2 de septiembre de 2009

ASTEROIDES, SUPERNOVAS Y DISEÑO INTELIGENTE

Un famoso argumento de los defensores del "diseño inteligente" es el de que los procesos en los que se "crea información nueva" necesitan haber sido producidos por una inteligencia, o sea, no pueden originarse por procesos "naturales", "ciegos". Cuando este argumento se maneja con el ejemplo de un sistema biológico (digamos, la molécula de la hemoglobina), hay un cierto chip en nuestra mente que nos hace tender a pensar en su verosimilitud (aunque no deja de ser un chip obsoleto). Un mundo con hemoglobina (y todo lo que ella conlleva) parece contener más información, e información más compleja ("complejidad especificada", que dice William Dembski), que un mundo en el que sólo hay pedruscos y, si acaso, mares sin vida.
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Pero si aplicamos el argumento a otros ejemplos, vemos que no se sostiene: nuestros sistema solar (incluso sin considerar la existencia de vida en él) es considerablemente, abrumadoramente más complejo que una estrella compuesta por una cuarta parte de helio y tres cuartas de hidrógeno, como las primeras que se formaron. La estrella "de primera generación" puede ser descrita con una solitaria y sencillísima ecuación: incluso la posición de cada átomo o partícula subatómica es irrelevante. En cambio, un sistema solar como el nuestro, con sus planetas rocosos, sus planetas gaseosos con satélites rocosos, sus cometas, sus asteroides, etc., necesita chipitillones de bits de información para ser descrito, si queremos dar sus primorosos detalles (esa estalactita que crece tantos centímetros en tal cueva, esa cascada con sus ritmos estacionales -o de otro tipo-, ese volcán que entra en erupción tal día, y no otro, etc.).

Pues bien, toda esa increíble cantidad de información ha "surgido" de la evolución puramente físico-química de los materiales de desecho que se produjeron al explotar la supernova en la que terminó la aburridísima estrella de primera generación que hemos mencionado antes. ¿Acaso las explosiones de supernovas son "actos de inteligencia"?
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Por otro lado, el hecho de que un acontecimiento sea altamente improbable (además de otros argumentos sobre la falacia de hacer estimaciones de probabilidad sin tener en cuenta el "mecanismo de generación de datos" que permite determinar unas probabilidades y no otras), tampoco es muestra de que ese acontecimiento necesite una causa intencional. ¿Cuál es la probabilidad a priori de que tal y cual asteroide, de 1.200 kg de peso, se encuentre EXACTAMENTE en una esfera de 500 m de radio respecto al punto en que se encuentra ahora? Seguramente, es una probabilidad menor que el 10^150 que usa Dembski como "marca" de intencionalidad. ¿Quién lo habrá puesto ahí?
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Finalmente, los teoremas "no free lunch" , en los que se basan Dembski y compañía, simplemente muestran que, dado un hecho que queremos explicar (p.ej., la existencia de formas de vida compleja, o de una cierta estructura biológica, o el cumplimiento de las leyes de Kepler) -llamémosle, "hecho A"- el hecho de que el hecho A sea el resultado de un proceso causal determinado (p.ej., la selección natural) -llamemos a este segundo hecho "hecho X"-, dado el hecho A, decía, con una cierta probabilidad a priori (p(A)), la probabilidad a priori de que X sea efectivamente la causa de A es menor que p(A).
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La conclusión que los diseñointeligentistas sacan de esto es que la probabilidad de que la selección natural sea la causa de las formas complejas de los seres vivos es una probabilidad más baja que la probabilidad a priori de que existan dichas formas complejas, y, puesto que esta última probabilidad (la de las formas complejas) es extraordinariamente baja, la conclusión es que el grado de probabilidad de la selección natural es también extraordinariamente bajo.
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El problema para ellos es que este argumento es simplemente una consecuencia de la naturaleza de las explicaciones científicas. Si tenemos una serie de hechos empíricos E, F, G..., la probabilidad de que se cumpla cada uno de ellos será bastante baja (en realidad, nos encantan los hechos empíricos con probabilidad baja, son las "cosas maravillosas" que nos llaman la atención y nos empujan a buscarle una explicación: no buscamos explicaciones para hechos que consideramos "triviales"), y la probabilidad de que se cumplan todos ellos será más baja todavía (si a priori los consideramos estadísticamente independientes unos de otros, pues la probabilidad conjunta de todos ellos será el producto de la probabilidad de cada uno). Pues bien, si ahora formulamos una teoría T para explicar esos hechos, un requisito básico (con matices que ahora no vienen al caso) para que T sea una buena candidata a explicar E, F, G..., es que estos hechos se puedan deducir de T, o sea, que T implique lógicamente a E, F, G... Pero es un teorema elemental del cálculo de probabilidades que, si A implica B, entonces la probabilidad de A es menor o igual que la de B. Así que TODAS las explicaciones científicas son MENOS PROBABLES A PRIORI que los hechos que intentamos explicar con ellas.
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Lo importante es cómo de probable a posteriori es cada explicación posible, en comparación con las demás, y una vez conocidos los hechos que las explicaciones pretendían explicar.
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Más:
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5 comentarios:

  1. ¿Acaso las explosiones de supernovas son "actos de inteligencia"?

