes Y NO MÁS.
"no hay ningún concepto ni representación de ningún tipo que sea particular en sí misma"
Respondo con algo que no has contestado hasta ahora. Establezco una correspondencia entre los dedos de mi mano derecha y los de mi mano izquierda de modo que a cada dedo de la derecha se corresponde uno de la izquierda. A eso lo llamo tener el mismo número de elementos. Si trato de hacer lo mismo con los Tres Mosqueteros y D'Artagnan compruebo que me sobra un dedo, pero si lo hago con los apóstoles, faltan dedos. ¿Son los dedos de mis manos un universal? Pues bien, lo que tú piensas es tan particular como tus dedos, pero puedes hacerlo corresponder con tantas realidades como puedas.
"Si no tuvieses los conceptos universales ‘este’ y ‘dolor’ no podrías representarte ‘este dolor’"
Sofisma. La percepción de dolor ocurre una primera vez en mi vida, o la del color violeta, o la del sonido de la viola de gamba o el olor de la rosa. Y en ese momento soy consciente de no haber percibido eso antes. Sin embargo lo percibo porque es UNA de las posibilidades de mi percepción, como el color #7733ee es uno de los posibles de mi pantalla. Y esa percepción, como los deds de mi mano es uno de los sucesos particulares qe pueden tener lugar cuando una luz, un sonido o un olor inciden en mis sentidos.
El estado de mi mente debe ser uno de sus estados posibles, previamente a que pueda percibir. Pero eso no lo hace un universal sino uno de los estados particulares de mi conciencia.
"Tal como no puede reducirse lo mental a físico, tampoco puede reducirse lo universal a particular."
N veo en qué te beneficia eso. Si dices que lo universal no se reduce a lo particular ¿se reduce lo particular a lo universal? ¿Se reduce lo físico a lo mental? Veamos. Supongamos el caballo de Alejandro el grande, llamado Bucéfalo. ¿Cómo quedaría definido por una intersección de conjuntos definidos por un universal? ¿Cómo existen dos electrones si ambos tiene propiedades idénticas? Para salir de ahí debes o aceptar sin exigir explicación que la realidad está compuesta de individuos relacionados que coexisten el espacio y a eso llamamos materia o la postura de Leibniz que hace que cada individuo tenga una esencia o una definición diferente a la de otro, por lo que cada electrón seria necesariamente diferente por tener diferentes propiedades. Así las relaciones serían propiedades de los entes relacionados y el estar alrededor del Sol una propiedad e la Tierra, exista ono el sol, como cruzar el Rubicón o morir asesinado serían de la esencia de César.
¿Y se reduce lo físico a lo mental? Tenemos de nuevo a Leibniz al rescate con sus mónadas. ¿Quieres defender eso? Hazlo.
sigue->
sigue->
ResponderEliminar"Según el empirismo, nuevamente, la verdad de partida se encuentra en la sensación. Esto es un error lógico, porque una sensación no es un juicio, y no puede tener valor veritativo."
Bien, veamos. Supón que digo "el próximo coche en aparecer será un Audi". Esto es un juicio, pero parece que para que se verdadero basta que pueda describir al próximo coche en aparecer como un Audi y que eso pueda describírtelo como ese tipo de coche que tiene en el frontal cuatro aros enlazados. ¿Percibirás eso? ¿Esa percepción hará verdadero mi juicio? ¿De qué otra manera salvo observando un hecho particular podrás decir que es verdadero o falso?
Pero puedes decir que cuatro aros no son un hecho y que un coche tampoco. Sin embargo, "un coche con cuatro aros" si es un hecho si me refiero a él como "ese coche tiene cuatro aros en el frontal".
Para determinar la verdad de un juicio, ese juicio debe describir al menos un hecho y ese hecho debe darse. La verdad de un juicio consiste en que se da aquello que describe.
"Pero se podría solucionar proponiendo que en lugar de la sensación el punto de partida son creencias básicas como “siento dolor” o “esto es verde”"
Esa es precisamente mi tesis empirista de hechos puros.
"Esto, sin embargo, es erróneo, al menos por dos razones. Primero, porque deja sin explicar cómo se justifica esa creencia. Precisamente el argumento escéptico pregunta: ¿cómo puedes estar seguro de que lo que ves es verdadero? No es una respuesta decir: porque lo veo."
