7 de junio de 2010

¿NOS HACE INTERNET MÁS SUPERFICIALES?


Eso afirma Nicholas Carr en su nuevo libro, The Shallows, y es realmente una tesis muy vox populi (seguro que todos habéis oído o pensado en esa posibilidad más de una vez).
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El argumento principal es que la mecánica (por no decir la "lógica") del hipertexto, de las múltiples ventanas o pestañas, y del click fácil (aunque en mis años mozos, ¡ay!, los clicks eran otra cosa -¿o tal vez no?), nos hacen perder la capacidad de concentrarnos dedicando el tiempo y el esfuerzo de atención suficiente para entender o elaborar un argumento largo y complicado.
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Pero yo tengo mis dudas. Al fin y al cabo, ¿no se leen hoy más novelas y libros que nunca? ¿No siguen enganchando las novelas gordas? (aprovecho para recomendar la saga sobre Escipión y Aníbal de Santiago Posteguillo). ¿No se dijo más o menos lo mismo cuando se popularizaron el cine, la radio y la televisión?
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Por otro lado, este tipo de críticas a lo Jorge Manrique siempre suelen pecar de ver el pasado de color de rosa: ¡como si el ciudadano medio de las generaciones pasadas fuese un dechado de virtudes intelectuales, el colmo de la capacidad de concentración! Al menos, no es así como yo recuerdo que era la mayoría de la gente hace treinta o cuarenta años.
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Así que, aunque sólo sea por el peso estadístico de los fallos en que han incurrido sistemáticamente este tipo de negras profecías, mi apuesta es que seguiremos más o menos igual de "superficiales" o de "profundos" que hasta ahora.
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¿Opiniones?
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Más:
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14 comentarios:

  1. No es que Internet nos haga más superficiales, eso depende de cada uno, sino que la propia red se basa en relaciones distantes y no presenciales (lo que se puede entender por relaciones superficiales).

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  2. El libro de Carr se refiere a "superficiales" no en la "profundidad" del trato con la gente, sino con respecto a la "profundidad" con la que podemos seguir un argumento o "profundizar" en un tema, es decir, algo más intelectual que emocional.
    Aunque con esto no me opongo a lo que dices tú.

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  3. "El libro de Carr se refiere a "superficiales" no en la "profundidad" del trato con la gente, sino con respecto a la "profundidad" con la que podemos seguir un argumento o "profundizar" en un tema"

    En ese sentido, estoy de acuerdo contigo. Internet no nos va a hacer más "superficiales" de lo que ya somos. Al contrario. Quizá aquí peco de optimista, pero creo que puede ayudarnos a "profundizar".

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  4. De una cosa sí estoy seguro, internet nos ha hecho más rápidos y eficientes a la hora de buscar, seleccionar y filtrar información, esto por fuerza tiene que ser un efecto secundario de tener acceso desde casa a la mayor fuente de información (con su importante porcentaje de basura, como todas) que ha conocido la historia.

    Que a su vez ello conlleve o no una merma en la profundización y elaboración de argumentos complejos ya no lo veo tan claro. Al fin y al cabo el exceso de información no produce más sabiduría, produce confusión y caos. Aunque yo me inclinaría por pensar lo contrario de lo que expone el tal Carr.

    De todos modos esto es secundario, internet no son los blogs, ni las redes sociales, eso es marginal y minoritario. Internet ha sido, es y será porno, bendita sea la red por ello.

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  5. Asmodeus:
    completamente de acuerdo contigo en todo...
    Aunque hay que reconocer que en el tema del porno... ahí sí que es cierto lo de que internet no nos deja "profundizar", lamentablemente. (Aunque todo se andará).

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  6. Yo no puedo ser mas profundo de lo que ya soy. Y según envejezca, seré mas y mas superficial. La red no va a impedirlo.

    No puedo profundizar en la cuántica, o la astronomía pues cada vez me quedan mas lejos. Tal vez pueda profundizar, en lo que estoy mas especializado, pero incluso en eso, llegarán especialistas, antes o después, que me dejen atrás, tanto en temas técnicos como en temas humanos e incluso en el porrrno.
    Salud y saludos.