    ¿Flatulencias divinas, quizás?

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  2. Hablas de la falacia de hacer estimaciones de probabilidad sin tener en cuenta el "mecanismo de generación de datos" que permite determinar unas probabilidades y no otras y ahí, me parece, radica el quid de la cuestión; es harto imposible determinar cómo de probable son las leyes naturales que nos rigen por eso me parece sensato, dicho sea de paso, por no quererse complicar con divagaciones de imposible resolución, el principio antrópico.

    Ahora bien, si mal no te entiendo, lo que tu vienes a decir es que no hay ningún fenómeno natural -bilógico o no- que sea más improbable de existir que el resto, dadas nuestras leyes físicas, ¿correcto?, vamos, que no hay ningún salto en la complejidad de la naturaleza y en eso estoy de acuerdo.

    Por cierto, ¿qué significa lo que se dice en la camiseta de la foto?

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  3. "toda esa increíble cantidad de información ha "surgido" de la evolución puramente físico-química de los materiales de desecho que se produjeron al explotar la supernova en la que terminó la aburridísima estrella de primera generación..."
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    Jesús, no sé si esa afirmación es muy exacta ¿seguro que la supernova cuya explosión impulso el colapso de la nebulosa solar era una primera generación? ¿seguro que era aburrida? La explosión de la supernova comprimió y contaminó químicamente la nebulosa solar que generó los cuerpos del Sistema Solar activando el proceso de transformación, pero los materiales cuya evolución ha generado nuestro sistema planetario no proceden mayoritariamente de esa supernova.
    Más bien todos los tejemanejes del Sistema Solar han surgido de la evolución fisicoquímica de una aburrida nube de gas y polvo empujada por el estallido de una supenova cercana.
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    Y ya más en el tema. Los argumentos probabilísticos acerca de fenómenos empíricos a menudo me dejan un poco frío, primero porque tienden a plantear situaciones abstractas irreales, falsamente neutras. Segundo porque lo improbable en general ocurre en particular y a veces el significado especial lo aporta el observador.
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    En cuanto a la generación de organización en el Universo, está por todos los lados, la organización tiende a aparecer espontáneamente en gradientes energéticos sostenidos. Cada año que seguimos la temporada de huracanes estamos viendo un bello ejemplo en acción, o cada sucesión estacional, circulación oceánica, etc, etc. Es consecuencia de la Segunda Ley para sistemas en no equilibrio, las situaciones generales en todos los rincones de nuestro Universo. Cada nuevo gradiente energético sostenido que aparece, muchas veces por la descomposición de uno anterior genera un nuevo entorno para el desarrollo de estructuras organizadas.
    Vamos, que los partidarios del ID harían bien en variar su repertorio porque por ahí no van a llegar muy lejos.
    J.N.

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  4. Héctor: en absoluto digo lo que dices que "vengo a decir". Naturalmente que hay cosas más complejas que otras, y cosas muchísimo más complejas que otras. Si la complejidad va por saltos o por pasitos, a mí me da igual.
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    Y lo de la camiseta, creía que era obvio: "no hay almuerzo gratis".
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    Anónimo: efectivamente, la supernova contenía, seguramente, menos entropía que el sistema solar resultante, así que, de "aburrida", nada (tal vez, aburrida para nosotros, a los que nos da igual una mancha solar más o menos).

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  5. Claro, y los del diseño inteligente deberían entender que la probabilidad de que todos los sucesos se expliquen por UN SOLO diseño es menor que la probabilidad de esos sucesos, ¡y mira que los hay raros!

    Pero las leyes cientificas no se plantean así, es decir: cuál es la probabilidad de las leyes de Newton dado que la luna gira alrededor de la tierra y tal sino cuál es la probabilidad de que ocurra un suceso no trivial y no conocido dadas las leyes frente a que no se conocieran.

    La existencia de Neptuno y Plutón no era conocida y no era trivial, pero sus posicines y órbitas fueron calculadas a partir de datos conocidos más las leyes de Newton. Y es es INFORMACIÓN, lo que reduce la incertidumbre. ¿Qué hechos o regularidades en concreto, no conocidos y no triviales predice la teoría del DI que no se predigan de negarla y que hayan servido para verificarla? Ningunísimos.

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