Puede ser falso que algo que veo verde en una circunstancia lo vea verde en cualquier otra circunstancia, como, por ejemplo, iluminado por una lámpara de sodio. Pero es verdadero que lo que veo verde lo veo verde. Ver verde y ver verde son la misma cosa por definición, o no lo llamaríamos con el mismo nombre y se trataría de un equívoco, como confundir a tu hermano con alguien muy similar.
Pero si ver a tu hermano es ver a tu hermano, "veo a tu hermano" y "es verdad que veo a tu hermano" describen el mismo hecho. Por lo tanto, ver verde es verdad por definición o no habría nada falso. Hace poco trajiste un argumento similar.
"Segundo: no existen tales juicios de sensación puros, sino que todo juicio, por muy empírico que se pretenda, está cargado de teoría, y es indiscriminable un elemento no teórico."
Ya he respondido a eso más arriba. Si todo hecho está cargado de teoría no hay el hecho "veo verde" y por lo tanto ninguna toería puede ser verificada si implica que debo ver verde. Pongamos el típico ensayo colorimétrico o de tinción. Para saber si algo es tal compuesto o tal orgánulo celular debo saber si es verde. Pero nunca lo sabría, si es cierta tu afirmación.
Voy a respirar.
Un saludo.
Juanantonio:
ResponderEliminarDices:
"Pero date cuenta de que es preciso que la realidad ... debe estar perfectamente definido en los aspectos pertinentes."
Esto es lo que digo cada vez que hablo de pasar del modelo a la realidad, con la salvedad que no requiero que todos los aspectos estén "perfectamente" definidos, simplemente porque eso es imposible. No veo el alcance de esta observación tuya. Esta imperfección elimina cualquier posibilidad de aplicar el rigor lógico del modelo a la realidad.
En ningún momento he hablado de la inducción matemática (sólo un vez hace muchos comentarios y solo para decir que no la confundamos con todo lo que estamos tratando). Lo indefinido no lo puede tratar nadie, si es un problema para la teoría de la probabilidad, lo es para cualquier otro modelo o sistema filosófico, por definición. Pero en toda esta indefinición, la teoría de la probabilidad permite usar probabilidades subjetivas (o tentativas o como se quieran llamar) y seguir adelante con ellas. Con esto se hacen buenos contrafactuales.
El modelo físico que me permite hacer aserciones acerca de la probabilidad de que es sol salga mañana desde luego que está validado empíricamente. Es un modelo de la física, incluida en las llamadas ciencias empíricas por buena razones. La validación empírica es, por supuesto, inductiva ¿qué otra cosa podía ser?
3+1 sigue la misma regla que 4+1 porque ambas operaciones son casos particulares de la regla x+1. Esto es así, claro, en el modelo de los números naturales. Si te referías a la regla que usamos en la realidad y no en el modelo, la respuesta es que usamos el modelo y lo aplicamos a la realidad cada vez que vemos cosas que nos parecen homomórficas a 3 a 4 y a 1. Nos podemos equivocar. Hay gente que se empeña en sumar nubes y dice que, cuando se juntan una nube y otra nube se tiene una, y no dos, nubes. Este no es un problema del modelo, sino de su mala aplicación en la realidad.
Jesús,
ResponderEliminar¿estás diciendo (la perogrullada de) que a todo razonamiento formal hay que añadirle la verdad material de las premisas para que además de correcto o válido sea también verdadero? ¿Y qué? Esto afecta tanto a la deducción como a la inducción. Quien diga que el razonamiento científico no es inductivo sino deductivo no está por ello diciendo que es tautológico en el sentido de meramente formal. Claro que además de la forma del razonamiento hace falta una fuente material de contenidos. Lo que estamos discutiendo es si, dado que formalmente el razonamiento inductivo es incorrecto, puede usarse en la ciencia. Creo que ningún científico aceptará que sea materialmente válido sin serlo formalmente. Por eso hay gente como José Luis que intenta hacerlo depender de la teoría matemática de la probabilidad, aunque sea un movimiento equivocado.
La validez formal es condción necesaria, aunque no sea suficiente.
Parece que según tú, vemos un cuervo negro, otro cuervo negro, otro cuervo negro... y uno se convierte en científico diciendo “(probablemente, o hipotéticamente) Todos los cuervos son negros”. A parte de que ningún científico hace algo tan trivial, sino que precisamente lo que hace el científico al proponer la “hipótesis” es proponer rasgos universales que no son precisamente lo que se ven (porque, que todos los cuervos vistos hasta ahora son negros lo sabe cualquiera que tenga ojos), lo fundamental es que su razonamiento no usa en ningún caso la fórmula e pluribus unum. Porque no hay manera de hacer significativo el “probablemente” que he puesto entre paréntesis precediendo al enunciado de la ley. ¿Qué pasa si aparece un cuervo rosa? Se buscará una explicación que salve ese caso, y valdrá para todos los cuervos rosas, sin invalidar la tesis de que los cuervos son negros, tal como el hecho de que algunas otras fuerzas diferentes a la gravitatoria hagan que los fenómenos no se limiten a la ley de gravitación.