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  7. No puedo profundizar en la cuántica, o la astronomía pues cada vez me quedan mas lejos.

    Prueba con el piracetam. Es un modulador alostérico positivo de los receptores AMPA, y es bastante seguro. Como los anabolizantes, no quiere decir que te saldrá "músculo" cerebral con sólo tragarte una pastilla: tienes que poner de tu parte y hacer ejercicio.

    ¡Ah, y si eres vegano, déjalo! El déficit crónico de creatina jode las capacidades cognitivas. Es verdad que los "campeones" de la meditación budista evitan la carne, por el efecto excitante de los restos de sangre en el cerebro, pero no todos tenemos que ser campeones de la meditación trascendental.

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  8. Jesús, estoy de acuerdo con tu observación al argumento de Carr y en general, sobre las profecías negras. Creo que el planteamiento inicial del libro definitivamente es cierto; un joven de los de ahora, de esos que Prensky llamó nativos digitales, normalmente tiene 7 u 8 pestañas abiertas, leyendo varias cosas casi simultaneamente, en otras algún video, en otra enviando algún mail y en otra seguramente chateando. Eso por un lado podría interpretarse como superficialidad, pero esa capacidad de concentración (aunque sea superficial) en varias cosas al mismo tiempo, más bien podría derivar en una profundización mayor sobre temas específicos, algo ocurre neuronalmente que hace posible (por ahora de forma precaria) atender varias ideas. Quizá estemos cultivando "seres superiores" que poblarán la tierra en miles de años, algo de esto piensa Stephen Hawking, tenemos acceso a más y mejor información, de manera más directa, y en diferentes formatos.
    A próposito de estas profecías, has leído algo sobre el "paréntesis de Gutenberg"?

    Aquí está el análisis de Piscitelli, interesante.

    http://www.filosofitis.com.ar/2010/05/24/post-gutenberg-es-pre-gutenberg-quinientos-anos-de-textualidad-son-suficientes/

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  9. Mmm no estoy muy de acuerdo con la afirmación de Carr. Conozco gente que, aunque calza perfectamente en lo que podriamos llamar gente superficial, usa computadores frecuentemente y ya se ha enterado entre videos, chateos y descargas, de temas importantes.

    Personalmente creo que la televisión abierta y la música de moda, mas la publicidad y la sociedad de consumo nos pueden poner más superficiales.

    La internet es una puerta abierta a un mar de conocimientos, y no hay forma de meterse dentro sin salir impregnado de algo, por poco que sea.

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  10. Un par de preguntitas a los "optimistas": ¿cada cuánto tiempo suena un móvil en vuestro entorno laboral habitual? ¿Cada cuánto tiempo suena el vuestro, en concreto? ¿Cómo afecta esto a vuestra concentración y a vuestro rendimiento profesional?

    Nos dejamos guiar por la idea de que existe una diferencia radical entre el contenido de la mente y la mente "en sí", en el mismo sentido en que existe una diferencia entre un ordenador y el software que cargamos en él. Pero esta metáfora, como muchas otras, no es completamente apropiada para el cerebro humano.

    Otra preguntita: ¿alguno de los presentes se ha leído el libro de Carr, o sólo las reseñas? ¿Es este propio post "profundo" o "superficial"?

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  11. Yo estoy, en esencia, de acuerdo con Carr. El formato del texto virtual exige cambiar necesariamente el modo de construir un texto, así como de leerlo.
    Eso, de todos modos, no tiene por qué ser malo. La imprenta revolucionó la relación del hombre con la letra escrita y eso, evidentemente, no fue el fin del mundo. El sistema de creación discursiva de los tiempos de Homero no es el de Cervantes. El futuro deparará textos de su tiempo...

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  12. El compara el modelo científico de Fredric Taylor a principios del siglo pasado, con el algoritmo actual de Google. El “sistema” de Taylor fue el hacer más efectiva la producción con la ayuda de estudios desarrollados a lo largo del tiempo, y de esta forma poder dividir el trabajo en partes menores y más efectivas.

    Un saludo.

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