Cuando uno abandona una teoría lo hace por salvar la coherencia y la completud.
Yo no he negado en ningún momento que la experiencia (es decir, las teorías de bajo nivel) sean importantes: de hecho, dado que no tenemos un conocimiento perfecto por el que pudiéramos deducir de las leyes de la naturaleza qué va a suceder, y ni sabemos cuales son las leyes correctas, nuestra única forma de salvar la coherencia es atendiendo a todo. Pero las proposiciones de bajo nivel (los experimentos) son meros indicios, y no hay ningún razonamiento formalmente válido que lleve de la suma de casos semejantes a una ley.
¿Cómo COÑO has APRENDIDO tú este último hecho? ¿Como has aprendido que si pones la mano en el fuego te quemas?
La primera vez que puse la mano en el fuego me quemé (si yo hubiese sido clarividente desde nacimiento, lo habría podido deducir de las propiedades de las entidades involucradas, pero como las conozco borrosamente no podía hacer tal cosa). Y entonces inferí: el que toca el fuego, se quema. ¿Por qué lo hice así? ¿Por qué no pensé más bien: esto no tiene ninguna necesidad de volver a pasar? Pues porque por muy estúpido que nazca uno nace con el principio de generalización. Así que me bastó un solo experimento, en principio. Ahora bien, pude luego dudar y pensar ¿y si la quemadura se debió a otras propiedades concomitantes que no tuve en cuenta? Entonces puedo probar otra vez, pero variando las circunstancias, o sea, buscando en cada caso un experimento único. Sería más estúpido que el peor empirista si pensase que lo que tengo que hacer es repetir la misma experiencia de antes. ¿Comprendes cómo “funciona la ciencia”? No tiene nada que ver con el mito empirista-inductivista. Si yo no tuviese a priori toda la estructura cognitiva y conceptual general que me permite razonar así, estaría como una piedra poniendo una y otra vez la mano en el fuego.
Sursum corda!
ResponderEliminar¿Cómo no contestar, si escribes (escribís) cosas interesantes? Pero no doy abasto. ¿Por qué no juega uno de vosotros a hacer de racionalista y contesta de vez en cuando? Contesto casi telegráficamente.
De la probabilidad matemática y la inducción.- En la teoría de la probabilidad no hay nada parecido a la inducción, hay una simple teoría de proporciones entre cantidades. Los números son los que son, aunque sean infinitos, y están todos definidos a priori. Así que si tú me dices: definiré como elementos de ‘mi familia’ los que viven en mi casa ahora, y luego me dices que la probabilidad de que haya dos en la misma habitación es x, te creeré. Esto no tiene nada que ver con la inducción. En matemáticas la inducción no existe. Es un error lamentable por parte de Peano (creo que fue él) llamar inducción al procedimiento de construcción de los naturales. (Claro que, a decir verdad, yo no creo que haya infinitos números –aunque no por las razones intuicionistas-, pero este es otro asunto).
Aun así, en cualquier dominio, en la medida en que introduces las diferentes variables, la probabilidad se va reduciendo a uno o a cero, es decir, a necesidad o a imposibilidad. Hay la tesis común de que el ámbito cuántico es indefectiblemente probabilístico, pero también hay quienes lo discuten, y yo desde luego prefieron pensar como Einstein o Bohm.
La teoría de la probabilidad no es la forma de la inducción. Esta consiste en inferir, a partir de n casos semejantes, una ley. Esto es formalmente inválido, como no puedes acercarte a infinito por más números que sumes.
Para que el cálculo de probabilidades tenga sentido el dominio tiene que estar perfectamente delimitado y definido. Pero estamos discutiendo precisamente de cómo se define el ámbito.
Dices luego:
Tú sueles decir que la hipótesis de que hay una regularidad debe preexistir a la comprobación... Yo acepto algo como eso...Pero creo que sin ver que no hay un caos no se podría afirmar. Es decir, no es a priori y, como mucho, podrías decir que la simple experiencia subjetiva -que ya es una experiencia- basta par asegurarlo.
Que no haya caos es un a priori, porque no podríamos entender un caos, y ni siquiera tendría sentido hablar de inteligibilidad posible. Un sujeto que llegase a un mundo caótico ni siquiera lo llamaría mundo. El puro caos es un concepto contradictorio. Lo que tenemos, a priori, es el postulado de que el mundo es completamente ordenado, y donde no lo vemos así creemos, correctamente, que es defecto nuestro (así reconocemos que no somos perfectos o que no estamos al final del camino.
¿Cómo es posible que los conceptos de "vida", "tiempo" o "sociedad" no esté bien definidos si son conceptos universales como el de "triángulo" o "igualdad"?
Para un platónico (como yo) las que están perfectamente definidas son las Ideas o Esencias, no nuestro concepto de esas esencias. Descubrir cuáles son las esencias, es decir, cuáles de nuestras representaciones son correctas, es la actividad racional completa, pero en su fundamento está la actividad racional-intuitiva (la noesis de Platón, etc) que es la filosofía o dialéctica, y como actividad subordinada está lo que podíamos llamar, con Platón, dianoia, es decir, conocimiento racional impuro, mezclado con la imagen o sensibilidad, y que es, más o menos, lo que llamamos ciencia.
Insisto en que no tenemos un conocimiento puramente racional, por eso necesitamos utilizar los indicios de nuestras teorías de bajo nivel, o sea, lo que llamamos el ámbito experiencial. Por eso no creo que ninguna teoría matemática esté definitivamente bien establecida, aunque lo está mucho más que otras teorías de conceptos menos precisos. (La cuestión es algo más compleja, porque yo no pretendo separar ciencias formales de materiales. No me lio ahora con esto).
De los asuntos subjetivo-objetivo y universal-particular, dices: Creo que son dos problemas pero que ambos están implicados mutuamente.
ResponderEliminarY lo desarrollas. Creo (no estoy seguro) que identificas, erróneamente, subjetivo con particular.
En todo caso, el asunto subjetividad-objetividad no es tanto el de si hay un Sujeto (que también) como el de si hay que salvar el ámbito de la subjetividad o mente.
Si es o no prescindible, en términos ontológicos, la subjetividad, se reduce al siguiente problema: ¿es eliminable el lenguaje de la subjetividad? Quiero decir que si en el estado final de la ciencia los términos intencionales (como creo, veo, pienso, etc) estarán eliminados, reducidos a términos de la mecánica cuántica o lo que sea que esté de moda entonces, es decir, si el lenguaje intencional o subjetivo es reducible a natural o material. Para mí (y esto ha sido “probado” ya por muchos filósofos –incluídos empiristas como Quine-) es lógicamente imposible eliminar el lenguaje de la subjetividad.
Estoy de acuerdo en que la subjetividad no basta (salvo que fuese la de una Mente Divina, en la que todo ocurre porque y como decide, y lo sabe todo perfectamente), por lo que tenemos que inferir una objetividad. Ahora bien ¿qué características tiene esa objetividad? Aquí es donde disienten diversas ontologías realistas. La materialista dirá que esa realidad objetiva tiene rasgos irreduciblemente materiales (¿cuáles? ¿Espacialidad y temporalidad, por ejemplo?), mientras que el platónico (puro, no dualista) dirá que la realidad objetiva tiene rasgos puramente Ideales (no subjetivos), es decir, atemporales e inespaciales, etc, y que lo material es un simple fenómeno que la teoría final reducirá a idea, tal como se reduce el color.
Tienes razón en que Berkeley dice que hay algo objetivo: la Mente Divina, que ejerce de causa. En este sentido es “platónico” o no-materialista. Y fíjate que, no obstante, en teoría del conocimiento es empirista.
Hasta aquí llega el asunto ontológico.
En cuanto al epistemológico:
ResponderEliminarHe respondido a esto diciendo que el concepto en canto es pensado es algo particular
Tú dices. ahora estoy pensando en el tres, luego el concepto de tres no es más que este estado particular. No: tú estás pensando en el tres pero el tres no se reduce a que lo estés pensando. Así jamás saldríamos de lo particular, que es inconceptualizable. Aunque piensas los conceptos en un momento aquí-y-ahora los piensas como exentos de esa localización. Una analogía que usa Davidson: la quemadura del sol está en mi piel, pero el sol no está en mi piel.
Lo que tendrías que explicar es esa validez universal del tres. Esa validez procede del tres mismo, no de que tú lo pienses como indefinidamente válido: así nunca saldrás del escepticismo.
Ya sé que es un misterio que tengamos acceso a conocimientos universales ¿qué quieres que le hagamos? Es un “hecho”. Y no se explica reduciéndonos a este momento de aquí y ahora ni a una suma de momentos asociados. Lo comprensible es universal, e incluso lo particular, en la medida en que es comprendido, está hechode universales.
La solución (que creo válida) a lo que llamas tu verdadero problema, consiste en aceptar que eres una cosa simple pero no material o espacio-temporal, por muy místico que te suene.
Si no eres una cosa simple no puedes tener identidad, ni experiencia idéntica. Supón que estás pensando “esto es rojo” ¿qué es lo que ata al “eso” con el “rojo”, es decir, lo que perdura a través de la pronunciación de esa frase? Ningún evento material puede lograr esa identificación. Tu propio concepto de espacio o de este espacio es simple, aunque trate de lo complejo.
Cuando cuentas tus dedos y los pones en correspondencia, los puedes contar y biunivocar porque tienes los conceptos de número, identidad, correspondencia, etc. sin ello no hay ningún contar. Y la propiedad de ser “cinco” está en tus dedos tan realmente como el ser flacos o gruesos.
Una cosa es que tú, psicológicamente, hayas pasado primero por el contar los dedos, y otra cosa es que lógicamente la cantidad sea anterior. Lo primero es el modo en que descubres lo que hay, no la explicación de lo que hay. Porque si la génesis de los números sea el hecho de contarlos, jamás podrías afirmar que 3+2 son 5.
A lo que me preguntas, para escandalizarte contesto: Sí, lo particular se reduce a universal, y lo material a mental.
Un particular (como el caballo de Alejandro) no es más que la combinación (symploké, decía Platón) de ideas individuales y universales.
Lo material no es más que una representación subjetiva, con la que concibo inadecuadamente alguna entidad que, en sí, es tan inmaterial como yo.
Así que has adivinado bien que estoy de acuerdo con Leibniz en que cada entidad es única y totalmente individualizada formalmente, y que la atribución de propiedades espaciales o en general extensas, es una muestra de nuestra mala comprensión. Porque lo que en verdad sostengo es que todo concepto extensional es reducible a intensional. ¿No te gusta?
(es curioso que pongas el ejemplo del electrón, porque hay una hipótesis de Wheeler y Feynman que dice que en todo el universo sólo hay un electrón, y que todas las experiencias de electrones se reducen a ondas retardadas y adelantadas de ese electrón)
Lamento haber contestado tan rápidamente. Seguramente cree más confusión que otra cosa. Tal vez sería preferible que intentásemos abarcar menos, y tratar temas más pequeños. Parecemos filósofos.
Saludos
(ah, no he logrado entrar en ese blog de libros prohibidos. ¿Qué tengo que hacer para ser un invitado a la fiesta?)
juanantonio:
ResponderEliminarMándame un correo con una dirección gmail a
surscrd EN gmail PUNTO com
y acepta la invitación que recibirás.
http://surscrd-libros.blogspot.com/
ResponderEliminarJuanantonio:
ResponderEliminarDices varias cosas erradas en tus últimos comentarios.
“Lo que estamos discutiendo es si, dado que formalmente el razonamiento inductivo es incorrecto, puede usarse en la ciencia. Creo que ningún científico aceptará que sea materialmente válido sin serlo formalmente. Por eso hay gente como José Luis que intenta hacerlo depender de la teoría matemática de la probabilidad, aunque sea un movimiento equivocado.”
Formalmente, es decir, en el modelo en que se puede formalizar, el razonamiento inductivo es correcto y está deducido lógicamente. No puedes seguir hablando como si no hubiera pasado nada en los últimos 200 años. Ha pasado algo grandioso para la filosofía: el modelo de inferencia estadística. ¿Sigues confundiendo el modelo con su aplicación a la realidad?
“Para que el cálculo de probabilidades tenga sentido el dominio tiene que estar perfectamente delimitado y definido. Pero estamos discutiendo precisamente de cómo se define el ámbito.”
No, señor. Esto debe ocurrir en el modelo, y ahí no hay más problemas que con otros modelos. Su aplicación a la realidad también tiene el mismo problema de los modelos deterministas. No hay ningún problema epistemológico particular para la probabilidad.
“Porque si la génesis de los números sea el hecho de contarlos, jamás podrías afirmar que 3+2 son 5.”
Formalmente no existe la génesis de los números sino en el modelo matemático de los números naturales. Se definen no por el hecho de contarlos, sino respondiendo a unos axiomas y unas reglas de inferencia y a una definición de suma. Gracias a esto siempre puedes afirmar cuál es el resultado de x+y para todo valor (natural) de x y de y.
“Sí, lo particular se reduce a universal, y lo material a mental.”
No sé si te das cuenta, pero si quieres ser racional y derivar tus argumentos lógicamente, frases como la anterior deberían estar bien definidas. Yo no tengo ni idea de qué puede significar, formalmente, eso de que lo “particular” “se reduce” a lo “universal”. Lo particular lo puedo entender, lo otro no hasta que no esté definido (formalmente, please). En un modelo formal podemos tener una regla o definición “universal”, de la que vemos si los casos particulares la cumplen. ¿Es eso? Pero eso no sirve para saber cómo nosotros, las mentes humanas, construimos esa definición “universal”. Es decir, vale para el modelo formal, pero no para nuestro intelecto, que hará toda suerte de chapuzas con redes neuronales para llegar a conclusiones de que si esto es una silla o un sillón, sin claro concepto universal que valga.
Me parece bien que quieras ser racionalista. Yo mismo me tengo por persona bien racional. Pero pon la razón en su sitio, y deduce lógicamente allá donde se puede, en el modelo formal. Con Platón no había modelos formales. Ahora sí los hay, no hagamos como que no ha pasado nada. Este debería ser el triunfo del racionalismo. En el paso del modelo formal a la realidad no pidas peras al olmo. Ahí no se puede ser racional en el sentido lógico y formal, ahí sólo se puede ser razonable. ¡Si es que además, tenemos un modelo que explica que esto está bien!
En el modelo de inferencia estadística se simula una realidad y un modelo sobre esa realidad y se deduce la validez de la inducción en el modelo. Igual que se deduce la suma en el modelo, iguala que se deduce todo lo que en este mundo se deduce.
Formalmente.
¡Hombre, Juanantonio!
ResponderEliminarVeo que admites que tenemos un "principio de generalización" (podrías ser un poco más explícito en su FORMULACIÓN, y que podamos ver si es un enunciado NECESARIAMENTE verdadero). Estoy dispuesto a dejar de usar la palabra "inducción" y reemplazarla por "generalización" (de hecho, es lo que suelo hacer en mis clases, porque se entiende bastante mejor).
.
También me alegro de que admitas que en la ciencia (y en lo demás) se usan hipótesis. Los argumentos para defender la aceptación de una hipótesis no son, en general, "inductivos", sino "abductivos" (si de H se sigue A, B, C..., y observamos A, B y C, tendemos a pensar que H es correcta), pero inducción y abducción son procedimientos de inferencia QUE NO SON FORMALMENTE VÁLIDOS.
.
Lo que no puedes hacerme tragar es que el "principio de generalización" (u lo que sea) nos permite SIEMPRE, NECESARIAMENTE, "generalizar" a partir de un solo caso. Seguro que tú no comes nunca fruta porque dio la casualidad que la primera fruta que cogiste en tu vida estaba pocha. La INMENSA mayoría de REGULARIDADES que ocurren a nuestro alrededor no son REGULARIDADES ESTRICTAS (o sea, del tipo "siempre que ocurre A, ocurre B"), sino que más bien son del tipo "la mayoría de las veces que ocurre A, ocurre B").
.
Por otro lado, sigo sin comprender tu rechazo visceral al HECHO de que la ciencia USA NECESARIAMENTE métodos inductivos. Esto NO QUIERE DECIR que SÓLO use métodos inductivos. Hay PROPOSICIONES en la ciencia en las que el método apropiado para justificarlas es el método DEDUCTIVO (lo que no IMPLICA que las premisas de la deducción sean "verdades a priori": en muchos casos, basta con que sean VERDADES; p.ej., esa es la forma con la que Darwin justificó la teoría de la selección natural: DEDUCIÉNDOLA de una serie de HECHOS EMPÍRICOS CONOCIDOS); hay otras proposiciones
ResponderEliminarcuyo método de justificación más apropiado es el ABDUCTIVO (las que nacen como "meras hipótesis", especialmente si se refieren a entidades inobservables), y hay PROPOSICIONES que no nos queda otra que hacer el "sucio trabajo" de replicar experimentos un montón de veces para asegurarnos de que la proposición es correcta. (P.ej., el caso que te puse -y al que no te dignaste responder, que yo recuerde- sobre la medición de la carga del electrón por Millikan).
.
La impresión que me das es que tú pretendes construir el "palacio de la ciencia" con salón, pero sin cocinas ni letrinas. Pues lo siento por ti, pero no te queda más remedio que vivir en un mundo que NO SE DEJA CONOCER CIENTÍFICAMENTE más que (más a menudo que lo contrario) mediante métodos que no son kosher para un platónico. En fin, eres como un judío o musulmán ortodoxo, que morirá de hambre en una isla desierta donde sólo hay jamón de Jabugo para comer.
Por cierto: si el mundo fuera un "puro caos" no habríamos surgido nosotros, así que el hecho de que estemos aquí es una PRUEBA EMPÍRICA de que el mundo no es un "puro caos". No hace falta ningún "principio a priori" para saber esto.
ResponderEliminar.
Por otro lado, me parece de lo más maniqueo el pensamiento de que "o bien hay un 'puro caos', o bien todo es orden". A mí NO ME CUESTA NINGÚN TRABAJO pensar en un mundo en el que hay un ORDEN PARCIAL y un CAOS PARCIAL: hay cosas que ocurren según REGULARIDADES ESTRICTAS, cosas que ocurren según REGULARIDADES ESTADÍSTICAS, y cosas que son SIMPLEMENTE IMPREDECIBLES. Que estemos aquí, muestra que las terceras no constituyen LA GRAN MAYORÍA del universo, y que muchas regularidades estadísticas ofrecen una DISPERSIÓN DE FRECUENCIAS MUY CONCENTRADA.
.
Por otro lado, el hecho de que el mundo sea un ORDEN TOTAL (lo que supongo que querría decir que está gobernado por leyes DETERMINISTAS), no GARANTIZA que el mundo vaya a ser predecible: el "caos" (en el sentido matemático del término, no en el de la mitología) consise, PRECISAMENTE, en que un sistema de ecuaciones deterministas pueden generar comportamientos agregados que son IMPOSIBLES DE PREDECIR.
.
De modo que es CONCEPTUALMENTE POSIBLE que un universo BASADO EN REGULARIDADES ESTADÍSTICAS sea MÁS ORDENADO (en el sentido de más benévolo con nuestra necesidad de hacer predicciones en él) que un universo basado en regularidades estrictas. (Pues lo que hace que las leyes generen comportamientos impredecibles NO ES el hecho de que sean deterministas o estadísticas, sino OTRAS propiedades matemáticas de las leyes -p.ej., su no linealidad).
P.ej. (aunque hablo de memoria; que me corrija alguien si me equivoco), las ecuaciones fundamentales de la mecánica cuántica son lineales, y por lo tanto no generan comportamientos caóticos (como son estadísticas, generan predicciones sobre FRECUENCIAS, de modo que para confirmarlas hay que MEDIR muchas veces el resultado del experimento; pero son frecuencias MUY DETERMINADAS, esto es, predecibles). En cambio, las ecuaciones de la mecánica de Newton no son lineales, y por lo tanto, SÍ pueden generar movimientos aleatorios, impredecibles. El hecho de que el movimiento de los planetas sea predecible en un período de varios miles de años no se debe a la benevolencia divina al crear unas leyes QUE NO GENEREN COMPORTAMIENTOS IMPREDECIBLES, sino a los DETALLES ESPECÍFICOS del sistema solar (el hecho de que el sol sea mucho más grande que los planetas, y que éstos hayan terminado "tragándose" casi todos los "planetoides" que había al principio).
ResponderEliminarHector:
ResponderEliminar"Sursum, hablas de ver la luz y oír un ruido grave en el contexto de una tormenta como una serie de hechos puros. Si considerar que tales hechos percibidos son atómicos en el sentido de que no son desglosables para nuestra cognición, correcto y de acuerdo.
Ahora bien, si considerar tales hechos como pertenecientes a la realidad y sin el concurso creativo de la consciencia entonces hay desacuerdo."
Los hechos puros para mí -relativos a mí- son mi percepción del ruido o de la luz, no que haya un rayo o un relámpago o un trueno. Son hechos EN mi conciencia, que los percibo directamente, y a partir de los cuales -y sólo a partir de ellos- puedo inferir hechos derivados mediante una teoría. La primera, que las causas de esos hechos en mi conciencia son realidades externas que permanecen aunque yo no perciba nada, lo cual me permite predecir que encontraré los calcetines en mi cajón si los dejé allí y, si no, que seguirán en la lavadora.
Todo lo que sabemos del mundo, incluso lo más lejano, lo sabemos a partir de los hechos cercanos más una teoría, y los primeros son los de mi conciencia.
Estoy de acuerdo en que lo que sabemos es que los datos y conceptos que hay en mi conciencia tienen un tipo de homomorfismo con la realidad. No tanto un isomorfismo porque cosas que creo iguales pueden ser diferentes. Hay correspondencia de estructuras no de elementos. Por eso suelo aludir a un experimento tipo con cartulinas -o derivados informáticos- para conocer si algo en mi conciencia es objetivo.
Si el experimentador me da unas cartulinas y las clasifico como blanca y rojay un tiempo después me las presenta entre otras de modo que yo no pueda reconocerlas salvo por el color y las identifico como blanca y roja, es que tengo la capacidad de distinguir ese color.
Con experimentos parecidos puedo comprobar muchas otras cosas, por ejemplo, el espacio. ¿Son iguales las figuras (realizadas con letras o similares)
pd pb qp pq p q q p
Si las diferencio es que diferencio el espacio. Así todo.
Un saludo
juanantonio:
ResponderEliminarNe me gusta ir dejando cosas incompletas y en la medida de mi tiempo te iré contestando, aunque no sé si otros seguirán interesados en esta entrada.
La inducción matemática es otra cosa. Consiste en que si una expresión es valida para n+1 si es válida para n, entonces si es válida para n=1 lo es para todo n.
En cambio, la inducción empirista o inferencia inductiva consiste en que si los hechos son consecuencia de leyes, las leyes no nos son conocidas y los hechos sí, toda inferencia de leyes deberá estar basada en la observación de los hechos, tanto para la formulación de las hipótesis como para su verificación. En resumen, que el conocimiento de la ley general se obtendrá a partir del conocimiento de hechos individuales.
Es evidente que si no se asume que los hechos siguen alguna regularidad es absurdo buscar la regularidad que siguen, pero como hipótesis básica en cualquier investigación deberemos plantear si los hechos siguen alguna ley o si son al alzar. ¿Acaso no podemos hacer eso?
Una regularidad restringe las relaciones entre hechos a una o una pocas posibles frente a una infinidad de otras imposibles. La información es aquello que nos permite prever un resultado a partir del conocimiento de unos hechos por encima del azar y, si suponemos que un dado tiene seis resultados posibles, conocimiento será predecir el próximo valor de la tirada con mayor certeza que el azar.
También es evidente que al plantearlo así, me preguntarás qué es el azar. Pues bien, creo que la respuesta debe ser operativa, como tantas veces digo. Supondré, en primer lugar, que hay algo que conocer, un resultado determinado en cada tirada (el dado no quedará dando vueltas en el aire sino apoyado en una superficie plana) y que conocimiento será que cuando yo afirme algo, eso se corresponda con el resultado de la tirada del dado.
Así que apuntaré mi predicción y tiraré el dado, calculando la correlación entre predicciones y resultados.
También podré correlacionar cada tirada del dado con otra del mismo dado pero desplazada m posiciones en la serie: así, cada tirada n con la n+m.
Las correlaciones son algo definible de forma objetiva y podemos ver que pueden tomar valores numéricos mediante regresión. ¿Cuál será el valor teórico mínimo y máximo de cada correlación? Pues bien: ahí tendrás la respuesta.
Supón que el resultado de cada tirada de dado tiene una correlación mayor (o menor) que cero con el resultado de la tirada dos veces posterior (o anterior). En ese caso, podríamos realizar predicciones que descartarían algunos casos y privilegiarían otros, con lo que tendríamos más información que si la correlación es cero. Sabríamos que saldrá "dos" más que otra cosa o menos que cualquier otra cosa. Pero si la correlación es cero no sabríamos nada pues cualquier salida sería igualmente esperable después de cualquier otra dada.
El azar será la correlación cero, la falta de cualquier relación definible entre dos sucesos. Así, cuando muevo mi mano hay cientos o miles de sucesos simultáneos a este movimiento o que tienen lugar un intervalo de tiempo después de mi movimiento. Podemos establecer un paralelismo con las tiradas del dado. ¿Qué puedo predecir que sucederá a partir de saber que he movido mi mano? Puede ocurrir que haya sonado el teléfono o que haya movido con mi dedo un bolígrafo sobre mi mesa. ¿Son correlaciones equivalentes? Pues bien, eso sólo podré saberlo a partir de una verificación empírica, es decir, sabre la base de una correlación entre la ocurrencia de un suceso y los otros.
seguiré mañana (si puedo y, si no, en breve) ->